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Pugna capitalina

La Ilusión del Atlético frente a la desidia del Madrid

El equipo de Simeone y el de Zidane afrontan el inicio de liga con sensaciones encontradas en modelos de proyecto enfrentados

Alejandro García

Los jugadores del Atlético durante un entrenamiento de pretemporada.

Los jugadores del Atlético durante un entrenamiento de pretemporada. / EFE

Con la pretemporada finiquitada, a unos días del inicio de la competición oficial, Atlético y Real Madrid afrontan el comienzo de La Liga con sensaciones enfrentadas: desde la ilusión plena de los rojiblancos hasta la desidia que abruma a los de Zidane.

Los dos transmiten ser proyectos opuestos. Mientras Simeone sigue siendo el timonel de un barco que navega en aguas tranquilas, siguiendo a pies juntillas la ruta marcada hacia el tesoro; Zidane maneja un transatlántico repleto de fugas de agua, entre una tormenta constante, que aparenta improvisar cada movimiento en busca del siguiente puerto en el que repostar.

Los deberes pendientes

El verano empezó con un Real Madrid necesitado de una revolución que el Atlético inició antes del final de la temporada, con el adiós de pesos pesados. A tres semanas del cierre del mercado, Zidane aún no ha dado salida a sus grandes descartes, tampoco ha renovado su previsible once inicial (más allá de la llegada de Hazard) peligrosamente similar al que naufragó el último curso.

Mientras, al otro lado de la ciudad, la cuidada continuidad de Simeone le da sentido al proyecto, pese al cambio de paradigma que plantea con la renovación de sus grandes nombres. Todo parecía estar medido cuando se despidió a Godín, Juanfran, Filipe, Griezmann o Rodrigo; han llegado recambios de garantías, que en la pretemporada han funcionado con éxito, y el equipo está experimentando la evolución de antiguas apuestas, como Vitolo y Lemar, hacia sus mejores versiones.

El relevo del número 7

El reto más importante que tenía el Atlético era sustituir a Griezmann, su gran estrella en los últimos años, el portador del siete, similar al que se enfrentó el Madrid después de la salida de Cristiano Ronaldo.

Que el histórico dorsal recayera sobre las espaldas de Mariano el pasado curso, revela hasta qué punto fracasó el Madrid en su necesidad de suplir la marcha de su gran referente. Con un año de retraso, Hazard ha heredado el número del portugués para liderar el equipo.

El Atlético tomó un camino más directo: antes de que se hiciera oficial que el Barça sería el destino de Griezmann, la llegada de João Félix al Atlético ya era una realidad. El joven talento portugués ha caído de pie en el club, acumula unos espectaculares registros en la pretemporada (3 goles y 4 asistencias en los últimos cuatro partidos) en medio de un juego excelso, sobre todo en el derbi ante el Madrid que terminó con goleada (3-7), y un liderazgo abrumador. 

La gran renovación

La llegada de Félix es la punta de iceberg del laborioso verano rojiblanco, con la plantilla casi cerrada, a la espera de James; en el que también han llegado cuatro defensores (Trippier, Hermoso, Felipe y Lodi) y dos centrocampistas (Llorente y Herrera), todos con aspiraciones de ser titulares.

El Madrid, salvo Hazard, todos los fichajes parten por detrás de un campeón de Europa: Jovic de Benzema, Militao de Varane y Mendy de Marcelo. Además, Vinicius, parece no tener hueco en el nuevo sistema de Zidane.

El fichaje de Neymar, que hace un mes no contaba con la aprobación de casi ningún madridista, desde el palco a la grada, ahora se ha convertido en la única salida inmediata al atolladero en el que está el club.