"Vejaciones en las Bahamas"
Emi Montoliu Sant Feliu de Llobregat
Contenido de usuario Este contenido ha sido redactado por un usuario de El Periódico y revisado, antes de publicarse, por la redacción de El Periódico.
Una sanitaria del Hospital Clínic de Barcelona atiende a un enfermo durante la pandemia de covid-19. / Manu Mitru
Paola Motos
A finales de diciembre se cumplirán seis años del primer caso de covid-19, aquel acontecimiento que dio inicio al parón más inesperado de nuestra generación. Hasta entonces, muchos vivíamos sin darnos cuenta del ritmo frenético que habíamos normalizado, confiando que el tiempo siempre seguiría adelante sin pedirnos permiso.
Entretodos
Cuando el mundo se detuvo, lo hizo de una forma tan abrupta que nos obligó a mirar nuestra vida de frente: nuestras prisas, nuestras rutinas y ese piloto automático con el que atravesábamos los días sin preguntarnos demasiado. Ese silencio mundial, por doloroso que fuera, también nos mostró algo esencial: que la vida necesita pausas, aunque no todas deberían llegar impuestas por una crisis.
Seis años después, conviene recordar aquella lección: detenerse no es perder tiempo, sino recuperarlo. Parar de vez en cuando, a voluntad, es la mejor forma de valorar lo cotidiano antes de que algo externo nos obligue a hacerlo. Porque el ritmo lo marcamos nosotros, y aprender a escucharlo quizá sea el mayor aprendizaje de aquel parón.
Participaciones de loslectores
Emi Montoliu Sant Feliu de Llobregat
Antonio Pujol Barcelona
Másdebates