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"A la caza de los autónomos"

Los trabajadores autónomos afectados por el coronavirus tendrán esta circunstancia considerada como accidente laboral.

Los trabajadores autónomos afectados por el coronavirus tendrán esta circunstancia considerada como accidente laboral. / El Periodico

El autónomo, esa pieza de caza que se ansía tener colgada en la pared en los pasillos del Ministerio de Hacienda. Un sector que se protege en los países europeos por su importancia en la economía y en la creación de empleo. En España, sin embargo, se le persigue como a los infieles durante el siglo XV por la Santa Inquisición. No hay más que echar un vistazo a los derechos y deberes que tienen en otros países (Italia, Francia, Portugal, Alemania, Irlanda…).

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En este último bastión, se enfrenta a la calumnia, el engaño y la presión de medidas fiscales surrealistas. Ayudas que lo parecen y que, al ser aceptadas (si llegan a concederse), dejan de serlo. La última maniobra ha sido denegar la ayuda a los que carecen de deudas. Autónomos que sin ingresos y con pérdidas tratan de mantener al día sus obligaciones, precisamente para no contraer deudas, ya que ello ocasionaría el golpe definitivo a un sector que pende de un hilo sobre el abismo de la ruina.

Lo más curioso es que hacen frente a las obligaciones con lo poco que les queda, de su bolsillo, no de sus beneficios, pues no hay ingresos, haciendo malabarismos con la economía doméstica, y aun así se les niega la ayuda. Es más, se propone que devuelvan las concedidas, que ya fueron utilizadas para no contraer deudas. Algo que parece ser desconocen estos 'genios' que manejan la economía de nuestro país.

Las pequeñas empresas van cayendo como fichas de dominó, arrastrando a los empleados que han tratado de amparar sin apenas ayudas. Todo esto, unido a las subidas de los precios de la luz, gas, combustibles e impuestos, que también afectan al ciudadano de a pie, nos deja la sospecha de la cantidad de dinero sustraído en España. 47,4 millones de índice demográfico y miles de millones movidos para las 'ayudas. Algo no cuadra. No soy economista, pero tampoco ignorante ni estúpido.

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