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LOS ALCALDES HACEN BALANCE | ESPLUGUES DE LLOBREGAT

Pilar Díaz: "El problema que tenemos en Esplugues es encontrar vivienda de alquiler a precio asequible"

La primera edil de Esplugues conversa con EL PERIÓDICO en el marco de un ciclo de entrevistas de balance del mandato con alcaldes metropolitanos

"Nos llegarán cosas, como el patinete eléctrico, que no podemos prever", argumenta Díaz sobre la primera víctima mortal de estos vehículos, en el municipio

Aitana Glasser / Joan Salicrú

Entrevista a Pilar Díaz, alcaldesa de Esplugues de Llobregat.  / POL ALFAGEME / AITANA GLASSER / JOAN SALICRÚ (VÍDEO); FERRAN NADEU (FOTO)

Ingeniera y profesora de la Universitat Politècnica de Catalunya, la socialista Pilar Díaz (Barcelona, 1967) es alcaldesa de Esplugues de Llobregat desde el 2006. Se considera una política obsesionada con buscar el consenso y tejer complicidades hasta con sus oponentes políticos más férreos. Díaz dibuja una Esplugues capaz de mantenerse en un relativo oasis de calma en relación a la convulsa situación política de Catalunya. Llega tarde a la entrevista porque ha estado mediando en un desahucio, algo que también existe en una ciudad que, más allá de ser conocida por los famosos que acoge, no escapa de las problemáticas metropolitanas habituales.


Pregunta (P). Esplugues es uno de los municipios con el precio de alquiler más elevado de la demarcación de Barcelona, situado en 3.120 euros por m2 -la media barcelonesa está en 916,33 euros/mes-; en Esplugues ha subido un 38% en cuatro años–. ¿Los desahucios siguen a raíz de este encarecimiento?

Respuesta (R). Sí, pero han cambiado. Si hace unos años eran por hipoteca y por propiedad, ahora la mayoría son por alquiler o por la ocupación de viviendas que suelen pertenecer a grandes propietarios. Lo que hacemos es trabajar desde la Oficina Local de l'Habitatge y coordinarnos con la Mesa d'Emergències de la Generalitat, pero no siempre tenemos viviendas disponibles. Y el problema aquí no es tanto la cantidad, porque tener solo un caso ya es preocupante, pero por nuestro perfil no se da tan a menudo como en otros municipios. Nuestro problema es el precio del alquiler, que es elevadísimo. Con Hábitat 3 [gestora de vivienda social], estábamos tratando el caso de una vivienda de 1.100 euros al mes. Nuestra preocupación, que compartimos con otros municipios como Sant Cugat o Sant Just, es especialmente esta: es muy difícil encontrar vivienda a un precio asequible en Esplugues. 

P. El pasado julio aprobaron una modificación de las normas urbanísticas de pisos turísticos limitándolos al 20% en cada finca. ¿Qué esperan de esta medida?

R. Entró en vigor no hace mucho y por tanto lo que esperamos es que pueda servir para regularlo y evitar que se produzca un efecto llamada hacia aquí a raíz de la normativa de Barcelona, que fue lo que hizo que algunos municipios de la primera corona metropolitana pusiéramos en marcha este tipo de regulación. En nuestro caso, el turismo es una riqueza y si está bien ordenado es bienvenido, pero no querríamos encontrarnos con barrios o sectores en los que se produzca esta situación de manera irregular y que termine provocando problemas con la ciudadanía. De momento, no hemos detectado focos de problemática vecinal.

P. ¿Hasta qué punto tiene sentido que los municipios del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) sigan regulando temas como este de manera individual? ¿Habría que repensar el papel de los ayuntamientos, ahora que hará 40 años de las primeras elecciones municipales? 

R. El problema es que la realidad nos sobrepasa en muchas ocasiones. Las cosas ahora suceden tan rápido que todavía no hemos terminado de hacer un análisis de la situación y de cómo actuar… cuando ya la tenemos encima. En el momento en que por ley se creó el AMB se recogieron de manera clara sus competencias y las nuestras, lo cual no quiere decir que no hagamos más cosas de las que se nos exigen, pero  intentamos respetar las competencias claras que tieneel AMB.

Más que aclarar cuáles son las competencias de cada uno, yo creo que el problema es ese, que las cosas pasan más rápido que el ritmo al que vamos las administraciones; un ritmo que además, en muchos casos, no se puede agilizar. Por ejemplo, para aprobar una ordenanza se requieren una serie de cosas, como la participación ciudadana, que es un elemento muy positivo pero que requiere su tiempo. No podemos sacar una ordenanza, aprobarla y aplicarla mañana: es imposible. El tema del patinete eléctrico, por ejemplo, nos ha llegado de repente, y como él nos llegarán más cosas que no podemos prever y a las cuales deberemos responder rápidamente.

