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"La presión urbanística sobre Collserola"

Una vista de Vallvidrera con el Tibidabo y la torre de Collserola al fondo

Una vista de Vallvidrera con el Tibidabo y la torre de Collserola al fondo / joan cortadellas

El parque natural de la Serra de Collserola es uno de los grandes espacios verdes de Barcelona y un patrimonio de todos. Por eso resulta alarmante comprobar cómo las viviendas, las reformas y las nuevas obras siguen avanzando sobre el entorno forestal.

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Pese a que la normativa actual prohíbe calificar nuevo suelo urbanizable en todo el parque natural de Collserola, las decisiones del pasado y los derechos adquiridos hace décadas siguen condicionando sus límites. La construcción progresiva en solares vacíos y las grandes reformas en núcleos como Vallvidrera, Can Caralleu o la Mercè están provocando una densificación preocupante. En el barrio de Vallvidrera, situado en la vertiente trasera de la montaña, en una loma muy cerca de la cima, sus calles descienden hacia la parte con vistas a Barcelona, dando la sensación absoluta de que las casas de Vallvidrera y las de Can Caralleu casi se tocan.

Resulta difícilmente admisible que un espacio protegido siga sometido a semejante presión. La expansión residencial fragmenta el entorno, perjudica el ecosistema y degrada el paisaje de la sierra, proyectando una imagen impropia de un espacio que debería simbolizar el equilibrio entre ciudad y naturaleza.

Es necesario poner freno a nuevas construcciones, revisar el planeamiento heredado y proteger los terrenos que aún permanecen libres. Las administraciones deberían adquirir o expropiar suelos estratégicos y estudiar la recuperación de espacios cuya ocupación resulte incompatible con la protección de la montaña.

No podemos permitir que la inercia urbanística termine borrando la frontera entre la ciudad y la naturaleza. Collserola es un patrimonio colectivo y tenemos la responsabilidad de conservarla, recuperar los espacios degradados y ampliar el ámbito protegido para garantizar que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de su valor natural y paisajístico.

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