31 oct 2020

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TESTIMONIO DE UN CURADO

"Me ingresaron y mi siguiente recuerdo es despertar habiendo superado el coronavirus"

Francisco del Cid no recuerda prácticamente nada de su hospitalización por covid-19, casi un mes en el que estuvo sedado y pasó por la UCI

Ahora, tras haber vencido al virus, ha decidido jubilarse y disfrutar de su familia: "Me voy a dedicar a vivir; prácticamente he vuelto a nacer", explica

Manuel Arenas

Francisco del Cid, en su domicilio

Francisco del Cid, en su domicilio / Jordi Cotrina

Francisco Miguel del Cid (Alcalá La Real, Jaén, 1955) no recuerda prácticamente nada de su hospitalización por coronavirus, del cual desconoce cómo pudo contagiarse. Sí conserva en la memoria desmayarse en su domicilio de Pineda de Mar la noche del 21 de marzo e ingresar en las Urgencias del Hospital de Calella, centro que le acogería después de que su médico de cabecera descartara -equivocadamente, tal y como demostrarían posteriormente las pruebas- el covid-19 tras días con fiebre y cansancio general. 

A partir de ahí, cuenta Francisco, "no recuerdo nada más hasta que desperté el 11 de abril [casi tres semanas después]. Me ingresaron y mi siguiente recuerdo es despertar habiendo superado el coronavirus: a los tres días el médico me diría que ya no corría peligro".

Francisco despertó en el Hospital de Granollers, adonde le trasladaron desde Calella para intervenirle en la UCI el pulmón por la neumonía que el virus le había generado. Permaneció sedado desde el 26 de marzo hasta el 11 de abril, día de su primer recuerdo tras ingresar, pero tampoco consigue recordar nada de los primeros días hasta la sedación. "Es muy curioso pero no lo recuerdo y no sé por qué: tengo guardadas conversaciones de 'WhatsApp' con mi familia que no soy consciente de haber tenido".

El 19 de abril, casi un mes desde su ingreso, al fin le dieron el alta hospitalaria. Aunque el resultado negativo de la prueba no lo obtendría hasta que estuviera en el hotel medicalizado al que lo trasladaron al salir -"me propusieron volver a casa pero no me veía solo y sin poder tener contacto con mi mujer", apunta-, los médicos le dijeron que había superado el virus y que lo peor ya había pasado.

"Había días que tenía ganas de que todo acabara" 

Francisco, que hasta este mes de marzo no había estado nunca hospitalizado, recuerda la crudeza de haber sufrido el coronavirus. "Había días que tenía ganas de que todo acabara; mi mujer [que también pasó el virus pero con mucha menos agresividad] tuvo miedo de que le dieran la noticia fatal: hubo momentos en que estuve a punto de quedarme allí".

A pesar de ello, este paciente se queda con "lo positivo" de la experiencia, en referencia a "los gestos tan bonitos" que el personal sanitario tuvo con él. "Es algo que les agradezco mucho", enfatiza. Francisco reconoce que nunca se había planteado la dureza del trabajo que realizan enfermeras y médicos, pero haber recibido su atención ha cambiado su visión para siempre.

"Vi a sanitarios entrar con un Equipo de Protección Personal (EPI) fabricado con bolsas de basura. Les dije: 'Yo no sé lo que cobráis ni me importa, pero no creo que os paguen lo que merecéis'. Es gente que se ha portado de forma maravillosa, haciendo mucho más de lo que les correspondía: estar solo y que vinieran siempre con palabras de ánimo... eso ha significado mucho para mí".

¿Y qué se plantea uno hacer tras superar el coronavirus? "En mi caso, jubilarme: soy carnicero, llevo trabajando desde los 14 años y he decidido que no voy a volver a trabajar. Ahora que lo he superado, me voy a dedicar a vivir, a estar con mi familia maravillosa, a cuidar de mis nietas y a viajar. Prácticamente he vuelto a nacer".

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