"A veces hacemos de la política un escaparate o damos una imagen de Esplugues que no es real"

Pilar Díaz

Alcaldesa de Esplugues de Llobregat

P. Tras el debate suscitado a raíz de la primera muerte en España por atropello de patinete, producida en agosto en Esplugues, el consistorio anunció su intención de aprobar una ordenanza para regular su uso. ¿Se establecerá a nivel metropolitano?

R. Efectivamente: esto se aprobó en el Consejo Metropolitano del mes de octubre. Se conformó un grupo de trabajo con diferentes ayuntamientos y el AMB y se estuvo trabajando, inspirados obviamente por las decisiones de Barcelona, hasta que se obtuvo como resultado un documento, que sirve como marco común de consenso. A partir de aquí, cada ayuntamiento debe aprobar una ordenanza inspirada en este documento, que es lo que nosotros haremos. Al margen del accidente, antes ya habíamos hablado de la necesidad de aprobar esta ordenanza antes de que acabe el mandato. 

P. Hablemos de lo que ha dado de sí el mandato. ¿Se ha podido trabajar a pesar del ruido ambiental que ha habido a nivel autonómico y estatal?

R. Tuvimos momentos puntuales, sobre todo en los últimos dos o tres meses del año pasado, en los que en los plenos no estaban todos los concejales y concejalas, y esto no es normalidad. Pero sí, se han aprobado cosas y además tengo la satisfacción, aunque no sé si es compartida, de poder decir que tanto el Gobierno municipal como la oposición han podido trabajar, al punto de que nos han hecho propuestas muy constructivas que hemos aprobado.

En relación al ruido, es cierto que ha distorsionado en algún momento muy puntual en la ciudad. Yo misma me preocupé por si el control constructivo de la oposición no continuaba y se producía una situación de pérdida de confianza que no tenía nada que ver con lo que pasaba en el municipio, sino con lo que pasaba en Catalunya. Pero creo que, pasados esos meses complicados, durante este año hemos podido trabajar; de hecho hemos podido aprobar los presupuestos del ejercicio siguiente.

P. Pero aquí, como en Mataró y Terrassa, los hechos del pasado mes de octubre del 2017 provocaron cambios en el Gobierno municipal, con la salida de los concejales del PDeCAT.

R. Iniciamos el mandato con un pacto de mi partido, el PSC, con la entonces Convergència i Unió (CiU), ahora PDeCAT, que se rompió. Pero no fue por el 1 de octubre, sino que fue una decisión que ellos tomaron entre abril y junio del 2017, derivado de un conflicto interno que tienen abierto en Fiscalía y que llegó incluso a la Audiencia, pues una parte no estaba de acuerdo con la otra y querían hacer salir a los concejales del Gobierno. 

La realidad es que estamos gobernando en minoría, con nueve concejales de 21, y con estos números no puedes aprobar un presupuesto en solitario ni muchas otras cosas, pero tenemos la gran suerte no solo de que se hayan aprobado siempre los presupuestos en tiempo y forma, sino que se ha hecho con un apoyo importante. Muchos temas, incluso, los hemos aprobado por unanimidad: desde el Código Ético o el Pacto para reactivar la economía y crear ocupación de calidad hasta temas de políticas de igualdad o de mujeres, como el Protocolo contra las agresiones sexistas en espacios de ocio y fiestas mayores.

Desde la CUP hasta el PP, cuando ha habido cosas de ciudad importantes, hemos podido ponernos de acuerdo. La cual cosa no quiere decir que no haya discusión o debate: cuando quieren criticar, lo hacen, y nosotros democráticamente entendemos que siempre que se haga de manera constructiva, como suele ser, lo aceptamos y escuchamos lo que dicen. Este es el espíritu que hemos intentado mantener este mandato. En todo caso, lo que ha sucedido en la ciudad es muy diferente de lo que ha pasado en el país. 

La alcaldesa de Esplugues, Pilar Díaz, posa para EL PERIÓDICO. / FERRAN NADEU

P. Pero no negará que ha habido momentos de tensión, como cuando un concejal de ERC participó en un escrache a otro de Ciudadanos o con la aparición de pintadas fascistas en la ciudad. ¿Hasta qué punto han afectado estos problemas a la política municipal?

