En Disney+, en octubre

Charli D'Amelio, la jefa de TikTok, exporta su fama a la tele con un 'reality' familiar

La superestrella adolescente y su hermana, Dixie, muestran su día a día en una serie que pone el foco en el peso de la fama en la salud mental

Charli, la segunda por la izquierda, junto a sus padres y su hermana, Dixie.

Charli, la segunda por la izquierda, junto a sus padres y su hermana, Dixie. / INSTAGRAM

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Laura Estirado
Laura Estirado

Periodista

Especialista en Gente, Moda, Tendencias, Estilo y Redes

Escribe desde Barcelona

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¿Qué hacer con la fama cuando se tienen 17 años y casi 124 millones de seguidores de TikTok? ¿Cómo rentabilizar la espuma dorada de la cresta de la ola, más allá de colaborar con marcas como Hollister Jeans, Procter & Gamble, o tener tu propia firma de maquillaje (Morphe), salir en programas de máxima audiencia como el de Jimmy Fallon, bailar con tu artista favorita, JLo, poner tu voz a un personaje de una peli de animación o acudir de invitada a la Semana de la Moda de Milán? Charli D'Amelio, la jefa de la red social de vídeos cortos que vino de China y uno de los iconos más rutilantes de la Generación Z que acaba de ser invitada por la mismísima Anna Wintour a la próxima gala Met que se celebrará el 13 de septiembre, piensa seguir estirando el chicle en un nuevo formato, un 'reality' en el que compartirá protagonismo con su hermana mayor, Dixie, cantante y 'youtuber', y sus padres, Heidi y Marc, que, de regañarla por grabarse bailando en su habitación con la cama sin hacer y la ropa por el suelo, ahora se han convertido en mánagers de las carreras de sus hijas y coprotagonistas de 'The Amelio Show', que se estrenó en EEUU el pasado viernes (en Hulu), y que llegará a España el 16 de octubre (en Disney+).

Cada contenido patrocinado que sube Charli cuesta un mínimo de 100.000 dólares (unos 88.000 euros por, como mucho, un minuto de contoneo), de ahí que se le calcule una fortuna personal de más de 5 millones de dólares (4,2 millones de euros). Por eso cuesta creer que no se trate de una broma que la 'nueva novia de América' aún alucine, en el tercer episodio del programa, cuando la gente la llama "famosa". "No me considero famosa -asegura la joven-. Solo soy una persona a la que mucha gente sigue por alguna razón. Creo que estuve en el lugar adecuado, en el momento adecuado. Creo que fue el buen rollo que transmití". Exacto, porque hace tan solo dos años, ella era una estudiante de segundo de secundaria en los suburbios de Connecticut que publicaba fragmentos de bailes y bromas con sus amigos en una aplicación emergente. Era el verano de 2019, justo cuando TikTok se viralizaba entre la Generación Z y las coreografías de hiphop llegaron a todos los patios de escuelas.

Guapa, delgada, dulce, atlética y comprometida con causas como el 'antibulling', la ecología o el movimiento 'Black Lives Matter', la bailarina adorada por el algoritmo de internet ha llegado a la cima casi sin proponérselo, como otros ídolos generacionales lo hicieron antes que ella. Y es que el estrellato púber no es nuevo, véanse casos como el de muchas estrellas de la factoría Disney como la propia Britney Spears, muñeca rota actualmente en litigios en los tribunales para tratar de recuperar la libertad que le ha robado desde hace 13 años su propio progenitor.

En el caso de TikTok, el estrellato sobrevenido a muchos de los adolescentes que se han convertido en símbolos generacionales es mucho más fulgurante; en casi un chasquido se han hecho conocidos en el mundo entero sin tiempo casi de digerir tanta fama.

Charli y Heidi D'Amelio.

/ HULU / DENISE CREW

Los peligros de la fama

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Precisamente, la fama vertiginosa en tiempo real y los problemas que puede acarrear son otro 'personaje' más y capital en 'The Amelio Show', un espacio que muchos han visto como el heredero natural de otra familia famosa en EEUU, 'Keeping Up With the Kardashians', que concluyó tras 14 años en atenta el pasado junio. A diferencia del 'reality' de E!, los D'Amelio huyen de los guiones dramáticos y buscan trasplantar a la televisión el mismo espíritu naíf de su Instagram familiar, donde el clan acumula casi un millón de fans. Para empezar, en el piloto, se presenta a Charli y Dixie, las virales hermanas (por si hay alguien de más e 30 que no las conoce). Una se dedica al baile y la otra a la música. Son las mejores amigas, aunque también riñen a veces. Nos explican su día a día, las sesiones de entrenamiento, los batidos en la piscina, las compras, los momentos familiares cocinando en el nuevo casoplón con piscina que se han comprado en Los Ángeles... A veces, meten algo de salseo: Dixie organiza una cita en la playa para su novio, la estrella de TikTok Noah Beck; Maddi, la amiga de Charli, prepara una fiesta de pijamas y hasta invitan a Chase Hudson, el ex de Charli, conocido 'tiktoker' y miembro del elenco del próximo programa de Netflix 'Hype House', sobre la casa donde conviven los nuevos creadores de contenido de esta red social.

También se refleja en el programa la cara menos alegre de estas nuevas estrellas: pruebas, reuniones, presentaciones, sesiones de fotos, lecciones de canto, ensayos, más reuniones... y cómo afrontan el alud de comentarios que les devuelve internet, tanto los positivos como los negativos y hasta crueles. Sus consecuencias en la salud mental de las jóvenes 'influencers' se trata de explicar al público más joven con advertencias, comentarios y consejos que suelen completar cada episodio. Las palabras "ansiedad" y "depresión" aparecen varias veces. Como cuando Dixie llora desconsolada por las críticas recibidas por un vídeo grabado para 'Vogue' o cuando Charli llega tarde a los Kids Choice Awards a los que está nominada por sufrir un ataque de miedo escénico. Porque a veces la bailarina, confiesa a cámara, no quiere salir de casa, ni siquiera ser el centro de atención.