Contenido de usuario Este contenido ha sido redactado por un usuario de El Periódico y revisado, antes de publicarse, por la redacción de El Periódico.

"Turismo artificial: la ética de la buena hospitalidad"

Mauro Torres, responsable de conserjería del Hotel Mercer, organiza una salida para unos clientes.

Mauro Torres, responsable de conserjería del Hotel Mercer, organiza una salida para unos clientes. / EPC

La Inteligencia Artificial (IA) ofrece oportunidades brillantes al turismo: traducciones simultáneas, diseño de rutas o gestión ágil de reservas. El reciente Reglamento Europeo (AI Act) da un merecido margen a las empresas para aprovechar esta innovación. La norma también obliga a "alfabetizar" a las plantillas. Sin embargo, esto no puede quedarse en un mero trámite burocrático.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un 'post' para publicar en la edición impresa y en la web

Para una implementación exitosa, los trabajadores necesitan una formación ética adecuada, con ejemplos reales del sector, que les enseñe a discernir cuándo apoyarse en el algoritmo y cuándo es insustituible el trato humano. El peligro surge al usar la IA a ciegas para recortar costes, inventando condiciones de reserva que no existen, o delegando a un chatbot sin empatía la angustia de un viajero con un imprevisto.

La tecnología debe potenciar a nuestros profesionales, no deshumanizar sus puestos. Una innovación turística sin formación práctica y ética no es progreso; es el fin de la verdadera hospitalidad.

Participaciones de loslectores

Másdebates