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CONFLICTO CON LOS HORARIOS

El juez decidirá en los próximos cinco días sobre los horarios del fútbol

La Liga pide la inhabilitación de Rubiales y dos de sus colaboradores ante el Consejo Superior de Deportes

Alejandro García

Los horarios del fútbol español, pendientes de la justicia. En la imagen, representantes y directivos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a su llegada al Juzgado del Mercantil, en la madrileña Gran Vía. / KIKO HUESCA / EFE / VÍDEO: EFE

El reloj casi marcaba la una del mediodía, con el sol en alto y los vehículos motorizados sembrando un caos acústico en la Gran Vía, cuando el juez Andrés Sánchez Magro, titular del juzgado de lo mercantil número 2 de Madrid, pedía concreción en las conclusiones: “Cortitas y al pie”, imploró su señoría. 

Era el último paso antes de que la vista cautelar sobre los partidos de La Liga en viernes y lunes quedara vista para sentencia (habrá resolución antes de cinco días), después de los repetitivos, insistentes y antitéticos argumentos que tanto la acusación (La Liga) como la defensa (la RFEF) ya habían explicado y esgrimido con toda clase de detalles, entre reproches, momentos de discusión airada y acusaciones cruzadas de falsedad e incompetencia.

En el discurrir de la vista, la letrada de La Liga reveló que La Liga ha pedido al Consejo Superior de Deportes la inhabilitación de Luis Rubiales, presidente de la Federación; Andreu Camps, secretario general, y Carmen Pérez,  jueza única de Competición; por abuso de autoridad e infracciones graves en la cuestión de los horarios, otro ataque frontal entre las dos entidades que rigen el fútbol patrio.

Sentencia en cinco días

Los horarios, el penúltimo conflicto entre Tebas y Rubiales, tendrá una resolución cautelar el viernes o el lunes (los días de la discordia), después de que hayan desfilado por el juzgado, como testigos, nombres trascendentes del mundo del fútbol.

La Liga acusó a la Federación de competencia desleal en la venta de derechos audiovisuales y se agarró al Real Decreto de venta conjunta de derechos de TV de 2015 como gran argumento de su tesis. 

El equipo legal de la RFEF respondió con dureza: “Pocas veces hemos visto una demanda que acumule tantas mentiras”, llegó a decir el abogado Tomás González Cueto, que llamó como testigo al presidente del Comité Técnico de Árbitros, Velasco Carballo, solo para aplacar el ruido mediático que se creó ante la posibilidad, deslizada por La Liga, de que la Federación no tuviera intención de acatar la resolución judicial y, en ningún caso, enviaría árbitros a partidos programados fuera del fin de semana. Velasco negó que algún cargo federativo le haya sugerido nada en ese sentido. 

La entrevista a Tebas

En su defensa de que las competencias para fijar las fechas, no las horas, de los partidos son federativos, la RFEF recurrió a su secretario general, Andreu Camps, como el testigo clave. Además, presentó como prueba pericial una entrevista a Javier Tebas en la Cadena Ser en septiembre de 2018, en la que el presidente de La Liga reconoce la necesidad de un acuerdo para jugar fuera del fin de semana. “El convenio habla de extender la jornada, de sábado y domingo, a viernes y lunes. Si el nuevo convenio no lo refleja jugaremos sábados y domingos”, decía entonces el presidente de La Liga, que ha reaccionado con virulencia (a través de los medios de comunicación, no en la vista judicial) acusando a la RFEF de haber presentado un sonido parcial de la entrevista, en la que más adelante, Tebas ofrece la versión contraria: “Creo que el Real Decreto de 2015 nos deja poner partidos viernes y lunes”, ampliaba después.

Aún en la sala, la acusación recurrió a los operadores de televisión que poseen el gran paquete del fútbol español (Juan Andrés García Ropero de Movistar y Jaume Roures de Mediapro) para que relataran los problemas que les puede producir una sentencia negativa a los intereses de La Liga. "Jugar los viernes y los lunes es muy importante para que el producto sea más rentable. Diversificar la oferta en cuarto días le da valor", dijo Roures entre una disertación autocomplaciente para ensalzar las virtudes de su gestión con La Liga y acusar a la Federación de iniciar una guerra contra su empresa.