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¿Cuántas formas de violencia existen?

Desde el asalto al Capitolio jaleado por el propio presidente de Estados Unidos hasta los disturbios callejeros tras el encarcelamiento de un rapero, la violencia es omnipresente y aparece en múltiples formas. Hay violencias visibles, invisibles, ejercidas en un contexto de conflicto político o social, lingüísticas e incluso violencias heredadas. En cualquier caso es un síntoma que conviene analizar. 

Un manifestante lanza un objeto del mobiliario urbano contra un furgón de los Mossos d’Esquadra, este viernes en Barcelona.

Un manifestante lanza un objeto del mobiliario urbano contra un furgón de los Mossos d’Esquadra, este viernes en Barcelona. / Ferran Nadeu

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Se puede acudir a clásicos como Walter Benjamin, Norbert Elias o Hannah Arendt, o al provocador filósofo esloveno Slavoj Zizek, que explora el fenómeno en el contexto de la globalización y dirige su irónica mirada no solo hacia los regímenes dictatoriales sino hacia las democracias parlamentarias  en ‘Sobre la violencia’ (Paidós). El autor de ‘Pandemia’ o ‘El año que soñamos peligrosamente’ cree que para entender los estallidos violentos hay que observar la violencia oculta del sistema político y económico. 

Sobre las fisuras de las democracias occidentales hablan el antropólogo Régis Meyran y la jurista Monique Chemillier-Gendreau en ‘Régression de la démocratie et déchaînement de la violence’ (Textuel), una conversación que analiza las debilidades y tentaciones autoritarias o populistas de los sistemas democráticos mientras asistimos a nuevas formas de violencia. La autora francesa considera que el derecho marca la frontera entre la violencia legítima e ilegítima y reclama dar un nuevo sentido a la democracia asumiendo la pluralidad social y el conflicto. 

La apuesta de ‘Political violence and the imagination’ (Routledge) es usar las herramientas de la imaginación -artística, histórica y filosófica- para responder ante diferentes formas de violencia política. Un ejemplo: ¿cuál es el valor ético y político de las obras de arte que muestran las violaciones de los derechos humanos provocadas por un conflicto?  Coordinado por los profesores de la Universidad de Edimburgo Mathias Thaler y Mihaela Mihai, el estudio habla de los “disfraces de América” para ocultar la violencia o el potencial subversivo de la literatura e incluye una interesante observación sobre el espinoso asunto de la complicidad, no para buscar culpables sino para prevenir las condiciones en las que florece la violencia sistémica y crear hábitos de solidaridad con las víctimas. 

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Además del poder de la imaginación encontramos recursos pedagógicos para una crítica de la violencia contemporánea en ‘Retratos de la violencia’ (Akal). Uniendo a intelectuales reconocidos –Foucault, Sontag, Fanon, Chomsky, Freire, Arendt, Agamben, Butler  Said- con escritores e ilustradores de novela gráfica, sus 130 páginas son un alegato contra la ignorancia y la violencia del olvido en un contexto como el actual, que parece dar a la emoción más espacio que a la razón. “Vivimos una época en la que a la gente se la distrae con una política que festeja a los salvadores, denigra las relaciones de poder y proporciona una forma de escapismo”, se lee en el prólogo. 

La violencia heredada, el trauma que pasa de generación en generación hasta que alguien pregunta por la historia del abuelo es lo que recorre ‘Desenterrar las palabras’ (Icaria), el ensayo de Clara Valverde sobre las huellas de la guerra civil, el pacto de la transición, el daño del silencio y el peso de la historia en la biografía personal. Un primer paso hacia el duelo pendiente de 1936.

Violencia sexual

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Desde un punto de vista histórico, el catedrático Julián Casanova desentraña en ‘Una violencia indómita’ (Crítica) la lógica de la violencia que ha marcado el siglo XX europeo. Siguiendo el hilo conductor de ideologías vinculadas a la raza, la nación y los totalitarismos, así como las secuelas de guerras, revoluciones y momentos de crisis, se adentra en las cicatrices de un pasado destructivo cuyos ecos resuenan en el presente. Casanova incorpora a su investigación la violencia sexual hacia las mujeres o la explotación infantil y revisa el impacto de las dictaduras hasta la guerra genocida de la ex Yugoslavia. 

Por último, en ‘Asalto al poder’ (Siglo XXI) Eduardo González Calleja repasa las teorías que intentan explicar motivaciones y consecuencias del uso deliberado de la fuerza en los conflictos políticos. Sin perder de vista que en las sociedades contemporáneas no se limita a grandes estrategias de confrontación, sino que aparece a veces en escenarios micro-sociológicos donde los contendientes dirimen sus querellas por espacios de poder alejados del Estado.