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VIAJES Y COMIDAS (GLORIOSAS E INDIGESTAS)

Pau Arenós, el francotirador gastronómico

El cronista de EL PERIÓDICO publica '¡Plato!', el libro donde rastrea en grandes restaurantes en busca de historias humanas

Iosu de la Torre

De izquierda a derecha, de arriba abajo. David Chang, Gastón ACurio, Martin Karplus, Pierre Gagnaire, Hiroyoshi Ishida, Renzo Garibaldi, Alain Senderens y Jamie Oliver.

De izquierda a derecha, de arriba abajo. David Chang, Gastón ACurio, Martin Karplus, Pierre Gagnaire, Hiroyoshi Ishida, Renzo Garibaldi, Alain Senderens y Jamie Oliver.

La revolución gastronómica registrada en la última década ha triunfado sin pegar un solo tiro. El periodista Pau Arenós, que se libró de la mili y levantó acta de la paralización del polígono de Anchuras como campo de tiro del Ejército español, grita '¡Plato!', el nombre de su libro de viajes por el mundo en busca de la comida perfecta y algunas indigestiones y desengaños, editado por Debate.

«Se dispara muchas veces y se acierta unas pocas. ¡Plato!»,explica mientras evoca aquella escopeta de pedigones de su niñez. «Me la regaló mi abuelo paterno, cazador de bicicleta y escopeta. Yo era muy malo disparando, nunca hice diana». ¡Plato! 

Sin embargo, ha cosechado éxito como francotirador gastronómico. Su mira telescópica se fija en las personas que están detrás de los grandes restaurantes y de los platos con ADN. Del inconfundible Ferran Adrià (El Bulli), a los hermanos Roca (El Celler de Can Roca) pasando por Gastón Acurio (Casa Moreyra), Heston Blumenthal (Dinner) o Enrique Olvera (Pujol).

Oficio de periodista el de este Arenós autor de ocho libros sobre la ciencia del comer y una novela y un libro de cuentos y que cuando le preguntan qué pondría en su tarjeta de visita, elige cronista gastronómico. «No me llame crítico gastronómico porque yo nunca puntúo», advierte. el rastreador de historias humanas. ¡Plato!

El libro que esta tarde presentará en la librería La Central (calle de Mallorca) el showman Carlos Latre, aficionado a la buena mesa, a aquellos platos que no se pueden imitar, es un envidiable periplo por los santuarios de una revolución que seguirá creciendo la próxima década.  Entre las viviencias explica dónde comer insectos en México y dónde no comer escalopa en Viena.

¿DÓNDE ESTAREMOS DENTRO DE 10 AÑOS?

El pronóstico de Arenós habla de una mayor especialización en los restaurante –«Ángel León es un modelo a seguir»–, la confirmación de la vegafilia y la sostenibilidad –verde que te quiero verde– y una mayor presencia de las mujeres. «El futuro de la cocina es femenino», afirma.

Echa por tierra el prejuicio que muchas veces sobrevuela la alta cocina. «No es para la gente rica. A los millonarios les da igual. Esta cocina pertenece a los aficionados que ahorran durante tiempo para darse un gustazo en los grandes restaurantes. Gente que aguarda 18 meses para acceder a El Celler de Can Roca. Lo celebran y lo cuentan».

¿Hay gente a la que se le indigesta el alto nivel? «Es más fácil que falles tú que ellos. Cuando uno sale mal de uno de esos restaurantes es porque ha bebido demasiado», responde.

¡Plato! Diana.  
 

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