09 ago 2020

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LA ENTREVISTA

Toshack: "Este Liverpool será recordado y Klopp también, por supuesto"

La carismática leyenda del club inglés valora la conquista de la primera liga 'red' después de 30 años

"Shankly debe estar removiéndose en su tumba viendo a un alemán en el banquillo", bromea el extécnico

Joan Domènech

John Benjamin Toshack, tras la entrevista con El Periódico, con un libro de las leyendas del Liverpool.

John Benjamin Toshack, tras la entrevista con El Periódico, con un libro de las leyendas del Liverpool. / ÀNGEL GARCIA

La primera Premier conquistada por el Liverpool ha devuelto la ya olvidada imagen del club dominador y avasallador del pasado. Del que ayudó a construir, entre muchos otros, John Benjamín Toshack (Cardiff, Gales, 22 de marzo de 1949).

-¿Qué opina una leyenda del Liverpool del título de su equipo? Si comparas a Klopp con los entrenadores de la historia, desde Bill Shankly a Bob Paisley, pasando por Kenny Dalglish o Rafa Benítez, podrías decir que les está superando. Nunca se ha visto en Europa un equipo que haya sumado tantos partidos sin perder. Lo que ha hecho Klopp en la Premier, que para mí es el torneo más competitivo y difícil, es extraordinario.

"Las cosas  más importantes del fútbol eran importantes hace 50 años y lo serán en los próximos 50"

-¿Recuerda al Liverpool de los setenta y los ochenta? No. El fútbol ha cambiado. Si lo miras por la tele, en algunos momentos hay 20 jugadores en la pantalla, presionando. En nuestra época no era así, por supuesto; la forma física, la velocidad, no era igual. Lo que no ha cambiado es lo complicado que es jugar en Anfield. Me sigue recordando al viejo The Kop [la grada detrás de una de las porterías], donde se reunían 27.000 personas, casi la mitad de lo que cabía en el estadio. Hay campos que no reúnen tanta gente. Nuestro capitán, en el sorteo de campo, elegía jugar hacia The Kop en la segunda mitad. He sido muy afortunado de haber tenido esa experiencia.

-¿Este campo gana partidos? Sin duda. Si alguien dijo que 90 minutos en el Bernabéu son molto longo, puedo asegurar que jugar 45 en Anfield son molto, molto, molto longo.

-El Barça recibió tres de los cuatro goles en esa portería. Yo jugué contra el Barça. Marqué y ganamos en el Camp Nou 0-1. Empatamos luego en Anfield. Marcó Charly Rexach, diría. Ganamos aquella UEFA. Era más difícil que la Copa de Europa porque iban el segundo el tercero y el cuarto de cada país.

-Más otra UEFA y dos Copas de Europa. En la segunda me había ido meses antes. La primera UEFA fue contra el Borussia Moenchengladbach. Jugaba Jupp Heynckes. Luego fue entrenador del Madrid, como yo. Y nos enfrentamos en el derbi vasco con el Athletic y al Real Sociedad.

"Liverpool siempre ha sido una olla a presión: Anfield, la gente, el 'You’ll never walk alone' del minuto antes… A todo el mundo le gusta jugar allí. A los rivales también, aunque tengas pocas posibilidades de ganar. Ningún jugador te dirá que no querría jugar en Anfield"

"Cuando miro atrás, pienso que he tenido mucha suerte. He ganado títulos en cinco países como entrenador, pero los que gané con el Liverpool no los cambio por nada"

-¿Este Liverpool será recordado? Sin duda. Y Klopp también, por supuesto.

¿Por la forma de jugar? Es una temporada de récord… Me río yo solo… Porque Shankly debe estar removiéndose en su tumba si sabe que hay un entrenador alemán en el banquillo de su Liverpool…

-Cómo cambian los tiempos. Miro atrás y pienso: John, tienes 71 años. ¡Dios mío! Hace más de 40 años que me marché. Cuando llegué, Shankly había ordenado cambiar los vestuarios. Recuerdo lo contento que estaba con los lavabos. Se llevó a los cuatro periodistas que venían a enseñárselos: 'Mirad, mirad, aprietas un botón y se va todo'. Ja, ja, ja.

