Ir a contenido

EN EL EIXAMPLE

Cena en el invernadero

Solc, el nuevo espacio gastronómico del Hotel Majestic de Barcelona, rinde homenaje al producto catalán

ALBERTO GONZÁLEZ / Barcelona

Cena en el invernadero

Carlos Garralaga

La galería cubierta de la primera planta del Majestic –donde históricamente se han servido algunos de los desayunos más exclusivos de la ciudad (ahora también los brunch)– se transforma, cuando llega la noche, en el restaurante Solc (surco en castellano), cuyo nombre remite directamente al territorio. Y es precisamente ahí, en el concepto de proximidad, donde el nuevo restaurante encuentra su razón de ser. Por eso, las verduras que utiliza en sus recetas proceden de un huerto que la propiedad tiene en Argentona (Maresme), de donde se recogen cada mañana; los pescados llegan a diario de la lonja y las carnes de los mejores proveedores de proximidad.


Solc “pretende ser más que un restaurante. Un proyecto que abraza los productos que regala el mar y la tierra, buscando las recetas que respetan y ensalzan sus virtudes en un claro homenaje a la cocina catalana”, se explica al inicio de su carta. Por eso, para su equipo lo más importante no es únicamente el sabor del plato, sino también “el producto con el que se elabora: su origen, su autenticidad, el respeto con el que se ha criado, la distancia que le separaba de la cocinas, la inmediatez y la frescura de su transformación”.

CARÁCTER EFÍMERO

La carta se transforma con la temporalidad de los productos. Incluye un menú degustación con siete platos (50 euros, más 29 si se añade el maridaje), aunque cualquier otra elección garantiza un bocado sabroso y saludable, con los procesos de cocción justos. Se puede escoger entre algunos platos 100% vegetarianos, como el espárrago a la brasa con base de patata o el huerto del día (una selección de verduritas donde cada cosa sabe a lo que es, sin florituras ningunas). Si apetece pescado, se recomiendan las croquetas de gambas de la Barceloneta (de intensísimo sabor a crustáceo) o el calamar de potera a la plancha en su propia tinta con ñoquis de salicornia. Para los carnívoros sobresale la presa de cerdo Ral d’Avinyó (nueva raza criada exclusivamente en Catalunya) con crema de calabaza y salvia.

CALMA

Nadie diría, estando en Solc, que se encuentra en pleno paseo de Gràcia de Barcelona. El ambiente de este espacio gastronómico nos transporta al campo, gracias a su verde y frondoso jardín, al  otro lado del cristal. La sensación es la de estar en el interior de un invernadero, donde las plantas crecen en forma de lámparas o en los motivos de la vajilla. La madera inunda el espacio, desde el techo hasta la misma carta, transmitiendo calidez y calma. Es por eso que, habiendo dejado atrás la aceleración de la gran ciudad, el tiempo parece transcurrir más lentamente. Y para los responsables de Solc, ese es el mejor síntoma de estar haciendo bien las cosas. 

0 Comentarios
cargando