Ir a contenido

Visto en Facebook

La pasividad de un árbitro durante un partido de fútbol femenino: no se mueve del centro del campo

El Femenino Ponferradina denuncia la actuación de Marcos Sánchez Polo, quien arbitró "a distancia"

En Salamanca comentan que este colegiado se queja de dirigir partidos de mujeres

Mamen Hidalgo

La pasividad de un árbitro durante un partido de fútbol femenino: no se mueve del centro del campo

Marcos García Polo no pasará a la historia del fútbol femenino por su trabajo como colegiado, sino todo lo contrario. El árbitro de categoría regional de Castilla y León protagonizó el pasado fin de semana unas sorprendentes imágenes que ha difundido el C.D. Femenino Ponferradina, que durante ocho minutos muestra su pasividad absoluta, dirigiendo el encuentro a distancia y sin apenas moverse del centro del campo, en el encuentro disputado en el campo del Club Deportivo Santa Marta de Salamanca. 

Ángel Molinero, presidente del equipo visitante, no daba crédito. Pasados unos minutos, en el 37 de la primera parte, comenzó a grabar para poder difundir la reprochable actitud del colegiado. "Paré en el descanso, pero podría haber grabado 90 minutos, porque no cambió en todo el partido", lamenta en declaraciones a EL PERIÓDICO. "Fue un partido fácil y no influyó en nada, pero su actitud era lamentable. Se quedó plantado en el círculo central, apenas giraba la cabeza para un lado y para otro, viendo la jugada a distancia. El tío no se movía". 

El vídeo rápidamente se hizo viral en Facebook, donde otras futbolistas aplaudieron que el club difundiera estas imágenes porque respaldaba lo vivido por ellas en el campo. Nuria Delgado, exjugadora del Salamanca, comenta que en la ciudad todo el mundo conoce a este árbitro por su pasividad en el fútbol femenino. "Era muy autoritario, tenía una actitud de pasotismo, de chulería... y no podías decirle nada porque te amenazaba con expulsarte y decía que a las tías era imposible arbitrarnos", explica. En una ocasión, Nuria le preguntó por el tiempo: "Soleado", respondió. Y las charlas entre él y sus asistentes sobre las ganas que tenía de "dejar de arbitrar partidos de tías e ir a tomar cañas" eran constantes. 

Pero las ofensas a las futbolistas subieron de tono en alguna ocasión. Nuria explica cómo durante un partido no escuchó lo que decía el árbitro, pero sí una compañera: "Dijo que esto estaba para hacerse luego una orgía", lamenta. "No le solté 'eres gilipollas' porque te expulsa y te lo vas a encontrar en otro partido, porque mínimo una vez al mes lo tenías de árbitro o de linier". 

"Dicen que la actitud de él es muy chulesca", añade Ángel. "Por lo visto en Salamanca se comenta que él va diciendo que no quiere arbitrar a mujeres. Creo que en el masculino no lo hará así. Lo que me da pena es que nadie denunciara esto, imagino que por miedo, así que por eso grabé las imágenes. No me gustan las injusticias, y que un colegiado vaya ahí a ganar el dinero del día y pasearse. Que deje paso a quien tenga ganas. Hasta hubo un momento en el que se quedó en fuera de juego. Mi equipo estaba en el área contraria y él estaba por detrás de mis defensas. Es lamentable".