-El creador del gran Liverpool. Era un hombre increíble. Él y Paisley, su número dos, que no hablaba mucho, pero era muy inteligente. Nunca creímos que Paisley pudiera ser primero por lo callado que era, pero lo fue porque Shankly dimitió tras la final de Copa de 1974. Colocar a Paisley significaba dar continuidad a lo que se había hecho, y luego siguió con Joe Fagan, Kenny Dalglish, Roy Evans…

-¿Aquel Liverpool tenía un estilo? Liverpool siempre ha sido una olla a presión: Anfield, la gente, el You’ll never walk alone del minuto antes… A todo el mundo le gusta jugar allí. A los rivales también. Es una experiencia, aunque tengas pocas posibilidades de ganar. Ningún jugador te dirá que no querría jugar en Anfield. La mentalidad del Liverpool la creó Shankly.

-¿Por? Solo tenías que escucharle. Cuando fiché, tenía 21 años. Llegué en tren, no tenía carnet de conducir. Él me esperaba en el andén, con su sombrero trilby. ‘Bienvenido a Liverpool. Has salido del colegio [Sunday school] para venir a la universidad', me dijo.

-Ya se vio en otro mundo. Claro. Mi primer partido fue contra el Everton. 'No sabéis lo que hacen, es terrible', nos decía Shankly. Les criticaba siempre. Veía sus entrenamientos desde su casa. Nos ganaban 0-2 al descanso. 'No aguantarán', anunció. Ganamos 3-2. Mi primer gol fue el 2-2. Un cabezazo a centro de Heighway, que también debutaba, desde la izquierda.

"A los 25 años ya tenía el título de entrenador. Seis años después de que los especialistas me dijeran que no podría volver a jugar, metí un 'hat trick' con Gales contra Escocia"

"Los primeros diez metros están en la cabeza, no en las piernas. Ves futbolistas esprintando y llegando siempre tarde por no haber leído lo que va a pasar. Eso lo tienes o no lo tienes. Yo lo tenía. Y saberlo me ayudó cuando fui entrenador"

-Luego vino Keegan. Jugamos seis años juntos. Heighway no era zurdo pero jugaba por la izquierda. Keegan tenía libertad; por la derecha subían [Chris] Lawler, o [Phil] Neal, [Jimmy] Case, aparecía [Ian] Callaghan… 'Somos el ejemplo de lo que significa la grandeza: saben lo que vamos a hacer y no pueden pararnos', sostenía Shankly.

-No acabo de entender. Los defensas nos conocían de sobras. El comentarista David Coleman hizo célebre una frase en la final de la UEFA contra el Moenchengladbach: “Lawler, Toshack, Keegan, one-nil [1-0]”. Recibía balones aéreos y veía de reojo a Keegan corriendo hacia mí diciendo 'donde quieras, Tosh, anywhere, Tosh'. Yo saltaba sonriendo porque si tocaba el balón, Keegan tenía un imán para cogerlo. Vivimos los mejores años de nuestra vida. Los dos fuimos capitanes en un Inglaterra-Gales. Cuando miro atrás, pienso que he tenido mucha suerte. He ganado títulos en cinco países como entrenador, pero los que gané con el Liverpool, joder no los cambio por nada.

-Saben mejor los títulos de futbolista. Sí… Ir a Wembley era muy especial. En la final del 74 era dudoso por una lesión, pero jugué. Luego estuve una semana en el hospital. No pasé un examen médico para ir al Leicester con todo firmado y regresé al Liverpool. Sabía que tenía un problema muscular grave y debía hacer unos entrenamientos especiales para aguantar.

-Pero acabo marchándose. A los 25 años ya tenía el título de entrenador. Seis años después de que los especialistas me dijeran que no podría volver a jugar, metí un hat trick jugando con Gales contra Escocia.

-Hizo de jugador-entrenador. En el Swansea, que estaba en Cuarta División. Yo me ponía con el número 12. Entonces solo había un suplente. Subimos a Tercera, a Segunda y a Primera. En el ascenso a Segunda teníamos que ganar al Chesterfield. Íbamos 1-1 y mi ayudante me dijo: 'Tienes que entrar'. Quedaba un cuarto de hora. Entré sin calentar. Marqué el gol. La gente invadió el campo.

