Ir a contenido

Islandia, después de Gales

El pequeño país nórdico alarga su gesta ganando a Austria y metiéndose en octavos en su primera participación

Joan Domènech

Aron Gunnarsson, el capitán de Islandia, eufórico tras la victoria sobre Austria.

Aron Gunnarsson, el capitán de Islandia, eufórico tras la victoria sobre Austria. / DARREN STAPLES

¿Se imaginan que una selección de futbolistas de Bilbao, Valladolid, Murcia, Palma o Córdoba se clasificara para una Eurocopa, pasara la primera fase y metiera la cabeza en los octavos de final, como España, Alemania, Italia, Francia? ¿Y que su próximo partido lo fuera a jugar ante Inglaterra, el inventor del fútbol? Pues eso es, en número de habitantes, Islandia. Y eso ha hecho, una gesta, Islandia.

Había empatado los dos primeros partidos frente a Portugal y Hungría. Le bastaba otro empate para asegurar, como mínimo el tercer puesto, que le garantizaba la clasificación. Islandia se adelantó en el marcador mediante Bödvarsson; el poste le impidió ampliar la ventaja (un trallazo de Gudmundsson), pero evitó el empate austriaco de penalti con el fallo de Dragovic. Aguantó con entereza el asedio antes y después del gol de Schöpf (m. 61) y en el tiempo añadido Traustason culminaba un contrataque de tres contra uno.

POR LA BOCA...

El 3% de la población islandesa estaba ayer en París, en la movilización más grande jamás vista. Nunca, hasta ahora, el fútbol había logrado algo semejante. Apenas 325.000 habitantes tiene Islandia. "Conozco, o al menos reconozco de otros partidos, al 50 % de nuestros aficionados, eso lo hace más delicioso", dijo riendo Kari Arnason, el central. Solo la diferencia de goles le ha privado de conquistar el primer puesto. Pero ha logrado el gran objetivo de acceder a las eliminatorias, como Gales, con la que compite por el honor de ser la relevación del torneo. Lo será la que llegue más lejos.

Con "la mentalidad pequeña" que les recriminó Cristiano, han acabado por encima de Portugal

De momento, fue mejor que Portugal. Pese a que el cuadro nórdico tiene "la mentalidad pequeña y no hará nada", según dijo amargamente Cristiano Ronaldo. El fútbol le ha dejado en mal lugar. Islandia ha quedado un peldaño por encima. Y tal vez, por una mentalidad humilde y serena, animosa y optimista, que ha sabido extraer el máximo rendimiento a sus condiciones.

LA FUERZA DEL BALONMANO

Por ejemplo, de los poderosos lanzamientos de banda de Aron Gunnarsson, el capitán, cuyos brazos son capaces de lanzar el balón al área. El origen del gol de Bödvarsson. Gunnarsson iba para jugador de balonmano, pero a los 17 se decantó por el fútbol cuando le fichó el AZ de Holanda. Arnor, su hermano mayor, no se desvió del camino y es profesional e internacional con Islandia.

Gran parte del mérito de Islandia corresponde a Lars Lagerbäck, un técnico de rostro familiar aunque de perfil anónimo. El seleccionador sueco está participando por cuarta vez en la fase final de la Eurocopa: las tres primeras dirigiendo a su país y ahora capitaneando la travesía islandesa. Estuvo a punto de meter al equipo en el Mundial de Brasil en el 2014, pero cayó en el play-off ante Croacia. En cambio, consiguió el pase a la Eurocopa como segunda de un grupo en el que compitió con la República Checa, Turquía y Holanda, que se quedó fuera. Islandia solo encajó seis goles.

"Lograr esto con tus mejores amigos es maravilloso, perfecto", confiesa Arnason, máster en Empresariales

«Es un éxito de un gran grupo de personas, empezando por los futbolistas, que son muy, muy buenos», dijo Lagerbäck el día que se selló la clasificación. Una palabras que pudo repetir este miércoles. Siete de ellos pertenecen a la generación sub-21 que jugó la fase final del Europeo del 2011, uno de los éxitos del fútbol nórdico antes de la clasificación. El grupo lo tutelará a partir de ahora Heimir Hallgrimsson, ayudante de Lagerbäck e investido ya su sucesor.

LA DESPEDIDA DE GUDJOHNSEN 

"Lograr esto con tus mejores amigos es perfecto, maravilloso", confesó Arnason, de 33 años. El segundo jugador más veterano después de Eidur Gudjohnsen (37), que vivirá un epílogo de carrera extraordinario. Como fue su inicio, a los 17 años, sustituyendo a su padre. Había regresado a la selección el año pasado, cuando se consumó la clasificación. Abandonó el fútbol chino para estar cerca del equipo y mejorar su preparación. Encontró acomodo en el Molde de Noruega. Cuando acabe la participación del equipo, colgará definitivamente las botas.

"Siempre he animado a Inglaterra en los grandes torneos internacionales". Ahora nos enfrentaremos a ellos, es como un sueño", explicó Arnarson, máster en Empresariales y autor de una tesis que abordaba la hipotética corrupción del fútbol inglés.

Sus palabras las suscribiría un futbolista Bilbao, Valladolid, Murcia, Palma o Córdoba.    

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.