Ir a contenido

Políticos, política y otros derivados: cualquier excusa es buena para que suceda de todo menos pactar

Blanca Gotor

Barcelona

 Exterior del Palacio de la Moncloa.

 Exterior del Palacio de la Moncloa. / @desdelamoncloa

Nunca me ha entusiasmado la política, sin embargo parece ser que por nuestro modelo de sociedad, tampoco podemos escapar de ella. Ciertamente compruebo que estamos presos en este circo mediático, que lejos de proporcionarnos una mediana satisfacción, nos está dejando bizcos de seguir esta fanática y malentendida partida de pimpón entre siglas, en la cual hasta las propias pelotitas se sienten fuera de juego, sin saber pobrecitas mías donde están las pautas a seguir para poder hacer una partida comprensible, coherente y medianamente digna.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Si sus asesores de imagen en los que tanto confían todavía no les han dicho lo aburrido que resulta ver este estira y afloja, cambien de consejería y busquen alguna que les sugiera ponerse a trabajar, que por lo que veo es lo que menos le apetece a casi ninguno de ustedes.

Cuando hablan de pactos, ¿qué entienden por pactar? En mi diccionario pone esta definición: “Decidir [dos o más partes] una cosa de común acuerdo y comprometerse a cumplirla, defenderla o mantenerla”. Sin embargo, compruebo que cualquier excusa es buena para que suceda de todo menos pactar; tiran de un argumentario barato y poco creíble para intentar únicamente hacerse con un poder que no les llega y, en consecuencia, lo encajan ustedes muy mal.

Lo peor de todo es que cobran por ello, por ofrecernos un espectáculo aburrido y poco cuidado, en el que tristemente la prensa nos hace un flaco favor al resto de los ciudadanos, acercándoles el micrófono a través del cual se sienten importantes, cuando sueltan la frase ingeniosilla de buena mañana y se debate una semana entera sobre la misma. Y es que en realidad, tal y como decía Pepe Rubianes, cuando se paga mucho trabajando poco, acaba saliendo el facha que llevan dentro. ¡Cualquiera les obliga ahora a ustedes a trabajar de verdad!

Desde hace tiempo, tengo la impresión de que los que de verdad trabajan para esclarecer dudas y despropósitos varios en el ámbito político y social es un elenco de periodistas comprometidos con su profesión. Me pregunto por lo tanto cómo debo terminar esta carta: si deseándoles unas buenas vacaciones o pidiéndoles por favor que se pongan de una vez manos a la obra, con pactos o sin ellos.

Participaciones de loslectores

Másdebates