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"Es un orgullo ver a un latino como Bad Bunny nombrar a toda América desde el escenario"

Bad Bunny performs during halftime of the NFL Super Bowl 60 football game between the New England Patriots and the Seattle Seahawks, Sunday, Feb. 8, 2026, in Santa Clara, Calif. (AP Photo/Morry Gash). EDITORIAL USE ONLY/ONLY ITALY AND SPAIN

Bad Bunny performs during halftime of the NFL Super Bowl 60 football game between the New England Patriots and the Seattle Seahawks, Sunday, Feb. 8, 2026, in Santa Clara, Calif. (AP Photo/Morry Gash). EDITORIAL USE ONLY/ONLY ITALY AND SPAIN / Associated Press/LaPresse / LAP

La aparición de Bad Bunny en el descanso de la Super Bowl no fue solo un 'show'. Fue un gesto. Fue un recordatorio de que América no es un concepto anglosajón: es un continente entero. Y que dentro de ese continente, la mayoría habla español, viene de raíces mestizas y arrastra historias de migración, trabajo y resistencia. Lo que hizo Bad Bunny es importante. Da visibilidad. Nombra. Señala. Y eso, en un país como Estados Unidos, donde la población latina es enorme pero el poder político y simbólico no siempre la representa, tiene un peso evidente.

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Ahora bien: la visibilidad no es suficiente. Celebramos el mensaje de amor, de unión, de “menos odio”. Suena bien. Se comparte. Se hace viral. Pero la historia demuestra que los derechos no se han conseguido solo con amor, sino con organización, presión y lucha. Con gente saliendo a la calle. Con votos conscientes. Con resistencia frente a políticas migratorias agresivas. Con confrontación cuando ha hecho falta.

Mientras tanto, en el mismo país donde un artista latino puede protagonizar un gran evento deportivo, sigue ganando espacio político un discurso que criminaliza a quienes sostienen buena parte de su economía. Esa contradicción debería incomodarnos. Que un artista nos represente es poderoso. Pero no sustituye la responsabilidad colectiva.

Bad Bunny puede abrir una puerta mediática; el cambio real lo escriben quienes atraviesan esa puerta y deciden actuar. La cultura inspira. La lucha transforma. Por eso celebro lo que hizo. De verdad. Es un orgullo ver a un latino ocupando ese escenario y nombrando a toda América, no solo a una parte. Pero también creo que no podemos quedarnos en la emoción del momento. Sin organización, sin conciencia política y sin acción, todo se queda en espectáculo.

El 'show' fue la portada. El libro aún está por escribirse. Y ese libro no lo va a escribir un artista. Lo escribe la gente.

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