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Viral en Instagram

El simple esquema con el que una maestra enseña consentimiento sexual a los niños

Una profesora ha convertido en viral su explicación a alumnos de ocho o nueve años en una escuela de California.

María Aragón

El simple esquema con el que una maestra enseña consentimiento sexual a los niños

Liz Kleinrock se ha propuesto enseñar consentimiento sexual a sus alumnos, niños de ocho o nueve años del World Charter School de Los Ángeles, ante las últimas noticias al respecto en su país. Pero lo que en principio iba a ser material para el colegio se ha convertido en un esquema viral compartido por medio mundo. 

"La frustración por el estado de nuestro país me inspira para enseñar a mis chicos a hacer el bien. Hoy hablamos de consentimiento, explorando áreas grises como cuando alguien dice "sí" pero su lenguaje corporal dice "no". Hay que enseñarlo de forma explícita", explica en la publicación de Instagram. 

El cuadro que triunfa en la Red es muy sencillo. Primero, se pregunta qué es el consentimiento y responde: "decir sí o no, tener permiso para hacer algo". Y a partir de aquí, desgrana las diferentes situaciones y reacciones. 

¿Cómo suena el consentimiento? ("Tiene que sonar positivo y con entusiasmo")

  • "¡Sí!"
  • "¡Claro!"
  • "¡Por supuesto!"
  • "¡Ok!"
  • "Sí, por favor"

¿Cuándo necesitamos preguntar por consentimiento?

  • Para dar abrazos.
  • Para pedir cosas prestadas.
  • Para tocar a otra persona.
  • Besar.
  • Secretos.

¿Qué pasa si...?

  • Quieres un abrazo pero la otra persona no. 
  • La otra persona dice "no" pero está sonriendo.
  • Estás abrazando a la otra persona pero cambia de parecer.
  • Esa persona te dejó abrazarle ayer pero hoy no quiere un abrazo. 

La respuesta es simple: no hay consentimiento.

¿Qué puedes hacer para no dar ese consentimiento?

  • "No me siento bien ahora mismo".
  • "Quizás en otro momento".
  • "No me gusta eso" / "No quiero eso".
  • "No, gracias".
  • "Pregúntame más tarde"

Para practicar todos estos conceptos, la profesora planteó juegos durante dos semanas en los que el alumnado debía plantear situaciones y explicar sus ideas al respecto.

El resultado es totalmente satisfactorio para ella, que considera un éxito esta práctica: "Demuestra que estudiantes de ocho o nueve años son más inteligentes y tienen más inteligencia emocional que la mitad del Congreso". 

También realizaron cómics y dibujos al respecto, y presentaron textos sobre lo que creían que era el consentimiento. "Es importante porque, si no lo haces, es posible que no confíen en ti la próxima vez que preguntes", decía uno de los niños.