REPROCHES DEL EXTÉCNICO BLANCO

Zidane explica su marcha y lamenta la falta de confianza del Madrid hacia él

  • "Me voy porque siento que el club ya no me da la confianza que necesito, no me ofrece el apoyo para construir algo a medio o largo plazo", sostiene el francés en una carta abierta en el diario As

  • "Me voy, pero no me tiro del barco y no estoy cansado de entrenar", afirma

  • "Se ha olvidado todo lo que he construido en el día a día", denuncia

Zidane, durante su último partido en el Madrid, disputado frente al Villarreal.

Zidane, durante su último partido en el Madrid, disputado frente al Villarreal. / EFE

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Alejandro García
Alejandro García

Periodista

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La salida de Zidane por decisión propia, el adiós del entrenador más laureado de la época moderna del Real Madrid, no pudo ser más fría, sin una comparecencia, ni mucho menos un homenaje, solo un comunicado tan escueto como inexpresivo. Pero Zinedine Zidane no quería dejar las cosas así y se ha despedido, con agradecimiento, pero también con con tanta o más dureza hacia las decisiones del presidente Florentino Pérez, el reflejo de que su salida ha sido tumultuosa e insatisfactoria

En una carta abierta que publica en el diario AS, Zidane empieza manifestando el agradecimiento que siempre le ha mostrado a Florentino Pérez, pero solo es el preámbulo de reproches trascendentes y críticas nítidas del entrenador saliente del Madrid hacia su presidente. “No me tiro del barco, ni estoy cansado de entrenar. Me voy porque siento que el club ya no me da la confianza que necesito”, es el primer titular, que Zidane desarrolla con la fluidez y la claridad que nunca ha conseguido en las ruedas de prensa: “No me ofrece el apoyo para construir algo a medio o largo plazo. Aquí se ha olvidado todo lo que he construido en el día a día”, escribió el francés. 

Mensajes filtrados

“Me dolía muchísimo cuando leía en la prensa, después de una derrota, que me iban a echar si no ganaba el siguiente partido”, dice Zidane sin tapujos, en una clara referencia a momentos complicados de la temporada, a los que el club reaccionó con ultimátums, el primero la derrota en casa ante el Shakhtar. Era el mes de octubre, el primer partido de la Champions, el Madrid venía de otra dolorosa derrota ante el Cádiz y los titulares que decían: “Zidane en peligro”, se prodigaron por los medios a través de las noticias que transmitía la cúpula del club blanco. “Estos mensajes filtrados intencionalmente creaban interferencias negativas con la plantilla, creaban dudas y malentendidos”, reprocha Zidane en su escrito, sin ambages, a quién se quiera dar por aludido en las oficinas de Valdebebas. 

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Otro momento que apunta a culminante para explicar el desgaste de Zidane fue en enero, después de que el Madrid hubiera superado la fase de grupos de la Champions con una meritoria victoria en Milán ante el Inter. Pero también volvió a perder contra el Shakhtar, en Ucrania, y después de dos empates en tres jornadas ligueras se encadenaron la eliminación de la Supercopa, a manos del Athletic, y de la Copa del Rey ante el Alcoyano. La situación era muy delicada y las noticias fueron un paso más allá, hacia el fin de ciclo de Zidane y de toda una generación que, pese al buen final de temporada, se va concretando poco a poco, con cada decisión de Florentino Pérez. “Me hubiera gustado que en los últimos meses mi relación con el club y con el presidente hubiera sido un poquito diferente a la de otros entrenadores, no pedía privilegios, solo un poco más de memoria”, recalca Zidane en su misiva. 

El Madrid volvió a resurgir con éxito relativo después de la mentada rueda de prensa de Zidane, tras estar aislado por el coronavirus, en la que hizo una enfervorecida defensa de su trabajo y de su equipo, de la que quedó aquel "dejadnos por lo menos pelear", al que el francés ha recurrido con asiduidad. Solo volvió a perder dos partidos el Madrid de Zidane, unos días después de caer en Copa ante el Levante, y en Londres en el Chelsea para decir adiós a la Champions en semifinales.