22 sep 2020

Ir a contenido

Carta de una investigadora: "Con 1.000 euros se (sobre)vive; sin contrato, no"

Clara Pons Duran

Grupo de investigación en un laboratorio de la Universitat de Barcelona.

Grupo de investigación en un laboratorio de la Universitat de Barcelona.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web


Me siento ignorada, enfadada y desprotegida, pero sobretodo, decepcionada. Me doy cuenta que vivo en un país que no solo no me facilita el acceso a la investigación, sino que además me pone palos en las ruedas. Y no digo esto por rencor hacia un gobierno en concreto, ni hacia una ideología política específica, sino por la cultura pasiva que parece reinar en la administración pública de este país.

Por todos es sabido que las ayudas a la investigación son escasas, difíciles de conseguir y precarias. El salario al que aspira el más preparado de los aspirantes a una beca predoctoral roza los mil euros brutos, cuando se supone que estamos formando a futuros líderes investigadores que, a la vez, contribuyen al conocimiento global gracias a sus primeras investigaciones. Parece un chiste (o una broma de mal gusto) que solamente los más preparados, con mejor expediente y dentro de un grupo de investigación puntero puedan acceder a tales ayudas, si es que merecen recibir este nombre.

Y por si no fuera poco, el Ministerio responsable de hacernos llegar estas ayudas se columpia y nos deja olvidados. Es realmente esperpéntico tener esperando a 43 personas durante más de cinco meses (de momento) para recibir las ayudas que les han sido otorgadas, pero peor es el hecho de ignorarnos y hacer ver que no existimos.

Sí, esta carta es una denuncia, una denuncia de una afectada por la pasividad de la administración pública que se niega a darme a mí y a mis otros 42 compañeros una explicación razonable, una solución o, como mínimo, una disculpa. Pido por favor al Ministerio de Educación, a sus responsables y a todo aquel que pueda incidir en la toma de decisiones, un poco de responsabilidad y humanidad. Con mil euros se (sobre)vive, pero sin contrato no. Exigimos que el que debe ayudarnos y protegernos lo haga y deje de reírse de nosotros.

Participaciones de loslectores

Másdebates