Gaia Fantini

«¿Países de primera y de segunda? Ni hablar»

Estudiante de Comunicación, 25 años. Está en Barcelona desde septiembre con una beca Erasmus.

«¿Países de primera y de segunda? Ni hablar»
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PRODUCCIÓ: CRISTINA CAMARERO
FOTOS: FERRAN SENDRA

La Unión Europea está todavía lejos de ser lo que debería ser, pero en ningún caso hay que renunciar a ello. Así lo ve la milanesa Gaia Fantini, que da rienda suelta a su entusiasmo crítico -pero entusiasmo al fin y al cabo- con el proyecto europeo. «Debería ser una oportunidad para la colaboración internacional, una herramienta de apoyo a los países de esa red que estén en dificultades», afirma. A ojos de Gaia, eso es lo que la Unión debería ser pero no lo que es, porque a sus estructuras económicas y políticas les falta una pata: un verdadero sistema de cohesión entre los estados que la forman. «Hay que darle un giro», sentencia. Y ella piensa poner de su parte: viajará expresamente a Milán para votar.

Esas políticas sociales de cohesión son a su juicio las que deben ayudar a consolidar una identidad común, «Hace falta crear una verdadera identidad cultural europea. Ahí está el futuro», reivindica Gaia, convencida de que hacer llegar este mensaje en los comicios del próximo mes de mayo puede suponer para la UE «el cambio de rumbo definitivo hacia la Unión real». «Podemos hacer algo grande», proclama.

La brecha norte-sur

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Todos bajo el mismo paraguas. Ese es el ideal de Gaia, que no entiende que en un proyecto como el europeo, que debería basarse en la igualdad, quepa una brecha como la que separa en estos momentos a la Europa del norte y la del sur: «La  solidaridad debe ser un principio  básico. En la UE no puede haber países de primera y de segunda. Ni hablar. Así no se puede conseguir una verdadera integración».

Entre esos países del sur está el suyo, al que la crisis de la deuda soberana arrastró a finales del 2011 al borde del abismo y lo dejó en manos de la famosa troica: Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI. «Tienen demasiado poder», sostiene Gaia.  I. S. H.