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EL PLAYÓLOGO / PLAYOLOGÍA

Los dos castillos más románticos y el faro más curioso de la costa catalana

El castillo de Tamarit sigue siendo el lugar escogido por muchos enamorados para darse el 'sí, quiero'

El de la princesa Pirenne, en la playa de La Fosca, oculta una historia de leyenda

El castillo de Tamarit.

El castillo de Tamarit.

La costa catalana esconde lugares muy especiales y románticos, desde faros de diseño llenos de récords a castillos de cuento cuyos cimientos aún sigue lamiendo las olas. Son castillos con historias de leyenda –como el de la princesa Pirenne, en la playa de La Fosca, del que solo queda la roca negra de sus cenizas– y otros, como el de Tamarit, en Torredembarra, que sigue siendo el lugar escogido por muchos enamorados para darse el 'sí, quiero'.

 El castillo más romántico de la costa catalana

La playa con el castillo más romántico de toda Catalunya, la del Castillo de Tamarit, muy cerca de Tarragona, en la playa de Altafulla. Este precioso castillo es casi igual de bonito que el de los cuentos de hadas. Fue construido junto al mar hace casi 1.000 años, apostado a los pies de Cala Jovera, y junto a la playa que lleva su nombre, en el corazón de la Costa Daurada. Se levantó inicialmente como un pequeño pueblo fortificado y luego estuvo abandonado durante siglos a causa de la peste, hasta que fue adquirido en 1910 por el multimillonario norteamericano Charles Deering.

A su alrededor se han forjado numerosas leyendas, como la que afirma que suenan las campanas en las noches de tormenta en recuerdo de los fallecidos por la peste. Dentro del recinto tiene una coqueta y preciosa iglesia que data del año 1154, con un retablo igual de maravilloso. 

Hoy el castillo luce bien restaurado y cuidado. Tiene hasta una piscina y es propiedad de una empresa inmobiliaria desde el año 1992, que lo alquila para cualquier tipo de ágapes o celebraciones, como cuando se celebró la boda de Iniesta.

Dicen que durante la guerra civil los anarquistas quisieron quemar el retablo barroco de la iglesia, pero alguien les dio el chivatazo de que era de Charles Deering, fundador del museo Maricel en Sitges y, al final, desistieron.

 El castillo de la princesa Pirenne, una historia de leyenda

 Y ahora quiero que conozcáis otra playa maravillosa con una historia igual de bonita, aunque con un final no tan feliz.

 Se trata de la playa de La Fosca, cerca de Palamós, en la Costa Brava. Esta preciosa playa debe su nombre a la gran roca que divide el arenal, una peña de color oscuro muy llamativa visible desde cualquier parte.

 Cuenta la leyenda que antes de ser la peña de color oscuro que se ve junto a la orilla fue el lujoso castillo de la princesa Pirene (la que dio nombre a los Pirineos), una bella doncella a la que le gustó tanto esta playa cuando la descubrió en su éxodo por la Costa Brava que decidió levantar su castillo aquí mismo, en la orilla del mar.

La moza era tan bella que enseguida enamoró a todos los vecinos, especialmente al señor del castillo de Sant Esteve, cuyas ruinas se ven en la orilla norte de la playa de La Fosca. El muy tirano mandó quemar el palacio por no lograr sus favores, y con él a sus habitantes. El único vestigio de la historia y del lugar es la roca de La Fosca, que según la leyenda es lo único que queda del castillo ennegrecido por el incendio.

Si quieres ver más fotografías y conocer cual es el faro más curioso de la costa catalana ven a conocerme a www.elplayologo.com/los-dos-castillos-mas-romanticos-y-el-faro-mas-curioso-de-la-costa-catalana


 

Temas: Verano Playas