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"Los usuarios del parque de Joan Miró vivimos con inseguridad y desprotección"

Las obras de la futura L8 de Ferrocarrils que ocupan hoy parte del parque de Joan Miró.

Las obras de la futura L8 de Ferrocarrils que ocupan hoy parte del parque de Joan Miró. / Territori

Quiero denunciar públicamente la situación de total desprotección, impunidad e inseguridad que sufrimos diariamente los vecinos y usuarios del parque de Joan Miró, especialmente aquellos que paseamos con mascotas pequeñas y cumplimos estrictamente las ordenanzas municipales. Debido a las obras de la línea L8 de FGC, el espacio del parque se ha reducido drásticamente. El Ayuntamiento de Barcelona reguló el espacio habilitando zonas de usos compartidos (ZUC) con horarios muy específicos.

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Sin embargo, todas las tardes, en torno a las 19.30 horas -una franja horaria en la que está totalmente prohibido llevar perros desatados-, la zona central del parque se llena de perros de gran tamaño sueltos y sin ningún tipo de control por parte de sus dueños. Como ciudadana que pasea diariamente a una perra pequeña, atada como marca la ley, me encuentro en una situación de constante vulnerabilidad y riesgo de que mi mascota sufra un ataque.

La situación ha escalado hasta el punto de recibir graves insultos, amenazas y vejaciones por parte de propietarios incívicos (en concreto, el dueño de un perro de raza braco que acude sistemáticamente a esa hora) al solicitar de manera educada que aten a sus animales. A pesar de haber recurrido a los canales oficiales del ayuntamiento ('Bústia Ciutadana') y de realizar llamadas a la Guardia Urbana alertando del riesgo de altercado y de la flagrante infracción horaria, la respuesta municipal es nula.

No hay presencia policial, no se tramitan sanciones y se permite que los infractores violentos se adueñen de un espacio público destinado a la convivencia, obligando a los vecinos cívicos a retirarnos por miedo a sufrir agresiones físicas o daños en nuestras mascotas. Solicito de manera urgente que se abra un expediente de investigación sobre la inactividad de la Guardia Urbana en el parque de Joan Miró en la franja de siete a ocho de la tarde y que se programen patrullas fijas o de paisano para identificar a los agresores y sancionar el incivismo reiterado antes de que tengamos que lamentar una desgracia mayor.

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