El Parlamento Europeo determina las leyes de la vida cotidiana

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ELISEO OLIVERAS / Bruselas

El Parlamento Europeo es una institución clave para los ciudadanos europeos, ya que aprueba y determina el contenido de la mayoría de la legislación que afecta a la vida cotidiana en la Unión Europea (UE), desde el procedimiento de saneamiento de un banco en crisis a la regulación de los cigarrillos electrónicos, pasando por la distribución del gasto en el presupuesto anual de la UE, por el coste máximo de las llamadas por usar el teléfono móvil en el extranjero y por las emisiones máximas de dióxido de carbono que pueden emitir los coches, por citar solo algunos ejemplos.

La gran mayoría de la legislación que adopta la UE y que se aplica en los 28 estados miembros necesita la aprobación del Parlamento Europeo además de la del Consejo de Ministros europeo. El voto favorable de la Eurocámara también es imprescindible para la ratificación de los acuerdos internacionales de la UE.

La elección del presidente de la Comisión Europea y del conjunto de los miembros del Ejecutivo comunitario requiere la aprobación del Parlamento Europeo, que examina cada vez de forma minuciosa a los candidatos a los distintos puestos de comisario. El nombramiento del presidente de la Comisión Europea requiere el voto mínimo de 376 eurodiputados (la mayoría absoluta de un hemiciclo de 751 escaños).

La Eurocámara ya ha rechazado en más de una ocasión la nominación de un candidato a comisario por considerarlo inadecuado. El Parlamento Europeo también puede presentar una moción de censura contra la Comisión Europea y forzar su destitución. En 1999 ya hizo caer a la Comisión Europea presidida por el luxemburgués Jacques Santer.

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El Parlamento Europeo, como representante directo de los ciudadanos, también ejerce una función de control político sobre el funcionamiento de las principales instituciones de la UE, en especial sobre la Comisión Europea, la presidencia permanente y la presidencia semestral de la UE y el Banco Central Europeo (BCE). La Eurocámara puede pedir al Tribunal de Justicia de la UE que actúe contra la Comisión Europea y el Consejo de la UE, si considera que han actuado de forma contraria al espíritu de la legislación comunitaria. Además, la Eurocámara fiscaliza si se ha gastado correctamente el presupuesto europeo cada año y atiende las peticiones que formulan los ciudadanos.

El Parlamento Europeo establece asimismo comisiones de investigación cuando considera que se han producido violaciones graves de los derechos europeos, como ocurrió por ejemplo con los vuelos y las prisiones secretas de la CIA en Europa o el intento de la Comisión Europea de silenciar la gravedad de la enfermedad de las vacas locas.