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Discriminación en un resturante

Un niño sin brazos es expulsado de un restaurante por comer con los pies

"¿Preguntan a todos los clientes si se han lavado las manos?", se cuestiona la madre

María Aragón

William, de tres años, fue discriminado en un restaurante por comer con los pies.

William, de tres años, fue discriminado en un restaurante por comer con los pies. / EL PERIÓDICO

Era la primera vez que Alexis Bancroft y su hijo de tres años iban a IHOP, una famosa cadena de restaurantes en Hot Springs (Arkansas, EEUU). Y también la primera vez en la que los empleados ponían pegas a su forma de comer: con los pies.  William, de 3 años, nació sin brazos, por lo que necesita sentarse sobre la mesa y utilizar sus extremidades inferiores. 

El sábado por la mañana se disponían a desayunar en familia cuando la encargada del restaurante le dijo que no podía sentarse en la mesa ni coger los botes de sirope por cuestiones higiénicas.

"Al llegar, llevé a William al servicio para lavarle los pies con los que iba a comer", explica la madre al digital local Kark.com. "Solo quería tortitas. ¿Le pregunta a todos los clientes si se han lavado las manos antes de tocar el sirope?" Se trataba de una clara discriminación, por lo que se marcharon del restaurante sin pagar las bebidas que habían solicitado.

Queja viral

Alexis, indignada, realizó una publicación en Facebook que se hizo viral: "Por primera vez en tres años mi precioso hijo ha sido discriminado por no tener manos y comer con los pies. Ve a preguntarle a todos los clientes si se han lavado las manos. Es un niño que hace las cosas diferentes".

Ante esta queja, decenas de personas mostraron su asombro y apoyo, incluido un empleado del propio restaurante. "Solo quiero deciros lo profundamente avergonzada que me siento por lo que le ha pasado a tu hijo", escribió. "Algunos de nosotros nos sentimos completamente en shock al ver lo que os hacía la encargada".

Dada la repercusión, el restaurante se puso en contacto con ella para lamentar el malentendido. "No lo habríamos hecho intencionadamente", le explicaron. Pero a ella no le vale, porque su hijo al día siguiente no quería sentarse en la mesa a comer, quería una silla. "Y él realmente no puede comer así".

El presidente del restaurante ha emitido un comunicado asegurando que no toleran acciones de discriminación "de ningún tipo", por lo que piden disculpas por el trato y aseguran que vigilarán a sus empleados para que no se vuelva a dar una situación similar.