-Dalglish fue el sustituto de Keegan. No era lo mismo. Keegan era muy bueno para mí y yo para él. Dalglish quería más el balón al pie y Keegan era más dinámico, de desmarque y profundidad. Era el contraste de mi juego, porque yo era más estático. Los primeros diez metros están en la cabeza, no en las piernas. Ves futbolistas esprintando y llegando siempre tarde por no haber leído lo que va a pasar. Eso lo tienes o no lo tienes. Yo lo tenía. Y saberlo me ayudó cuando fui entrenador.

"Shankly y Paisley me dijeron que yo sería de los mejores entrenadores. Tuve más de una discusión con ellos, pero aprendí mucho de ellos. ¿Qué? A hablar como Shankly y a pensar como Paisley"

"Yo era de los que pensaba que si no habías jugado al máximo nivel no podías ser entrenador al máximo nivel, y tengo que admitir que no es cierto. Mourinho y Klopp no han jugado a alto nivel. Hay gente que ha ganado Ligas y Copas de Europa y no son buenos entrenadores"

-¿Quería ser entrenador antes o le empujaron las lesiones? Shankly y Paisley me dijeron que yo sería de los mejores. Tuve más de una discusión con ellos, pero aprendí mucho de ellos.

-¿Qué aprendió? A hablar como Shankly y a pensar como Paisley. Con eso lo tienes todo. Pero yo ya tenía una formación del colegio, había debutado con 16 años y tenía cierta inteligencia o capacidad para saber por qué se hacía una cosa u otra en el entrenamiento. Y yo sabía escuchar. De Paisley era difícil, apenas hablaba. Pero de Shankly…

-Ha dejado frases célebres. La semifinal de Copa de 1974. Jugábamos contra el Leicester en Old Trafford. Les dimos un baño tremendo y empatamos a cero. [Peter] Shilton, que jugó de blanco, hizo un partidazo. Acabamos fastidiados por tener que jugar el replay el siguiente miércoles, esta vez en Birmingham. Volvimos el lunes a entrenar. Shankly era un apasionado del boxeo y fan de George Foreman. No le gustaba Muhammad Ali. ‘Chicos, las normas de la competición dicen que tenemos que volver a jugar el miércoles’, nos dice, como si no lo supiéramos. Entonces, se giró hacia Paisley: 'Bob, ¿has visto como pega Foreman, qué brazos?'. Y de nuevo nos habla: 'Imaginad que estáis en un ring contra Foreman. Y te va pegando, pam, pam, te tira el suelo, te levantas y consigues llegar al segundo asalto. Y el segundo es igual: pam, pam, pam. Y el tercero. Y de pronto, se apaga la luz y se suspende el combate. Y sabes que el siguiente miércoles tienes que reanudarlo. Pues eso es lo que está pensando el Leicester, que va a pelear contra Foreman otra vez. Si nosotros pensamos que no queremos jugar, imaginad qué piensan ellos'. Salimos a entrenar con otro ánimo. El miércoles ganamos 3-1.

"Lo que ha hecho Klopp es extraordinario. El juego es atractivo y Klopp muestra mucho entusiasmo. El equipo es una máquina de arriba abajo. Hay muchísimo trabajo ahí dentro"

Cruyff y Toshack, antes de un Barça-Madrid en el Camp Nou en octubre de 1989 / ANTONI CAMPAÑÀ

"No es fácil que haya paciencia desde que han entrado tantos dueños que creen que tendrán éxito por el dinero que gastan"

-Le han servido estas cosas... Me acuerdo de otra frase: ‘Las cosas más importantes del fútbol eran importantes hace 50 años y lo serán en los próximos 50’.

-¿Y hoy es importante saber de fútbol o tener carisma? Primero hay que saber de fútbol. Yo era de los que pensaba que si no habías jugado al máximo nivel no podías ser entrenador al máximo nivel, y tengo que admitir que no es cierto.

