30 mar 2020

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CENTRO EDUCATIVO

Por una educación humanista

La Escola Santa Anna, ubicada en la Dreta de l'Eixample, aplica diferentes metodologías educativas y toma la lectura como base de la formación.

Lara Bau

La escuela está abierta al mundo, en colaboración con instituciones humanitarias, oenegés y fundaciones sociales.

La escuela está abierta al mundo, en colaboración con instituciones humanitarias, oenegés y fundaciones sociales.

En 1953 nació un proyecto de educación humanista en el corazón de Barcelona: la Escola Santa Anna. Fue fundada siguiendo los preceptos de renovación pedagógica que se impulsaron a mediados de siglo en Catalunya, motivo por el cual aún hoy en día mantiene contacto directo con las innovaciones que surgen en materia educativa. Se trata de una institución concertada, acogedora y de barrio, se dedica a la educación infantil, primaria y secundaria. Garantiza la proximidad e interacción entre el alumnado, el equipo docente y la familia a través de una sola clase por curso.

Es además una institución laica que promulga la aceptación crítica de todas las religiones. Acorde con su naturaleza en constante renovación, el proyecto formativo de la escuela aplica diferentes metodologías educativas. Las asignaturas toman la lectura como base, entendiéndola como un recurso fundamental para comprender el entorno, crecer, entender la realidad y convertirse en personas libres y críticas. 

Las actividades de la escuela favorecen una educación compartida entre el educador y el alumno, en el que el primero ejerce un acompañamiento y proporciona herramientas al niño o niña para aprender y construir su propia personalidad de forma autónoma. Es asimismo una institución abierta al mundo, en colaboración con instituciones humanitarias, oenegés y fundaciones sociales. En su apertura, también considera vital la educación ambiental, empezando por el entorno más inmediato, por lo que cuenta con un huerto escolar.

Un espacio para la reflexión

En contraste con la inmediatez del mundo, la escuela se ofrece como un refugio, garante de la educación lenta, la tranquilidad y la reflexión que necesitan los niños y niñas en etapas formativas. Contempla, asimismo, los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado y trabaja dejando de lado los modelos competitivos; el interés surge del trabajo propuesto y no a raíz de la obtención de una calificación numérica.