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Un grupo de vecinos pide redimensionar el futuro 'megaequipamiento' deportivo de L'Hospitalet

La futura construcción de un pabellón polideportivo de grandes dimensiones en el solar de la calle del Gasòmetre, en L’Hospitalet de Llobregat, quita el sueño a más de 200 vecinos, los que viven en los edificios contiguos, desde hace tres años. Ellos ya contaban con la ubicación de un equipamiento deportivo, una reivindicación histórica del barrio de Santa Eulàlia, pero las medidas previstas originalmente eran otras, muy inferiores, según denuncian en una carta dirigida a la sección Entre Todos.

Un vecino de la calle de Gasòmetre observa el solar destinado al nuevo polideportivo del barrio de Santa Eulàlia, en L’Hospitalet de Llobregat

Un vecino de la calle de Gasòmetre observa el solar destinado al nuevo polideportivo del barrio de Santa Eulàlia, en L’Hospitalet de Llobregat / Maria D'Oultremont

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Luis Benavides
Luis Benavides

Periodista

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“Megabloque no” y “Más verde, menos hormigón”. Son algunos de los mensajes que se pueden leer en las pancartas que han colgado vecinos de los bloques de pisos situados en las calles de Gasòmetre y Cooperativa. Ahora, cuando se asoman a la ventana o balcón, ven un aparcamiento provisional y unas pistas de baloncesto. Las vistas serán muy diferentes cuando se levanté finalmente el tan deseado pero al mismo tiempo controvertido nuevo polideportivo de Santa Eulàlia. “Quieren levantar un bloque de 19 metros de altura, equivalente a un quinto o un sexto, pegado a nuestros pisos”, denuncia uno de los afectados, Josep Maria Reyné, miembro de la Plataforma de Veïnes del Gasòmetre.

“Mientras en las grandes ciudades se promueve la necesidad de disponer de espacios abiertos, L’Hospitalet promueve la construcción de edificios enormes rodeados de calles minúsculas”, explica Reyné en una carta dirigida a la sección Entre Todos. Este vecino puntualiza -e insiste mucho en esta idea- que la plataforma vecinal no se opone a la construcción de un equipamiento deportivo. Solo piden que “sus dimensiones sean razonables con el espacio disponible y respetuosas con las personas que ya viven”. Así, este grupo de vecinos lleva meses luchando para que el consistorio se replanteé el proyecto y descentralice este equipamiento. Esto implicaría trasladar a otros espacios cercanos, en el barrio, como Can Trinxet, algunas de las instalaciones previstas.

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La inclusión de una piscina fue el detonante del malestar vecinal, el inicio de la pesadilla para los firmantes de esta carta. “Originalmente estaba pensado un polideportivo de una planta que albergaría unas pistas de baloncesto para la AESE, pues sus instalaciones en la calle de Jacint Verdaguer se quedaron obsoletas, y cuatro salas polivalentes; pero en el 2018 nos enteramos que querían añadir dos piscinas con gradas, y eso requiere mucha más superficie y altura”, explica el portavoz de la plataforma. Los vecinos de Santa Eulàlia consideraban insuficiente el proyecto original y pedían esas dos piscinas y otros servicios integrados en el mismo espacio, aseguran fuentes municipales a EL PERIÓDICO.

Pancartas contra el 'megaproyecto' deportivo en el solar de Gasòmetre

/ Maria d'Oultremont

Menos luz natural y otras molestias 

Con el proyecto que el ayuntamiento tiene encima de la mesa, todavía en redacción y pendiente de licitación y adjudicación, añade Reyné, los inquilinos de los bloques continuos perderán horas de luz natural y sufrirán otras molestias relacionadas con la movilidad al tratarse de un equipamiento que trasciende al barrio y en el que se acogerán competiciones.

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Para incluir la piscina, el Ayuntamiento de L’Hospitalet necesitó modificar el Plan General Metropolitano vigente, que preveía un equipamiento mucho más reducido en cuanto a altura y superficie. Ante las presiones de los afectados, el consistorio organizó una consulta pública para definir la ubicación definitiva de este gran polideportivo. Las dos opciones: Gasòmetre o una tercera parte del parque de la Alhambra. “La opción que tuvo más apoyo fue la del espacio en la calle del Gasòmetre, con un 61% de los votos. Participaron 4.060 personas”, recuerdan fuentes municipales a este diario. La plataforma respeta la decisión pero denuncia que el planteamiento de la consulta podía generar equívocos. “Podía parecer que el polideportivo restaba verde al barrio al ocupar un parte del parque, cuando en realidad ganábamos metros cuadrados de verde al convertir el solar del Gasòmetre en zona verde”, responde Reyné, quien considera que esta permuta habría sido una buena solución. 

Descartada esa opción tras la consulta vecinal, los afectados defienden una alternativa más salomónica, la de repartir las instalaciones -y sus externalidades, tanto positivas como negativas- por el barrio, algo que el consistorio no se ha planteado. Las mismas fuentes municipales explican a este diario que se comprometieron “a trabajar para tirar adelante el proyecto escogido por los vecinos, y eso es lo que estamos haciendo”. Con todo, aseguran estar abiertos a dialogar con los vecinos para “conseguir una propuesta de nuevo polideportivo que, sin desvirtuar la opción escogida en la jornada participativa, sea la más amable posible con el entorno”. Son “conscientes y sensibles”, añaden, a las preocupaciones y demandas del vecindario más próximo.