JAPÓN, 0 - ESPAÑA, 1

España luchará contra Brasil por el oro del fútbol

Marco Asensio marca el gol de la clasificación en el minuto 115 de la prórroga para disputar la final ante el vigente campeón

Felicidad en los jugadores españoles tras el pase a la final.

Felicidad en los jugadores españoles tras el pase a la final. / Anne-Christine Poujoulat / Afp

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Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

Escribe desde Barcelona

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Un siglo y un año después de obtener la primera medalla olímpica de fútbol, España se ha asegurado, como mínimo, la misma plata que conquistó en Amberes-1920 o la que cerró el siglo en Sydney-2000, aunque el objetivo sea el recordado oro de Barcelona (1992). Equipo tiene para aspirar al premio máximo, aunque se enfrentará a un rival de envergadura, muy acostumbrado a subir al podio. Al vigente campeón, nada menos, de 2016. Al subcampeón de 2012. Al tercero de 2008.  

En la final que se disputará el sábado (13.30 h.) en Yokohama, España se medirá a Brasil, palabras mayores, que venció a México en los penaltis (4-1) tras el empate a cero en el tiempo reglamentario. La Brasil del veteranísimo (38 años) y laureadísimo (44 títulos, récord mundial) Dani Alves, capitán y uno de los líderes, por edad y personalidad, del equipo más carismático del fútbol, también en la vertiente olímpica según las cuatro últimas ediciones.

Miranda abraza a Asensio tras el gol que daba el pase a la final.

/ Anne-Christine Poujoulat / Afp

El primer gol

La clasificación llegó por la vía agónica (no tanto como la de Brasil): en la segunda prórroga seguida, y con un gol a los cinco minutos de la conclusión del tiempo extraordinario, habitual ya para España.

Lo anotó Marco Asensio en un tiro parabólico que dejó anonadado a Japón y sin poder reaccionar, cuando el partido se había abierto. Levantó la cabeza, vio un hueco, el único, y allá que envió la pelota. El extremo mallorquín marcó su primer gol y reparó con creces la mala impresión que dejó ante Costa de Marfil tras ser sustituido al expresar su enfado por el relevo.

«Al final hay mucha gente que habla, que critica. Las críticas es algo con lo que tenemos que convivir. Pero algunas críticas sobrepasan algunos límites que no deberían sobrepasar. Soy jugador del Madrid, de la selección y tenemos que aguantar ese tipo de situaciones. También va para toda esa gente que ayuda… y a los que no», dijo tras el encuentro.

Oyarzabal derriba a Yoshida al borde del área japonesa.

/ Jonathan Nackstrand / Afp

Ni será fácil la final ni lo fue la semifinal, aunque Japón carezca del lustre futbolístico de Brasil. El anfitrión cuajó un torneo impecable, preparado muy a conciencia, en busca del metal que le arrebató España, aunque le quedará la consolación del bronce que peleará frente a México. Igual que en 1968. Aguantó hasta la prórroga conservando la portería a cero, y nadó y nadó sin alcanzar finalmente la orilla de los penaltis.

Rafa Mir, titular

La Rojita mantuvo los problemas que tenía con el gol, solventados brevemente en la explosión realizadora frente a Costa de Marfil (5-2) en los cuartos de final. Eso problemas iban a ser mayores frente a Japón, la mejor defensa del campeonato con solo un gol encajado.

El seleccionador creyó solucionarlos otorgando la merecida titularidad a Rafa Mir, el triunfador en la eliminatoria anterior, eliminando a Marcos Asensio del once inicial. El madridista entró luego por Pedri, agotado después de 72 partidos en 12 meses. Mir, con el 0-0, aguantó hasta el final, obviamente.

Rafa Mir frente a Kosei Tani en un mano a mano.

/ Miguel Gutiérrez / Efe

El árbitro pitó un penalti a favor de España, pero se desdijo al ver la acción por el VAR: fue Oyarzabal quien chutó la pierna de Yoshida y no al revés.

Penalti anulado por el VAR

La otra novedad, menos relevante, fue la entrada de Marc Cucurella como lateral izquierdo en lugar de Juan Miranda. En la derecha, lesionado Óscar Mingueza, jugó Óscar Gil, y fue sustituido al descanso con una amarilla; el árbitro le ahorró la expulsión en la última jugada del primer tiempo, donde España solo creó un par de ocasiones: un cabezazo forzado de Oyarzabal y un mano a mano de Mir solo frente al portero Tani, acción que se repitió a tres minutos del final. Oyarzabal tuvo en sus manos el balón para lanzar un penalti desatascador (m. 55), pero el árbitro se desdijo tras observar las imágenes del VAR y lo anuló: fue el delantero que chutó la pierna de Yoshida y no al revés.

El dominio español fue más acusado a medida que avanzaba el reloj ante un rival que se sentía cómodo recostado atrás y cada vez más lejos de poder hilvanar el contraataque ganador. Takefusa Kubo fue un alma en pena defendiendo en su propio campo, algo que pareció más un plan de partido. El de la prórroga era otro, al parecer, ya que el seleccionador retiró a su principal referente y lo acabó pagando. 

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Pau Torres y Hayashi, en un lance del partido.

/ Anne Christine Poujoulat / Afp

Ficha técnica

Japón: Tani (8); Sakai (6), Itakura (6), Yoshida (7), Nakayama (5); Endo (6), Tanaka (5); Doan (6), Kubo (5), Hatate (4); Hayashi (5).

Técnico: Hajime Mariyosu (5).

Cambios: Soma (6) por Hatate (m. 65), Ueda (5) por Hayashi (m. 65); Miyoshi (6) por Kubo (m. 91); Maeda (7) por Doan (m. 91); Hasioka (sc) por Tanaka (m. 118).

España: Simón (6); Gil (4), Èric Garcia (6), Pau (6), Cucurella (7); Merino (6), Zubimendi (5), Pedri (5); Oyarzabal (6), Mir (7), Olmo (6).

Técnico: Luis de la Fuente (6).

Cambios: Vallejo (6) por Gil (m. 46); C. Soler (6) por Merino (m. 59); Puado (5) por Olmo (m. 59); Asensio (8) por Pedri (m. 83); Moncayola (5) por Zubimendi (m. 97), Miranda (sc) por Cucurella (m. 106).

Goles: 0-1 (m. 115), Asensio conecta un tiro parabólico con la pierna izquierda.

Árbitro: Kevin Ortega (6), peruano.

Tarjetas: Gil (m. 12), Merino (m. 50), Zubimendi (90+4), Sakai (m. 98), Vallejo (m. 109), Asensio (m. 116).

Estadio: Saitama.