"FIFA, ética a demanda"
Luis Fernando Crespo Zorita Las Rozas de Madrid (Madrid)
Contenido de usuario Este contenido ha sido redactado por un usuario de El Periódico y revisado, antes de publicarse, por la redacción de El Periódico.
Firefighters fight a wildfire in forest near El Tiemblo, Avila region, Spain, on Wednesday, July 29, 2026. Spanish Prime Minister Pedro Sánchez said the country’s cabinet will declare the affected areas as “emergency zones” on Tuesday, opening the door to financial aid. Photographer: Brais Lorenzo/Bloomberg / Brais Lorenzo / BLOOMBERG
Sergio de Fuente
Estos días, mientras las llamas vuelven a devorar montes y pueblos, desde el norte de Madrid hasta Ávila y tantos otros rincones de España, no paro de pensar en mi abuelo, que en paz descanse. Pacense y campesino desde la cuna, creció en la dehesa extremeña hasta que, como tantos de sus paisanos, tuvo que emigrar en los 70 a Madrid o Barcelona buscando un futuro mejor que su tierra ya no podía ofrecerle.
Entretodos
Siempre decía que el campesino no era dueño de la tierra; era la tierra quien acababa quedándose con él. De niño aprendió de sus padres y abuelos a distinguir la jara, el cantueso, el tomillo y tantas otras plantas; a rozar el monte, retirando la maleza seca y el matorral para mantenerlo limpio y reducir el riesgo de incendios; a levantar majanos, cuidar las cañadas, podar las encinas sin herirlas, proteger las fuentes y conducir el ganado allí donde el pasto mantenía limpio el campo. No eran simples faenas: eran siglos de conocimiento, transmitidos con paciencia, respeto y amor.
Mi abuelo nunca habló de sostenibilidad. No le hacía falta. Como él, miles de campesinos extremeños y de toda España cuidaron el monte antes de que existieran estrategias, planes o discursos. Hoy, sin embargo, demasiados burócratas, en España y también en la Unión Europea, siguen diseñando políticas rurales desde los despachos, demasiado lejos del territorio. La ciencia y las instituciones son esenciales, pero gobernar el campo también exige escuchar a quienes lo conocen desde hace generaciones. Ignorar esa sabiduría no explica por sí sola nuestros desastres, pero sí empobrece las decisiones con las que intentamos evitarlos.
Participaciones de loslectores
Luis Fernando Crespo Zorita Las Rozas de Madrid (Madrid)
Sergio Gómez Barcelona
Rafael Jiménez Inspector Jefe de la Policía Nacional
Másdebates
Fenómeno histórico
El debate