30 oct 2020

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El Príncipe Enrique y Meghan Markle se retiran de la vida pública

La reina Isabel II "comprende" la decisión de su nieto, pero asegura que es una "cuestión problemática que tardará tiempo en resolverse"

Begoña Arce

Los duques de Sussex en una foto de archivo / Daniel LEAL-OLIVAS / AFP / VÍDEO: EUROPA PRESS

Enrique y Meghan, duques de Sussex, han decido tomar las riendas de sus propias vidas. El nieto de Isabel II y su esposa abandonan su papel como figuras de primer grado en la familia realEl matrimonio dividirá su tiempo entre el Reino Unido y Norteamérica. En la declaración hecha pública el miércoles a última hora de la tarde por el palacio de Buckingham se indica que los duques tienen la intención de “labrarse progresivamente un nuevo papel dentro de la institución” monárquica. Ambos pretenden, “trabajar para convertirse en independientes financieramente, mientras continuamos apoyando por completo a Su Majestad la Reina”.

La reina Isabel II, por su parte, ha emitido una declaración horas después asegurando que la decisión del príncipe Enrique y su mujer aún no es firme. "Comprendemos su deseo [del príncipe Enrique y Meghan] de darle un nuevo enfoque a su vida, pero estas cuestiones son problemáticas y tardarán tiempo en resolverse", aseguran desde el Palacio de Buckingham. "Las conversaciones con el duque y la duquesa de Sussex están en una etapa temprana".

Dos continentes, dos mundos

Enrique de 35 años, es sexto en la línea de sucesión al trono y no está claro si ese orden se verá alterado a partir de ahora. El inesperado anuncio, que algunos ya han comparado con la abdicación de Eduardo VIII para casarse con la americana Wallis Simpson, se produce poco después de que la pareja finalizara seis semanas de retiro, de sus tareas oficiales y retornara al Reino Unido tras haber pasado las navidades en Canadá con su hijo Archie de ocho meses. El martes, su primer acto público fue visitar la casa en Londres del Alto Comisariado de Canadá, para dar las gracias al país por haberles acogido con una hospitalidad “increíble”. En ese momento comenzaron a circular rumores de su posible traslado a aquel país.

En su época de actriz, durante el rodaje de la serie Suits, Meghan, de 38 años, trabajó en Toronto.  Su madre, Doria Ragland vive Los Ángeles, la ciudad en la que nació y se crio la duquesa. La idea ahora es alternar mundos y continentes diferentes. “Este equilibrio geográfico nos permitirá criar a nuestro hijo con la apreciación de la tradición real en la que ha nacido, mientras que proporcionará a nuestra familia el espacio para concentrarnos en el próximo capitulo, incluido el lanzamiento de nuestra propia institución caritativa”, señala el comunicado.

Pelea con Guillermo

La llegada de Meghan, una americana, divorciada, birracial, independiente, feminista, con personalidad propia, a la tan conservadora familia real británica ha sido difícil. La persecución y malevolencia en los comentarios de algunos diarios sensacionalistas ha sido sin tregua, ni respiro. En un documental para la cadena de televisión ITV el pasado año ella misma reconocía que el enorme interés de la prensa, sobre todo tras su maternidad, le estaba “causando problemas”. En octubre inició un proceso contra el Mail on Sunday por publicar ilegalmente unas cartas privadas.

Enrique emitió entonces una declaración en la que decía: “He perdido a mi madre y ahora veo a mi familia siendo víctimas de las mismas poderosas fuerzas”. La prensa se hizo eco también de la pelea y distanciamiento con su hermano Guillermo. El duque de Cambridge indicó que ambos habían tomado “diferentes caminos”. Los Sussex abandonaron la residencia del Palacio de Kensington, con Guillermo y Catalina como vecinos, para marcharse a una casa independiente en el recinto del castillo Windsor, buscando algo de privacidad.

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