"Una ciutat es defineix pel que decideix protegir"
Joan Miró Sant Cugat del Vallès
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Los jugadores de Cabo Verde celebran su clasificación para las eliminatorias del Mundial. / RONALDO SCHEMIDT / AFP
José Antonio Moreno
Cuando la FIFA anunció la ampliación del Mundial a 48 selecciones, no faltaron quienes auguraban un torneo repleto de goleadas y con demasiados partidos sin interés. Sin embargo, a medida que avanza la competición, la realidad parece invitar a una reflexión distinta. Lejos de perder competitividad, el Mundial está demostrando que las diferencias entre selecciones son cada vez menores. Los favoritos siguen siéndolo, pero ya no les basta con el peso de su historia o de su escudo.
Entretodos
Cada eliminatoria exige el máximo nivel, porque cualquier rival puede competir de igual a igual. Quizá la explicación no esté en el formato, sino en la evolución del propio fútbol. Hoy, los jugadores se forman con metodologías similares, compiten en las mismas ligas y tienen acceso a recursos que hace unas décadas estaban reservados para unas pocas potencias. El conocimiento se ha compartido, el talento se ha extendido y la distancia entre países se ha reducido.
Este Mundial también invita a cuestionar una idea muy extendida: que aumentar el número de participantes significaría rebajar la calidad del torneo. Tal vez confundimos tradición con excelencia. Durante años asumimos que solo un reducido grupo de selecciones podía competir al máximo nivel, cuando la realidad es que el crecimiento del fútbol ha sido mucho más amplio.
Federaciones que hace apenas dos décadas tenían un papel testimonial han invertido en formación, estructuras y desarrollo, y hoy recogen los frutos de ese trabajo. Quizá el verdadero legado de este Mundial no sea haber reunido a más selecciones, sino haber confirmado que el fútbol es, por fin, un deporte global también en lo competitivo. Ya no basta con pertenecer a la élite histórica; hay que demostrarlo en cada partido.
Y esa igualdad, lejos de restar calidad al espectáculo, lo hace más imprevisible, más exigente y, precisamente por ello, mucho más atractivo para quienes disfrutamos de este deporte.
Participaciones de loslectores
Joan Miró Sant Cugat del Vallès
Victoriano Sánchez La Palma de Cervelló
Gemma Rodríguez Oropesa del Mar (Valencia)
Joan Santó Sant Cugat del Vallès
JORDI QUEROL PIERA BARCELONA
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