R. Más que tensión, yo, que llevo muchos años haciendo política pero me considero una política poco convencional, lo que veo es que a veces hacemos de la política un escaparate o damos una imagen de la ciudad que no es real. De los 46.000 habitantes que somos, ¿cuántos han estado en esa conversación? La gente se despierta cada día, va a trabajar, va a estudiar, los desahucian... está por los problemas cotidianos y sobre todo por los que tienen más inminentes. Y después hay un grupo de gente que nos dedicamos a veces a hacer ruido. ¿Por qué se produjo ruido por las pintadas en la guardería, que fueron puntuales? No las disculpo ni justifico, por eso las denunciamos en su momento y las borramos enseguida, pero algún descerebrado lo hizo la noche del 1 al 2 de octubre, no es que cada día tengamos pintadas de esvásticas en la ciudad.

El tema de la manifestación a la que hacíais referencia... mirad, cuando yo fui investida alcaldesa por primera vez, al salir del Ayuntamiento un grupo me acompañó cantándome hasta el coche. Hace muchos años, pero yo me acuerdo. Me acababan de investir y aún no había tenido oportunidad de hacer nada como alcaldesa. La manifestación en la que participó el concejal de ERC, a pesar de la buena relación que podamos tener con él y con su grupo, que nos ha ayudado a aprobar algún presupuesto y con el que hablamos y trabajamos, a mí no me pareció adecuada. No es esa la Esplugues que quiero.

Además, creo que se equivocó al ponerse detrás de una pancarta que decía 'Policía Local represión', cuando nuestra policía local es súper inmaculada. Si yo me pusiera detrás de una pancarta que dijera 'Policía Local represión' o 'Mossos represión' a continuación iría directamente al juzgado a poner una denuncia. Las cosas, si se dicen, se debe ir hasta el final. Si hay represión, que vayan al juzgado y pongan una denuncia. Pero vaya, esto no es la ciudad ni mucho menos: esta es una ciudad tranquila que cada día intenta aportar su granito de arena al país y donde la gente tiene sus propios problemas.

P. Para poder seguir aportando, como dice, granitos de arena a la construcción del país, es necesario un diálogo fluido con la Generalitat. ¿Existe este diálogo?

R. Hemos percibido cierta inacción de la Generalitat. Ha estado por otras cosas y eso se ve en las Meses d'Emergència d'Habitatge, cuando tienen un tiempo para responder y pasan meses sin contestar positivamente a un expediente que les hemos hecho llegar. Desde el punto de vista de la relación institucional, Ayuntamiento y Generalitat hemos mantenido siempre una buena relación y creo que la seguimos manteniendo. Fruto de esto, no hace mucho nos visitamos con el delegado del Govern, con quien repasamos algunos de los temas pendientes.

Uno de ellos era precisamente el tema habitacional: hicimos entender a la Generalitat la problemática de nuestra ciudad, agravada por los precios del alquiler. Tenemos pendiente una visita, agendada para enero, con el conseller de Territori i Sostenibilitat para cosas pendientes como la Ley de barrios. A pesar de los retrasos para darnos reuniones, mantenemos la relación de lealtad institucional que la Generalitat se merece y en general lo que percibimos es un trato idéntico. El único 'pero', durante estos años de crisis, es que no hemos tenido el apoyo, sobre todo económico, de la Generalitat. No necesitamos solo apoyo moral, necesitamos también apoyo económico, y no lo hemos tenido. Sí lo hemos tenido del Estado y especialmente de la Diputació de Barcelona, que ha apaciguado la falta de ayudas de la Generalitat.

P. ¿Qué tres temas concretos tienen pendientes con la Generalitat?

R. En movilidad continuamos reclamando la llegada del metro. Durante este mandato se ha programado la línea, que se debía terminar en 2020, pero por supuesto, si no se han iniciado siquiera las obras, no la tendremos. Se trataba de la prolongación de la línea 3, que debía pasar por Esplugues, ir a Sant Just e incluso tener una parada en el Hospital Moisés Broggi (Sant Joan Despí).

El proyecto ejecutivo se empezó a redactar a finales del 2010, pero con la crisis se paralizó. A principios de este mandato hablamos con el conseller de Territori y se acordó iniciar el proyecto ejecutivo solo por la parte de Esplugues. En nuestra ciudad se deberán construir dos paradas: una en el entorno del Hospital Sant Joan de Déu, especialmente necesaria porque a él acuden niños de todo el país y creo que es el único hospital de la primera corona de Barcelona que no tiene una parada de metro en su entorno, y otra en la zona del Ayuntamiento.   

