02 dic 2020

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UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN

El 'snowboarder' que quedó en silla de ruedas pero se negó a romperse

Cisco García relata en 'Irrompible' sus reflexiones y el aprendizaje que le ayudó a superar el accidente

"He cometido muchos errores y lo que me ayuda es que me los perdono con facilidad", afirma el joven cordobés

Joan Carol

Cisco, celebrando una nueva victoria.

Cisco, celebrando una nueva victoria. / KIKO SIMEÓN

La vida de Francisco García (Córdoba, 1982) cambió por completo en diciembre del 2015. Un accidente de snow en la estación de esquí de MayrhofenAustria, le dejó en silla de ruedas. Desde entonces, ha tenido muchas dificultades y ha vivido igualmente maravillosos momentos. En su libro ‘Irrompible’ (Alienta Editorial) relata muchas de sus experiencias, aunque hay algo que nunca ha hecho. Rendirse.

Con más de 265.000 seguidores en las redes sociales, Cisco, que así se le conoce, se encuentra entre los '100 mejores influencers' de España según 'Forbes'. Para todos esos seguidores y aquellos que quieran descubrir su historia, el cordobés ha escrito 'Irrompible', del que habla para EL PERIÓDICO.

"Si mi mensaje llega por las redes, ¿por qué no puede llegar en un libro?", se pregunta Cisco, explicando cómo decidió escribir 'Irrompible'. "Empecé a escribirlo en marzo del año pasado. Pasé mucho tiempo fuera por torneos de tenis y eso me daba huecos para escribir en momentos libres. Siempre iba con el ordenador y cuando paraba a tomar algo, aprovechaba. En aeropuertos escribía mucho. Ya en abril, con la pandemia, lo ordené todo, hablé con Alienta Editorial y estaban muy interesados."

La ayuda psicológica

En su situación, habría sido muy fácil venirse abajo. "Cuando tu te quedas en silla de ruedas, los primeros meses pierdes tu independencia. Los dos primeros meses eres totalmente dependiente, al 100%. Te tienen que bañar, vestir, pasarte de la silla a la cama..." Pero Cisco decidió luchar contra todo. "Cuando pierdes la libertad es duro, y por eso cuando me dieron el coche, aunque todavía no lo dominaba, sentí la necesidad de demostrar que podía. Algo muy simple y muy básico como ir el primer día que ya tenía el coche adaptado a comprar un cable para el móvil me devolvió gran parte de la libertad y la independencia."

La gran pasión de Cisco era el snowboard, por eso pudo aceptar su accidente. "Me ocurre haciendo snow. Lo que a mí me gusta. Si se me lleva por delante un coche o una lesión, no me lo habría tomado tan bien, habría maldecido mucho mi suerte." Pese a su predisposición por salir adelante, Cisco tiene muy en cuenta la figura de la psicóloga que le fue asignada después del accidente. “La ayuda que te dan puede parecer simple y sencilla, pero cuando tú estás enrocado en tu locura y en tu situación, ellos te hacen ver esa solución que tú solo no puedes visualizar. Veo su figura muy importante."

Después del accidente, cambió el snowboard por el tenis, un deporte que "jugaba mucho de chico y me gustaba mucho". Parte de la dureza mental de Cisco viene del deporte de la raqueta. "Se pasa mal en pista cuando no tienes el día. Te enfrentas a muchos miedos. Pero es como la vida. Fallas un punto fácil y no puedes quedarte pensando en ello, es el aquí y ahora." Tanto en el tenis, como en la vida, Francisco García nunca se ha rendido. Por eso luchará para conseguir el sueño olímpico.

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