29 sep 2020

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CAMBIO POLÉMICO

El nuevo penalti supone un doble castigo para los porteros

Los porteros critican una reforma que les penaliza más si se mueven al parar la pena máxima: la repetició que decreta el VAR y la tarjeta amarilla

Joan Domènech

Masip para el primer penalti a Banega en el Valladolid-Sevilla (0-1). El árbitro lo mandó repartir y acabó en el único gol del encuentro. 

Masip para el primer penalti a Banega en el Valladolid-Sevilla (0-1). El árbitro lo mandó repartir y acabó en el único gol del encuentro.  / VIDEO TV

Dos reformas que introdujo la International Board (IFAB), el organismo que tutela las reglas del fútbol, afectan a los porteros. Una, entienden la inmensa mayoría, les perjudica; la otra les facilita la vida: ahora puede pasar el balón a un compañero que esté dentro del área y el saque de meta es válido.

El agravio es mucho más llamativo porque se refiere al penalti. El retoque de la norma, aparentemente beneficioso, no lo es. El pasado 1 de junio entró en vigor la modificación.

Solo un pie en la línea

Hasta entonces, el portero debía tener los dos pies sobre la línea de gol y no podía moverlos hacia adelante antes de que el lanzador contactara con el balón. Desde entonces, los guardametas solo han de tener uno de los pies sobre la línea; el otro puede estar en el aire, en la vertical de la línea, o por delante, pero tampoco pueden desplazarse antes de que chute el lanzador.

Rui Silva se adelanta para intentar detener el disparo de Raúl García en el Athletic-Granada (2-0). / VÍDEO tv

El incumplimiento comporta la repetición del penalti si el meta lo para (algo que ya existía, aunque no se repetirá si va al poste o sale fuera), y una amonestación con tarjeta amarilla. La nueva norma, por tanto, comporta un doble castigo. Puede suceder, en consecuencia, que un portero sea expulsado con dos amarillas por parar dos penaltis que, además, se repetirán.

"La norma nos perjudica claramente. Nos lo ponen más difícil. Benefician el espectáculo del gol, pero también lo es parar penaltis". Jordi Masip, portero del Valladolid

"La norma nos perjudica claramente. Nos lo ponen cada vez más difícil. Pretenden beneficiar el espectáculo del gol, pero también lo es parar penaltis", clamaba Jordi Masip, el cancerbero del Valladolid la pasada semana, cuando detuvo un penalti a Banega.

El árbitro lo mandó repetir a instancias del VAR. Una prueba concluyente. "Parece que me he adelantado un poquito", admitió Masip tras ver las imágenes, más dolido por la amarilla - "tú no te adelantas queriendo, es instintivo", clamó-  que por la segunda ejecución que Banega sí aprovechó. El 0-1 fue el resultado final.

Dos penaltis

El primero en sufrir la reforma fue Andrés Fernández, en el Levante-Villarreal de la segunda jornada. El meta groguet paró un penalti a Morales que el árbitro, a instancias del VAR, mandó repetir. Roger acertó en la segunda ejecución, aunque el meta adivinó la intención y estuvo a punto de desviar el balón. Cuatro minutos después, Andrés provocó otro penalti y se repitió la escena: Roger lanzó y, aunque llegó a tocar la pelota, no pudo evitar el gol del triunfo del Levante.

"El VAR está obligando al cumplimiento de la norma, que solo se aplicaba si el adelantamiento del portero era excesivo, grosero diría yo". Santiago Cañizares, exportero internacional

Ter Stegen detiene el disparo de Reus en la Champions que no se repitió. / MICHAEL PROBST (AP)

"Me parece una chorrada que hicieran repetir aquel penalti por 10 centímetros. Nos venden que nos quieren ayudar y no nos ayudan para nada", se solidarizó Rubén, el portero del Celta. Marc André ter Stegen se libró de la doble pena (amarilla y repetición) cuando paró el penalti a Marco Reus en el Borussia Dortmund-Barça de la Champions.

El criterio arbitral

De esa doble pena, en realidad, se salvan los porteros donde no hay VAR. Es decir, en todas las categorías del fútbol a partir de Segunda B. "Si te avanzas, queda a criterio del árbitro, que debe afinar mucho para saber si te has movido antes de hora", explica Víctor Cócera, portero del Martinenc, de Primera Catalana, y profesor en preparación de porteros.

"El VAR está obligando al cumplimiento de la norma, que solo se aplicaba si el adelantamiento del portero era excesivo, grosero diría yo", corrobora Santi Cañizares, exguardameta internacional, hoy comentarista en Movistar y la Cadena Cope.

"La norma pretende eliminar la interpretación del árbitro, pero limita muchísimo la acción del portero". Jesús Unzué, máster en preparación de porteros

Cillessen para el un penalti en el Valencia-Villarreal.ie de foto / JUAN CARLOS CÁRDENAS (eFE)

Jesús Unzué, máster en preparación de porteros y adiestrador de los metas del juvenil A del Barça, entiende que "la norma pretende eliminar la interpretación del árbitro", con el apoyo de las imágenes, "pero limita muchísimo la acción del portero".

Cócera y Unzué coinciden en que apenas ayuda que se permita tener un pie adelantado para coger impulso. Solo serviría si fuera el pie del lado hacia el que lanzará el chutador, algo que los metas, obviamente, desconocen. Como especialistas en la materia, entienden que si realmente se quiere ayudar a los porteros, podría establecerse una distancia máxima de adelantamiento o que pudieran coger impulso desde detrás de la línea.