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PEQUEÑOS NEGOCIOS

Las ventajas de estar en el centro y cómo aprovecharlas

La ubicación juega un papel determinante en la posición competitiva y en las posibilidades de éxito y mejora

La cercanía con el público y el poder tratarlo cara a cara son clave para que un negocio funcione eficientemente

María Torres

Una usuaria, y su bebé, en un comercio situado en el centro urbano.

Una usuaria, y su bebé, en un comercio situado en el centro urbano.

Si tienes un negocio ubicado en el centro neurálgico de una ciudad o pueblo, o si estás buscando el lugar más adecuado para un nuevo proyecto, hay que tener en cuenta que la ubicación es precisamente un factor clave en el éxito, por lo que se deben considerar algunas cuestiones de interés y, sobre todo, encontrar el equilibrio entre un espacio que no ahogue económicamente, pero que permita alcanzar los objetivos comerciales y de ingresos.

Proximidad, facilidad para la clientela

Si bien es cierto que hace unos años muchos negocios se trasladaron a polígonos o al extrarradio de las ciudades, como consecuencia del alto precio de compra y alquiler en el centro, la tendencia actual está dando un importante giro ante las indiscutibles ventajas que ofrece estar situado dentro de las ciudades.

En este tipo de localización, las ventajas se centran en el mayor tráfico de personas y vehículos, y en la posibilidad encontrar o crear espacios más atractivos y personalizados que atraigan el interés de la clientela.

Debe valorarse también la facilidad de acceso y que en muchos casos el cliente no necesitará utilizar vehículos para llegar al negocio.

Competencia, un aliciente

La existencia de competencia es en realidad otra de las ventajas de estar en el centro urbano, porque la suma de competidores beneficia a todos ya que así se conforma un polo de atracción para clientes, como ocurre con la concentración, por ejemplo, de tiendas de ropa en la zona céntrica de muchas poblaciones o con los comercios de alimentación cercanos a mercados e hipermercados.

Presencia de proveedores

Otra ventaja de ubicarse en el centro es la posibilidad de reducir los costes de transporte. También puede ser más fácil conseguir suministros y su mantenimiento: electricidad, agua, internet, teléfono, etc.

Atención a cuestiones específicas

Si se trata de una nueva implantación, una de las comprobaciones a realizar previamente es si el espacio cumple la normativa legal y las medidas de seguridad, que tiene accesos adecuados y si está bien comunicado.

Otro aspecto a valorar son las reformas precisas, si las permite la ley y los costes que suponen.

Tampoco hay que olvidar que determinadas actividades tienen una regulación específica como, por ejemplo, horarios de apertura de bares o locales de ocio de los centros urbanos.

Nueva tendencia comercial

Las grandes empresas ya son conscientes de las ventajas que tiene la ubicación en el centro de las ciudades. Firmas como Carrefour, Dia, Eroski, Lidl, Auchan y El Corte Inglés entre otras apuestan por un crecimiento en la proximidad y la conveniencia. Mercadona sigue potenciando su modelo de barrio.

Los directivos del sector están dando la batalla por la proximidad, y ya se comprueba una proliferación de pequeños supermercados en el centro de las ciudades.

La mayoría de estas tiendas se caracterizan por: son formatos más pequeños, con una oferta adaptada y un horario ampliado.

El formato se dirige a un cliente urbano, que valora mucho su tiempo, y está  interesado en realizar compras ocasionales o de conveniencia. La estrategia: productos de nueva demanda, surtido corto y productos locales.

Potenciar los puntos fuertes

En este momento de cambio de tendencias, dado que el mercado se está recuperando, y los consumidores se animan a comprar, es posible sacar ventaja de las fortalezas de los negocios ubicados en el centro de las ciudades:

1.- A pesar de que ya tenga un buen nivel de profesionalidad y sepa prestar el mejor servicio al cliente, es necesario reciclarse. La razón es que la forma de comprar de los consumidores cambia, por lo que hay que dominar las nuevas tecnologías y utilizarlas con soltura.

2.- Muchos negocios del centro viven gracias a una clientela de barrio o a personas que trabajan cerca de esos comercios. En las campañas de promoción es una buena política que los comercios de proximidad incluyan el concepto de cercanía, dado que es muy valorado por el consumidor actual.

3.-El negocio urbano está habituado a ofrecer un trato personalizado, de confianza y con capacidad de adaptarse a necesidades del cliente. Es importante escuchar al consumidor para obtener una información valiosa que permitirá mejorar, corregir debilidades y ofrecer lo que realmente necesita.

4.- Para conservar la clientela fija y atraer otra nueva, hay que practicar una política de ofertas de manera habitual, presentando acciones que diferencien de la competencia.

5.- En definitiva, para sacar el máximo partido a los puntos fuertes de ser pequeño y cercano hay que atender a aspectos como confianza y seguridad, que son las principales razones por las que gran parte de los consumidores prefieren los negocios locales.

Recomendaciones

1.-Estar presente en las redes sociales, apostando por las más generalistas  como Twitter,  Facebook e Instagram y actualizando las novedades.

2.-Flyers y publicidad impresa: El buzoneo sigue funcionando bien si el ámbito de influencia se circunscribe a varias calles o incluso un barrio entero. Una buena idea es imprimir publicidad en folletos y repartirlos. Para nuevos negocios, el buzoneo dará a conocer al nuevo servicio, sus actividades y diferenciales con la competencia.

3.-Si hay publicaciones locales, la publicidad en ellas puede funcionar. Es necesario valorarlo y no dejar de probar esta opción.

4.-Si se está ubicado en zona de paso, hay que aprovechar el escaparate para enviar un claro y sugerente mensaje a la clientela.

Temas: Empresas