Entrevista a Roser Torrent, ingeniera en Telecomunicaciones y Electrónica

"El sistema docente tiene que hacer un esfuerzo divulgativo de las carreras tecnológicas entre las chicas”

“La cultura de nuestra sociedad aún genera situaciones como la falta de mujeres ingenieras”

Roser Torrent, ingeniera en Telecomunicaciones y Electrónica.

Roser Torrent, ingeniera en Telecomunicaciones y Electrónica.

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Santi Coll

Roser Torrent Puig (Foixà, 1985) es Ingeniera Técnica en Telecomunicaciones y Superior en Electrónica. Actualmente es la jefa de Departamento de I + D de Hardware y Firmware de Giropès, empresa de referencia internacional en el sector de sistemas de pesaje con sede en el Polígono Industrial Empordà Internacional de Vilamalla (Girona). Vive en pareja y tiene una hija de 6 años.

- ¿Cómo fue que terminó escogiendo una carrera profesional como la suya? ¿Eran muchas mujeres en su promoción?

- Estudié en la Universidad Ramon Llull, comenzando Multimedia. Siempre me ha gustado remover cosas y mi hermana, tres años mayor que yo, estudiaba Electrónica. Me di cuenta que se llevaba más con mis inquietudes, que era una carrera más dinámica. El porcentaje de mujeres debía ser de un treinta por ciento. En quinto de Electrónica éramos quince alumnos en clase y un par eran chicas.

- ¿Qué trabajo desarrolla en la empresa Giropès?

- Como jefe de departamento, gestiono los proyectos que desarrollamos en el campo de la electrónica y de I + D. Creamos las placas electrónicas, las programamos para todo el tema de pesaje, que deben superar normativas muy duras. Hasta ahora, los indicadores con los que trabajábamos eran estáticos, pero ahora también los hacemos en dinámico, es decir, pesaje en movimiento. Estamos avanzando en este campo tecnológico. Siempre trabajando en equipo, con el resto de ingenieros y, en mi caso, también participando activamente en la comprobación de los proyectos que hacemos para tener siempre los pies en el suelo y saber dónde estamos. Giropès cumple 25 años. Comenzó como empresa metalúrgica dedicada al diseño y fabricación de básculas puente. Hace unos diez años, dio un salto adelante buscando una situación más global, incorporando nuevos departamentos con más soluciones de software y electrónicas. Y estos últimos cinco años ha invertido con convencimiento en investigación y desarrollo, con la incorporación de más ingenieros. Ahora somos una empresa puntera, que ha potenciado mucho el mercado internacional, consolidando también el mercado de España.

- ¿Es de las personas convencidas en la necesidad de apostar siempre por la I + D como clave de una evolución empresarial?

- Totalmente. Quisiera destacar un detalle. Cuando llegó el primer confinamiento, la empresa tuvo que tomar sus decisiones, entre ellas aplicar un ERTE, pero también dar pie a aprovechar los tiempos laborables disponibles para dedicarlos a I + D. Hubiera sido fácil decir que había que hacer mantenimiento sólo del producto que ya tienes en el mercado y, en cambio, se potenció este aspecto que como ingeniera considero clave.

- ¿Usted desarrolla un trabajo de ingeniería con pocas mujeres en el sector. Qué motiva esta falta de vocaciones?

- Creo que la cultura de nuestra sociedad aún genera situaciones como ésta. Si preguntas a una niña pequeña que quiere ser de mayor, difícilmente te dirá ingeniera. También reconozco que es un trabajo difícil de explicar. Cuando mi hija de seis años me pide que hago, cuesta que lo entienda. En cambio, una veterinaria cuida de animales, una peluquera corta pelo... El momento importante llega cuando las niñas se hacen mmayores. Cuando están en Bachillerato estas carreras tecnológicas siguen ausentes, mayoritariamente, de sus objetivos. El sistema docente tiene que hacer un esfuerzo divulgativo de las carreras tecnológicas entre las chicas.

- ¿Tenía antecedentes familiares en este sector?

- Mis padres tenían un restaurante, nada que ver con la ingeniería. Pero me ha servido mucho su experiencia y haber estado con ellos, porque además de gustarme ser ingeniera, también tengo que hacer trabajo de gestión. Ya tenía nociones de qué es sacar adelante un negocio con esfuerzo y dedicación. Es una combinación de conocimientos que me han ayudado.

- ¿Considera que por el hecho de ser mujer puede aportar alguna connotación especial a su trabajo que no pueda aportar un hombre?

- Cada uno aporta lo que tiene, hombre o mujer. Las mujeres tenemos una sensibilidad que no todos los hombres tienen y aportamos empatía. Seguramente a la inversa encontraríamos aspectos destacables. En mi caso, me considero una persona práctica, que no quiere decir que sea una calidad femenina. Es decir: dedicamos el tiempo necesario a pensar, pero también vamos al grano.

- ¿Cree en el trabajo de equipo por encima de las individualidades?

- Por supuesto y creo que es uno de nuestros puntos fuertes. En nuestro grupo de ingenieros cada uno tiene conocimientos de muchas cosas, pero siempre hay alguien que tiene más experiencia en algo concreto. Cuando se tiene que desarrollar un proyecto, el trabajo en equipo ayuda a superar las situaciones difíciles, sobre todo aquellas que son nuevas. Tú puedes estar muy ofuscado en un tema y un compañero te puede aportar otro enfoque que acaba resultando útil para todos. Si trabajas en equipo, te sientes más acompañado. Y este trabajo se multiplica con los otros departamentos de Giropès. Si todos vamos a una, es cuando la empresa avanza.   

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