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MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Una empresa preserva los tatuajes de los difuntos para toda la eternidad

Save my Ink forever recorta la piel estampada del fallecido, le aplica un conservante y la enmarca en un cristal protector de rayos ultravioleta

Jorge Gonzalo

Muestra de uno de los tatuajes de un difunto que ha sido conservado

Muestra de uno de los tatuajes de un difunto que ha sido conservado / SAVE MY INK FOREVER (EFE)

A veces las grandes ideas surgen de las situaciones más cotidianas. Así fue como Kyle Sherwood, director ejecutivo de Save my Ink Forever (Salvar mi tinta para siempre), fundó la compañía. Fue en una noche, tomando algo con unos amigos, cuando uno de ellos dijo: "Me gustaría que mi tatuaje perdure después de mi muerte".

Save my Ink Forever nació con el objetivo de conservar los tatuajes de los fallecidos y preservar más allá de la muerte los dibujos en su piel como si de una obra de arte se tratase. 

Sherwood es un amante de los tatuajes y además pertenece a la tercera generación de una familia que trabaja en el sector funerario, lo que facilitó la colaboración con las empresas fúnebres repartidas por todo Estados Unidos.

Uno de los tatuajes de un oso panda, conservado y enmarcado / save my ink forever (efe)

Extirpación y conservación

Cuando alguien fallece y ha expresado su voluntad de conservar su tatuaje, normalmente es la funeraría la que se pone en contacto con esta empresa.  Sus expertos se encargan de extirpar la piel tatuada del difunto (únicamente la dermis, no el músculo). El recorte se envía a la sede de la empresa en Cleveland (Ohio, EEUU) para aplicarle un tratamiento que ayude a su conservación y, finalmente, se procede a enmarcarla en un cristal protector de rayos ultravioleta. Así la familia podrá conservarla en óptimas condiciones. 

"En lugar de enterrarlos en un ataúd o incinerarlos, hemos sido capaces de crear un recuerdo para las familias, que pueden tener un pedazo de la persona a la querían y que cuando lo miren puedan evocar algo especial de ella si tenía un tatuaje", explica Sherwood. "Los tatuajes te cuentan la historia de esa persona, son íntimos y personales"

Uno de los tatuajes de un difunto con el dibujo de una flor, conservado y enmarcado / save my ink forever (efe)

La empresa cobra 100 dólares (87'9€) por cada pulgada (2'54 centímetros) de piel tatuada y ofrecen paquetes que incluyen todos los procesos de extirpación, transporte, conservación y enmarcado, además de descuentos si son varios dibujos o grandes. El proceso tarda alrededor de tres meses y medio, pero luego dura toda la eternidad si se trata de manera correcta. 

El tatuador canadiense Chris Wenzel, recién fallecido y que tenía varios tatuajes en su piel, se convertirá en el mayor trabajo hasta la fecha para esta empresa que empezó a funcionar hace dos años y que también opera en otros países como Canadá o Reino Unido. 

Sherwood ha mencionado el crecimiento de la empresa y ha advertido de que "los tatuajes enmarcados se están convirtiendo en una pieza conmemorativa muy popular".  "Cada vez más gente tiene tatuajes. Se ha roto el tabú social de llevar uno. Antes solo tenían los presos y los que habían estado en el Ejército y ahora hasta los médicos tienen", apunta el director de la compañía. 

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