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El hilo que explica cómo la regulación de la prostitución no hace disminuir la trata en Holanda

La periodista y feminista Anna Prats aporta datos, ensayos y reflexiones sobre la legalización.

María Aragón

El hilo que explica cómo la regulación de la prostitución no hace disminuir la trata en Holanda

SAKE RIJPKEMA HOLLANDSE HOOGTE (Sake Rijpkema/Hollandse Hoogte)

¿La regulación de la prostitución acabaría con las mafias y la trata? Holanda es que hay un claro ejemplo de que sucede todo lo contrario, y así lo ha explicado la periodista y feminista Anna Prats a través de diferentes informaciones y datos en un completo hilo de Twitter.

En este relato quiere abordar la situación de las prostitutas en un país, Holanda, donde el negocio de la prostitución genera más dinero que el queso.

Para empezar, recupera un vídeo de Stop The Traffik, un movimiento mundial contra la trata, en el que alertan sobre la realidad de las mujeres en las vitrinas del Barrio Rojo de Ámsterdam. Mujeres vitoreadas por hombres mientras bailan, y con una frase contundente: "A miles se les promete una carrera de bailarina en Europa Occidental. Tristemente, terminan aquí".

Anna cuenta cómo hace ya dos décadas que fue legalizada la prostitución en Holanda, y en este tiempo se calcula que hay entre 20.000 y 30.000 mujeres prostitutas, dos tercios de ellas extranjeras. Aporta datos sobre las víctimas de trata, sus orígenes y cómo la mayoría, entre el 50 y el 90% son víctimas de trata. 

Dos años después de legalizar la prostitución, en el año 2000, se reguló acordando los espacios donde se podía realizar. Entonces, el número de víctimas ha ido aumentando

También ha aumentado el número de víctimas menores de 14 años, pasando del 5% en 2005 al 15% en 2010. Menores explotadas a través de la prostitución. Pero hay datos todavía más clarificadores:

La periodista cita el ensayo 'Esclavos en los Pólders' con testimonios que hablan de que la realidad de Ámsterdam es el miedo, la violencia y la presión financiera.

Y cita varias frases que relatan lo que verdaderamente sucede detrás de las famosas vitrinas, incluso en cuestión de requisitos: "Deben tener nacionalidad holandesa, pero este último se viene burlando habitualmente gracias a la legalidad europea, que permite a cualquier trabajador de la UE realizar su profesión en otro país miembro".

Con estas cifras, el debate comienza a ser distinto, y ya no hay tanta contundencia sobre la legalización. 

Según Julia Bindel, más de la tercera parte de estos burdeles-escaparate han cerrado y otros perderán sus licencias. El cambio ha comenzado en este sentido, y la reflexión ya está en la calle: