29 sep 2020

Ir a contenido

Los músculos han cambiado con la domesticación

Así evolucionaron los ojos de los perros para enternecer a sus dueños

Su objetivo: que la mirada sea más infantil y queramos cuidarlos

María Aragón

Así evolucionaron los ojos de los perros para enternecer a sus dueños

Cuántas veces habrás pensado que tu perro se las sabe todas para que le des lo que quiere, especialmente si se trata de comida. Y cuántas veces te habrás parado a imaginar en si tu mascota te entiende y se comunica contigo. 

Con el tiempo conocemos más sobre estos animales, sobre su comportamiento y sus gestos, pero ahora además sabemos que su cuerpo también se ha ido adaptando a sus necesidades. Un grupo de científicos certifica que los músculos alrededor de los ojos han evolucionado para atraer más a los humanos. 

Los autores del estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, explican que con el tiempo han subido más la ceja provocando unos ojos tristes que infantilizan al animal para que las personas sintamos más necesidad de criarlos bien. Un inicio de la evolución que dataría de hace 33.000 años.  Insisten, por tanto, en que sería el único caso de un animal cuya expresión cambia como resultado de su vida doméstica. 

El hallazgo se dio al comparar la anatomía de los perros y los lobos, cuya musculatura es similar. Juliane Kaminski, de la Universidad de Portsmouth, asegura que cuando estos animales se exponen dos minutos a una persona, el perro intensifica la mirada más que los lobos. "Podemos concluir que esta expresión facial es resultado de las preferencias inconscientes de los humanos, que influyen en la selección durante la domesticación". 

Anne Burrows, de la Universidad de Duquesne (Pittsburgh) asegura que para saber si este cambio es resultado de la evolución, compararon el comportamiento de ambas especies y vieron que el músculo que permite elevar la ceja es débil en el lobo. "Por lo que tenemos que hablar de una relación con la interacción con humanos"

Estos movimientos de sus cejas hacen que los perros parezcan más niños. "Demuestra lo importante que puede ser la cara para captar la atención, el poder que tiene la expresión facial en una interacción social".