Ir a contenido

JUICIO EN VALENCIA

La rocambolesca historia del bote con ADN de Julio Iglesias

Un detective ha explicado ante el juez cómo se hizo con los restos biológicos que pueden demostrar el parentesco del cantante con Javier Sánchez-Santos

Nacho Herrero

Javier Sánchez-Santos, el supuesto hijo de Julio Iglesias, saliendo de los juzgados de Valencia, hoy.

Javier Sánchez-Santos, el supuesto hijo de Julio Iglesias, saliendo de los juzgados de Valencia, hoy. / MIGUEL LORENZO

El juicio para dilucidar si Julio Iglesias es padre oficial y legal de un noveno hijo, Javier Sánchez-Santos, que lleva peleando por ese título en los juzgados y en los medios de comunicación desde los años 90, deberá esperar, al menos, otros cinco días. Antes de la semana que viene no sabremos si el juez acepta volver a juzgar el caso y si admite como prueba el ADN del cantante que la acusación ha presentado como prueba irrefutable de la paternidad.

Sin embargo, la vista de hoy en la Ciutat de Justícia de Valencia ha servido para dar a conocer una rocambolesca historia acerca de cómo el supuesto hijo de Julio Iglesias se hizo con los restos biológicos que demostrarían su parentesco. Para ello contrató a un detective, el mismo que esta mañana le ha explicado al juez cómo consiguió el bote con las pruebas.

¿Objeto "abandonado" o "perdido"?

El investigador privado ha sostenido su relato acompañándolo de fotos y vídeos. Según su versión, un día andaba siguiendo a Julio José Iglesias Preysler -el mayor de sus hijos varones-, que practicaba surf en una playa de Miami, cuando se puso a llover y el también cantante y compositor se metió en su coche. Fue entonces cuando se le cayó una botella que llevaba y, aunque se dio cuenta de ello, no la recogió. Para los abogados de Javier Sánchez-Santos, el bote con el ADN sería por tanto un objeto abandonado.

La defensa de Iglesias, sin embargo, asegura que perdió esa botella sin darse cuenta y que el detective sabiendo quién era el propietario no se la devolvió, algo a lo que está obligado por la legislación española. Falta por ver si esa norma regiría también en este caso pues sucedió en Miami. 

Del 96% al 99%

Además, Fernando Falomir, abogado de Iglesias, y cuyo padre ya le defendió en la demanda presentada en 1991 por Sánchez-Santos y en la de Marbella, ha deslizado que la prueba de ADN no sería tan concluyente como dijo en su día la acusación. 

Ha apuntado que la coincidencia sería del 96% y no del 99%, aunque el abogado de Sánchez-Santos ha matizado que la máxima coincidencia entre hermanos es del 97% y el resultado de la prueba es del 96,8%.

Falomir ha asegurado que si el juez decidiera seguir adelante con el caso y obviar que ya fue juzgado, el cantante sí que estaría dispuesto a hacerse una prueba de paternidad y que si no se la hecho hasta ahora es porque no era el momento.