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EL PLAYÓLOGO / AUTOBIOGRAPHY

¿La vida de Rafa Nadal o la mía?

Hace un par de veranos, el campeón fondeó en Cala Saona justo al ladode mi viejo velero

Miguel Ángel Álvarez

El tenista Rafa Nadal y el playólogo en Cala Saona.

El tenista Rafa Nadal y el playólogo en Cala Saona.

Hace un par de veranos Rafa Nadal fondeó su barco justo a mi lado en Cala Saona, Formentera, y tuvimos una conversación que me dio mucho que pensar... La fortuna es relativa y no es oro todo lo que reluce; la vida, para vivirla, se ha de vivir con humildad, y el azar es quien reparte las cartas, aunque somos nosotros quienes las jugamos. 

Llevaba más de 15 días fondeado con mi viejo velero sobre una mancha de arena infinita, blanca y fina como la harina; suspendido entre dos mundos, a flote entre el cielo y la tierra, como levitando sobre polvo nacarado… extasiado con la experiencia de vivir la mar con esa sensación de libertad y la ingravidez que experimentaba sobre y bajo el agua, navegando, nadando y buceando todo el día, con tantísima mar cristalina del color de las turquesas a tu alrededor y esas aguas tan plácidas que no te dejaban marchar a ninguna otra parte. Aunque no tuviera 'wifi', ni TV, ni aire acondicionado, ni agua corriente ni electricidad para la nevera... ¿dónde podía estar mejor que aquí?

            Las noches de luna llena la luz del astro satélite llegaba hasta el fondo como una tremenda linterna que alumbraba los peces y las estrellas de mar, y cuando no había luna el espectáculo de la fosforescencia submarina iluminaba mis noches. No me quería ir. ¡Qué va! Y tampoco tenía prisa por hacerlo. Esta es mi vida y mi profesión, mi oficina y mi hogar. Nada me apremia. Nada me obliga. Solo las ganas de vivir agradecido. Eternamente agradecido. Siempre lo he dicho: yo lo que tengo no es un trabajo, es una bendición. Palabra de playólogo http://elplayologo.com/sobre-mi/

            Una tarde mientras gozaba del espectáculo de ver el sol apagarse en el Mare Nostrum desde la cubierta de mi barco vi pasar justo a mi lado un yate a motor que me resultó conocido. En la proa estaba Rafa Nadal dando indicaciones al patrón sobre el sitio que prefería para pasar la noche, que curiosamente era justo a mi lado (parece que en esto tenemos los mismos gustos). Su voz hablando en mallorquín era inconfundible... ¡Sí, sí que es él, es Rafa Nadal! Yo, que sabía que tenía una de mis guías (la de Todas las playas de Mallorca) y que por tanto me conocía pensé que tenía que presentarme y regalarle un ejemplar de la de 'Todas las playas de Ibiza'. Y así fue. Cogí mi lancha y me acerqué a darle la bienvenida. Sabía que era un enamorado del mar como yo y que sus vacaciones las pasaba con los amigos y la familia en su barco, así que ya teníamos muchas cosas en común.

 Si quieres saber lo que hablamos y a la conclusión a la que llegamos haz click aquí y ven a conocerme: https://elplayologo.com/la-vida-de-rafa-nadal-o-la-mia    

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