31 may 2020

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ELECCIONES EUROPEAS

Borrell: "La UE es la única respuesta de los europeos frente a la globalización"

El político socialista destaca la relevancia de los comicios y analiza el proceso soberanista

ALBERTO LARRIBA / Barcelona

Josep Borrell.

Josep Borrell. / MARTA JORDI

El 25 de mayo se celebran las elecciones europeas. El expresidente del Parlamento EuropeoJosep Borrell (Pobla de Segur, Lleida, 1947), destaca en una entrevista en el suplemento 'Exclusive' de EL PERIÓDICO la trascendencia de unos comicios que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos. Estos deben entender que "las grandes directrices en materia de política económica, con todas sus implicaciones sobre salarios, impuestos, servicios sociales, inversiones públicas, etcétera, se deciden más en Bruselas que en las capitales nacionales", afirma. Por eso alienta a acudir a las urnas: "El voto puede influir, y mucho, en la toma de decisiones".

Los resultados determinarán quién preside la Comisión Europea y también la orientación política de la Eurocámara. No es lo mismo que el presidente sea el conservador Jean-Claude Juncker, el socialdemócrata Martin Schulz o el liberal-demócrata Guy Verhofstadt, opina Borrell. "Si queremos luchar contra los paraísos fiscales o buscar alternativas a las políticas de austeridad, no es igual un candidato u otro", insiste.

"Si el peso del ajuste recae sobre los países del sur de Europa habrá una explosión social"

A su juicio, "hemos superado la fase aguda de la crisis, pero hemos entrado en una fase crónica, lo que genera un sufrimiento social continuado". El político socialista piensa que "la unión monetaria no ha servido para construir la Europa social", ya que "todavía no hemos alcanzado el nivel de sentimiento de pertenencia a una comunidad, necesario para asumir colectivamente los costes sociales". La división creada a raíz de la crisis económica entre los países del norte y el sur de Europa ha generado una desconfianza mutua que solo se puede resolver con "una mayor coordinación de las políticas comunitarias", sostiene. "Si todo el peso recae sobre los países del sur habrá una explosión social", alerta.

El futuro aún está por escribir

Para el expresidente del Parlamento Europeo, "el futuro de la UE está por escribir". Y dibuja tres escenarios posibles: el primero, con el que se identifica, propone más integración; otro, defendido por fuerzas políticas antieuropeístas como el Frente Nacional en Francia o el UKIP en el Reino Unido, plantea su desintegración; y el tercero, amenaza con "quedarnos encallados en una lenta decadencia mientras el resto del mundo nos supera en capacidad económica e influencia política". Para España, dice Borrell, "Europa ha sido un hada buena que nos ha dado muchas cosas positivas, pero ahora se ha convertido en una madrastra que impone disciplina, y de esta Europa nadie quiere más". Aun así, advierte, "la UE es la única respuesta de los europeos frente a la globalización".

El exministro socialista no es ajeno a la compleja realidad política, social y económica que se vive en España y Catalunya. La sociedad está cada vez más crispada con la clase política. Esta desafección obedece, según Borrell, a que "los partidos políticos han perdido contacto con la realidad social". "Casos de corrupción como la trama de financiación ilegal del PP son inaceptables y no enaltecen la percepción de la política", proclama. Recuperar la confianza de la gente exige, a su juicio, "una mayor transparencia y democratización interna de los partidos".

La independencia, un mal negocio

Respecto al proceso soberanista catalán, el político socialista augura que "acabará generando frustración en capas importantes de la sociedad catalana, que se ha visto intoxicada por el discurso del expolio fiscal, según el cual Catalunya está muy mal porque el resto de España le roba". "Se ha convencido a mucha gente que con la independencia dispondríamos de 16.000 millones de euros netos más cada año. Y esto es totalmente falso", afirma. A su juicio, "hemos construido un mito sobre falsedades que la gente ha tragado sin rechistar". "Tengo la sensación de que hemos salido del ámbito de lo racional para entrar en lo puramente emotivo", observa. El exministro cree que, "como la independencia por las bravas es imposible, la única solución pasa por la negociación y la reforma de la Constitución". Y apostilla: "La independencia sería un mal negocio para Catalunya y una catástrofe para España".

"Los que dicen que una Catalunya independiente seguiría dentro de la Unión Europea y dispondría de 16.000 millones de euros adicionales cada año son unos embaucadores"

A Borrell le repugna que "todavía haya algunos 'talibanes' que siguen intoxicando a la gente con la cantinela de que somos demasiado importantes para que nos expulsen, que no podrán prescindir de nosotros, que se llegará a un acuerdo político". "Todo eso son cuentos chinos", asegura. "El que diga que una Catalunya independiente seguiría formando parte de la UE y que dispondría de 16.000 millones de euros adicionales cada año es un embaucador", acusa.

Las cosas han llegado a un punto que, para Borrell, "la única manera de saber qué es lo que quiere la sociedad catalana es a través de una consulta", pero esta tiene que ser "legal y pactada, como defiende el PSC. Lo demás no conduce a ninguna parte".

La entrevista completa se puede leer en el suplemento 'Exclusive'.