El otro tema es la Ley de Barrios; durante unos años fue muy difícil que la Generalitat aportara su 50%, y, aunque eso se ha ido normalizado, teníamos aún algunos temas pendientes de esta Ley de Barrios. También la masía de Can Oliveras, el barrio de Montesa, y sobre todo la emergencia habitacional y el tema de los ambulatorios. Hicimos la concesión de un terreno en el barrio de Can Clota para construir allí nuestro tercer ambulatorio, pero creo que la Generalitat solo aprobó el plan funcional; no tenemos ni proyecto ejecutivo. Con el entonces conseller Comín se habló de poder ampliar el ambulatorio Lluís Millet para, como mínimo, tener un plan de choque hasta que no se pueda construir el nuevo ambulatorio.

"La red de Esplugues para erradicar la violencia machista funciona"

Pilar Díaz

Alcaldesa de Esplugues de Llobregat

P. En la entrada del consistorio hay un cartel con el recuento de las víctimas de violencia de género de este año, un tema muy presente durante este mandato. ¿Qué cree que pueden hacer los ayuntamientos en este ámbito?

R. Queremos erradicar completamente la violencia machista y para que esto sea posible hay que hacer efectivas las leyes. Aunque algunos llevan en su programa electoral la derogación de la Ley 2004, lo que debemos hacer es justo lo contrario: hacerla efectiva. Si se crean juzgados sin formación tenemos un problema, porque surgen casos como el de 'La Manada'. 

El Ayuntamiento de Esplugues, durante este mandato, antes de aprobar el ampliado tercer Plan de Igualdad, nos comprometimos a aprobar dos cosas: un Protocolo contra las agresiones sexistas en espacios de ocio y fiestas mayores, que ya se ha implementado en las fiestas mayores de los últimos dos años, y la revisión del Protocolo contra la violencia machista y de atención a las víctimas, que se ha actualizado al nuevo marco legislativo con respecto al del año 2005.

Nuestras comisiones se encargan de hacer un seguimiento, estudiar caso por caso, e incluyen a Mossos y policías locales, que nos pueden decir las directrices de protección de aquellas mujeres que no tienen órdenes pero que pueden estar en situaciones vulnerables. La red en la ciudad funciona: hacen falta más denuncias, porque algunas aún no llegan, y más recursos. Y, sobre todo, hace falta que cuando se pidan órdenes de protección, se concedan, porque en Catalunya tenemos la mala noticia de ser uno de los ámbitos judiciales de toda España con menos órdenes de protección concedidas por órdenes de protección demandadas. 

P. Otro tema derivado de este es el de la prostitución. Gavà ha aprobado una normativa para despenalizar a las prostitutas y ha tomado medidas como el envío de sanciones al domicilio de los clientes. ¿Contemplan adoptar medidas similares?

R. Esplugues está adherida a la Red de Municipios Libres de Trata, como Gavà, Sant Boi o Santa Coloma, entre otras, y fuimos de las primeras ciudades en aprobar una moción en el Pleno para poder ingresar en esta red. Pero hay que distinguir la situación de Gavà de la Esplugues. Es una problemática en el espacio público que nosotros no tenemos, pero que tuvimos hace 10 ó 12 años. En aquel momento actuamos sin la necesidad de aprobar nada, lo que no significa que podamos fijarnos e inspirarnos en Gavà, porque a veces no hay que regular por lo que se tiene sino por lo que puede venir, como hemos hecho con los pisos turísticos.   

Pilar Díaz, alcaldesa de Esplugues de Llobregat, durante la entrevista con EL PERIÓDICO. / FERRAN NADEU

P. Antes ha hecho alusión al tema de la extrema derecha. ¿Qué se puede hacer desde los municipios para evitar el auge de estos partidos? 

R. Primero hay que analizar las causas que explican por qué una persona que en otro momento ha votado a otras opciones se decanta ahora por una opción como esta. No diré que nosotros todo lo hacemos bien, pero nos esforzamos por tener barrios cohesionados y dedicamos 1 de cada 3 euros de nuestro presupuesto a políticas sociales en temas como el SAD (Servicio de Dependencia Domicilaria), que nace como resultado de la Ley de dependencia aprobada. 