-Hay ejemplos. Mourinho. Y Klopp no jugó a alto nivel. Pero hay gente que ha ganado Ligas y Copas de Europa y no son buenos entrenadores. Si fuera presidente de un club, elegiría antes a un exjugador que ya habrá vivido experiencias que debe enseñar. Es difícil que uno que no haya jugado sepa lo que es jugar un sábado en Newcastle, volver en autocar, jugar el miércoles en Anfield y marcharte el viernes para jugar en Londres.

-Si lo has conocido, mejor. Mourinho y Cruyff, por ejemplo, son los dos extremos. Yo soy de Cruyff, por supuesto. Tengo su camiseta de aquel Liverpool-Barcelona. Competí con él como jugador y como entrenador en los Madrid-Barcelona. Y con Charly. Al final, te digo, he sido un privilegiado. Han viajado por todo el mundo sin gastar un duro. Trabajando en España Italia, Francia, Portugal, Irán, Turquía, Macedonia, Azerbayán. En nueve o diez países diferentes. Inglaterra, Gales…

-Una frase muy de Rexach. Pero no ha entrenado al Liverpool. ¿Por qué? Hubo una oportunidad. Cuando Paisley era entrenador y yo lo era del Swansea. Marchábamos líderes a falta de siete u ocho jornadas y el Liverpool era segundo o tercero. Me entrevisté con el presidente del Liverpool, John Smith, en Southport. Me ofreció el cargo para la siguiente temporada porque Paisley lo dejaba. Regresé a Swansea y se lo conté a mi presidente. Era mi ambición. A ellos les decepcionó. Vino el Liverpool a Swansea, nos ganó 0-2 y en un final impresionante conquistó la Liga. Paisley me dijo. 'Tengo que seguir un año más por no sé qué de mi pensión'.

-¿No hubo otra oportunidad? Para ser sincero, eso me decepcionó y tomé el camino de irme fuera. Unos años más tarde hubo otra posibilidad cuando estaba en el Madrid, pero no me interesó.

"Si fuera presidente de un club, elegiría antes a un exjugador que ya habrá vivido las experiencias que debe enseñar"

Toshack y Keegan, disfrazados de Batman y Robin en los años setenta.

-¿El espíritu del Liverpool de Klopp es el de sus tiempos? No es el de Houllier ni Benítez. El juego es atractivo y Klopp muestra mucho entusiasmo. El equipo es una máquina de arriba abajo. Hay muchísimo trabajo ahí dentro.

-Y paciencia. Es su quinta temporada. Exacto. No es fácil que haya paciencia desde que han entrado tantos dueños que creen que tendrán éxito por el dinero que gastan.

-¿Cómo se explica que hayan transcurrido 30 años sin una Liga? Es difícil. Si analizas con perspectiva, por falta de paciencia y equivocándonos en los fichajes. ¡Los de Shankly duraban! Tenía mucho ojo. Se iba a ver partidos oculto en las gradas, nunca en la primera fila. A mí me vieron tres partidos en casa y tres fuera antes de las navidades del año anterior.

-Información y anticipación. Lo sabía todo de cada jugador. Por mí pagaron 100.000 libras, que fue récord en la época. Había lesiones y me necesitaban. En cambio, Heighway venia de la universidad, de un club amateur llamado Skelmersdaley y por Keegan pagaron al Scunthorpe, de Tercera, 26.00 libras. Keegan debía ocupar el sitio de centrocampista. En un partidillo contra el segundo equipo, le pusieron de delantero a mi lado. Les metimos tres goles en 40 minutos. Shankly le preguntó antes de un partido contra el Nottingham si le gustaría debutar con el primer equipo. ‘Le pondremos mañana arriba con Tosh’, dijo a Paisley. Minuto diez: recibo un balón, se lo doy a Keegan y gol. Delante de The Kop. Así empezaron seis años, con tres Ligas, Copa Europa, UEFAS, la Copa…

-El equipo de hoy está lleno de extranjeros. En el mío, el extranjero era yo, que soy galés.

-¿El gran Liverpool se para después de Heysel en 1986 o con la última Liga de 1990? Está claro que lo de Heysel tuvo una influencia enorme con cinco años sin jugar en Europa. Se ganó alguna Liga más pero se hicieron fichajes muy raros.