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Las 10 "burradas" de una profesora rusa que triunfan en las redes

Una historia de espías, amenazas, ilegalidades y mucho humor

María Aragón

Las 10 "burradas" de una profesora rusa que triunfan en las redes

¿Quién no ha tenido un profesor o profesora de los que dejaban frases antológicas con las que poder escribir un libro? De vez en cuando, entre la seriedad del profesorado, se cuela esa persona extraña que después recordamos más por sus frases extravagantes que por el verdadero aprendizaje.

Es algo que suele pasar una vez en la vida, un curso de locura con alguien que instruye desde el humor, la rareza o como se pueda definir lo que narra Sara a continuación. 

Esta canaria ha triunfado en Twitter con un hilo de frases random, o lo que ella llama "burradas", en las que hay un poco de humor negro, ilegalidades, espías rusos y amenazas. La protagonista, una profesora con la que aprender mucho de la vida. 

  1.  "Que me detengan". Nada más comenzar el curso da pie a las dudas legales, deja entrever que las cosas que hace pueden no ser del todo correctas. Pero qué más da, pelillos a la mar. ¿Dónde mejor que en la cárcel?
  2. ¿Vodka en lugar de agua? Si algo tiene que hacer una profesora de ruso es fomentar los estereotipos sobre su país. Porque claro, los rusos están todo el día bebiendo vodka, así que vamos a dejar la duda ahí y que los alumnos hagan el esfuerzo de pensar si están siendo vacilados o todas estas frases extrañas tienen una explicación más simple. 
  3. Las amenazas. Esto es muy de película americana sobre la Guerra Fría. Todavía no han entrado en juego los espías, pero qué es de una rusa sin sentir le miedo en el cogote.
  4. Destrucción de mitos. Ojo, porque aquí cambia muchísimo la historia y tumba de alguna manera su frase número dos. Que lo del vodka no es cosa de rusos, así que nada que ver con ella. 
  5. Sabios consejos. Si alguien a estas alturas se pregunta de dónde saca la imaginación esta mujer, qué hace para tener tanto ingenio y tantas ganas de bromear con los alumnos a primera hora de la mañana... Aquí está la clave. 
  6. La autoridad. Son los padres, como los Reyes Magos. Aquí de nada sirve que te escuche la propia profesora, el director de la escuela o el Papa. Da igual lo que digas, pero que te escuchen los que pagan la matrícula. 
  7. ¡Los espías! Ha tardado en salir el gordo pero ya está aquí. ¿Cómo va a hablar de amenazas, insultos o vodka y obviar el mayor esterotipo de su país?
  8. La Generalitat, muy presente. 
  9. Profesionalidad ante todo. Ella en realidad no habla como en clase, pero siente la presión de tener que hablar el ruso de Valladolid, perfecto.
  10. La verdadera amenaza. Ella se toma muy en serio su trabajo. Y realmente conoce todas las técnicas educativas para que sus alumnos pongan esfuerzo en las tareas y salgan de ahí verdaderamente preparados en el idioma.