En Esplugues, la cifra de inmigración es bastante normal y en su mayoría procede de Alemania o Italia, pues abunda la inmigración europea, por lo que al final lo que me importa es eso: que todo el mundo vea que hemos tejido una red que ayuda a soportar y a no caer. Y lo hacemos con independencia de si uno ha nacido aquí, llegó hace 40 ó 2 años. ¿Qué hacemos los municipios? Pues cohesionar, pero esto no es un tema de municipios, ni siquiera solo del Gobierno estatal, sino de los gobiernos europeos. Y yo creo que miran para otro lado y al final la realidad aflora. 

"Una de las prioridades del siguiente mandato es terminar la trama de la ciudad"

Pilar Díaz

Alcaldesa de Esplugues de Llobregat

P. Lleva en el cargo desde 2006, tres mandatos consecutivos. ¿Se plantea que esta sea la última vez que se presenta a las elecciones?

R. Lo tenemos que hablar todavía con nuestra formación local; aún no lo hemos hecho porque hemos tenido muchas cosas desde la aprobación de los presupuestos y otros temas que hemos decidido dejar para enero. Es una decisión colectiva, no personal.

P. ¿Pero usted tiene ganas de seguir o preferiría optar por volver a dedicarse exclusivamente a la docencia?

R. La docencia me encantaba y es algo que echo en falta, pero también me encanta lo que hago ahora. Aquí creces muy rápidamente y yo creo que todo tiene una fecha de caducidad; el día que me marche, que no sé cuándo será, me llevaré mucho más de lo que humildemente he podido aportar. Las pilas siempre las he tenido cargadas y las continúo teniendo, pero yo siempre estoy a la disposición de mi partido, de mi ciudad y del proyecto, y creo que estas cosas se deben madurar de manera colectiva. Por mi parte, disponibilidad máxima para continuar al frente de nuestro proyecto, pero con el máximo respecto a la decisión colectiva.

’El minuto indiscreto’ de Pilar Díaz, alcaldesa de Esplugues de Llobregat, en el ciclo de entrevistas ’Los alcaldes hacen balance’ de EL PERIÓDICO. 

P. ¿Cuáles cree que son los retos que tiene Esplugues para el próximo mandato?

R. La ciudad es pequeña, tiene una dimensión de 4,6 km2, pero hace falta terminar la trama de la ciudad y ya hay algunos proyectos para hacerlo; esa una de las prioridades del siguiente mandato. Esto incluye todo el área del barrio de Montesa, que se está trabajando con la Generalitat, con el INCASÒL y también con los propietarios, y que para nosotros es un tema muy importante porque cierra la trama de ciudad en un espacio que es frontera con Cornellà-L'Hospitalet y que supondrá en el futuro la capacidad de tener vivienda municipal.

Por otro lado, creo que tenemos carencia en equipamientos deportivos. No porque no hayamos hecho, porque abrimos un polideportivo con dos pabellones y un gimnasio y ahora estamos haciendo otro muy importante en Can Vidalet, pero cuando miramos el nivel de adhesión al deporte que tenemos, hace que por mucho que hagamos siempre vayamos cortos. Obviamente es una gran noticia que todo el mundo haga deporte, pues es el centro de muchas de las actividades que hacemos, pero esto debe ir acompañado de equipamientos. Necesitamos más piscinas y más pabellones, pero para eso necesitamos invertir y hemos pasado momentos difíciles, aunque creo que cerraremos este mandato con una capacidad inversora más grande.  

P. ¿Cómo ve a la ciudad, económicamente hablando, para dar un paso adelante en el próximo mandato?

R. Los agentes económicos y sociales de la comarca hemos trabajado a partir del Pacto para reactivar la economía y crear ocupación de calidad con una serie de medidas, una de las cuales era trabajar la la capacidad de atraer de la ciudad. ¿Cómo podemos atraer, ahora que estamos saliendo de la crisis, actividades de valor añadido y respetuosas con el medio ambiente?

Además, hay cuatro puntos que me gustaría citar y que son claros activos, de los que se habla poco: tenemos la presión fiscal más baja de todos los municipios de entre 20.000 y 100.000 habitantes de la provincia de Barcelona; tenemos un índice de criminalidad situado muy por debajo de la media; somos el único municipio de toda Catalunya que durante las cinco ediciones del 'InfoParticipa' hemos cumplido el 100% de los indicadores; y en Administración electrónica, por ejemplo, la Generalitat nos posicionó en toda Catalunya como los terceros. ¿Esto es fruto de la acción de gobierno? Una parte sí, pero no todo. Es fruto de una oposición muy responsable y constructiva y de mucha gente en la ciudad que hace red con nosotros; tenemos parte del mérito, pero no el 100%, y son atributos que nos destacan como ciudad. 

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