24 oct 2020

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LA EDUCACIÓN POSTCORONAVIRUS, A DEBATE

"La escuela debe volver sin miedo en septiembre"

Tres profesoras y dos madres y un padre de alumnos debaten sobre cómo debe ser la vuelta al cole tras la desescalada

La presencialidad y la conciliación, la suficiencia de la plantilla docente y la desigualdad provocada por el virus, principales preocupaciones

Manuel Arenas

Tres profesores y dos madres y un padre de alumnos debaten en Entre Todos sobre cómo debe ser la ’vuelta al cole’ tras la desescalada. / JOSÉ LUIS ROCA

Fue Maria Masó (profesora de Educación Infantil y Primaria, 27 años) la que, hacia el ecuador de las dos horas de encuentro y tras haber salido a la palestra el miedo de profesores y familias de la educación pública durante el confinamiento, hizo explícito su deseo de cara al próximo curso: "La escuela debe volver sin miedo en septiembre; no es un sitio para ir con miedo, sino para ir contentos".

Una síntesis elocuente y ampliamente compartida por los seis participantes en el encuentro online organizado por la sección Entre Todos de EL PERIÓDICO, que reunió a tres profesoras y tres familiares -dos madres y un padre- de alumnos escolarizados este curso para debatir cómo debe ser 'la vuelta al cole' en septiembre, una vez finalizada la desescalada por el coronavirus.

Tanto las docentes como las familias se mostraron desconcertadas ante el reto de ese incierto horizonte educativo, que se vislumbra repleto de cambios sustanciales consecuencia de las medidas de la 'nueva normalidad', desde la reducción del número de alumnos por grupo, que implicará la ampliación de la plantilla de maestros, hasta la asimilación de los espacios al aire libre como entornos educativos habituales.

La presencialidad del alumnado durante el próximo curso, en contraposición al paradigma de la educación telemática, fue la bandera que se izó de manera más generalizada en el debate, en consonancia con la 'nueva normalidad educativa' a la que remiten las declaraciones de la ministra de Educación, Isabel Celaá, y el conseller de Educació, Josep Bargalló.

"La escuela debe ser cien por cien presencial: lo online no ha sido educar, ha sido entretener", afirmó tajante Mayte Pinto (madre de dos alumnos de Educación Primaria, 46 años), a la que secundó en su firmeza no solo Stefania Grassi (madre de una alumna de Educación Infantil, 44 años) sino también Encarna Pérez (profesora de Educación Primaria, 45 años), quien apeló a que la no presencialidad "no es concebible" debido a la necesidad de los alumnos de aprender en comunidad.

"La escuela debe ser presencial cien por cien: lo online no ha sido educar, ha sido entretener"

Mayte Pinto

Madre de dos alumnos de Educación Primaria

Francisco Expósito (padre de un alumno de Educación Primaria y una alumna de Educación Infantil, 40 años) y Maria Masó, por su parte, también reivindicaron la presencialidad educativa, si bien pusieron en valor las directrices sanitarias de las autoridades. "Deberá ser presencial si la emergencia sanitaria lo permite", puntualizó Expósito.

Mayte Pinto, madre de dos alumnos de Educación Primaria participante en el debate de Entre Todos. / SERGI CONESA

Menos alumnos por grupo, más profesores por centro

El cambio educativo a partir de septiembre que a estas alturas resulta más evidente es la reducción de alumnos por grupo, con tal de evitar el contacto entre ellos y disminuir así el riesgo de contagio. La ministra Celaá trazó la "recomendación" de un máximo de 20 alumnos por aula; la Conselleria d'Educació, con la competencia transferida, planea grupos de entre 12 y 13 alumnos en Primaria y de unos 15 en secundaria. "Parece mentira que haya tenido que pasar esto para que nos hagan caso y reduzcan los grupos", enfatizó Maria Masó.

"Yo estoy a favor de la presencialidad, pero son Salut y Educació las que deben decidirlo"

Maria Masó

Profesora de Educación Infantil y Primaria

La gran duda, a juicio de Esther Velasco (profesora de Educación Secundaria y Bachillerato, 57 años), es cómo lo hará Educació para adaptar la plantilla docente a las necesidades de los nuevos grupos reducidos, máxime teniendo en cuenta que este curso 2019-2020 hubo un incremento de casi 20.000 alumnos en relación al curso anterior y que los 5.000 docentes que opositan en septiembre no serán nombrados funcionarios en prácticas hasta septiembre de 2021.

Maria Masó, profesora de Educación Infantil y Primaria participante en el debate de Entre Todos. / ANNA MAS

"No sé de dónde va a sacar Educació la 'plantilla coyuntural' para la emergencia educativa"

Esther Velasco

Profesora de Educación Secundaria y Bachillerato

El conseller Bargalló explicó en este diario que la solución pasa por una "plantilla coyuntural" que complemente a la estructural durante la emergencia educativa, una alternativa que no desagradó a Stefania Grassi pero sí a la profesora Esther Velasco, quien la equiparó a los 'refuerzos covid' despedidos en los hospitales. "No sé de dónde van a sacar a esa 'plantilla coyuntural'", subrayó Velasco. Como posibilidad, la maestra Encarna Pérez deslizó el escenario -"si no, los números no salen"- de que los profesores especialistas pasen a ser tutores en detrimento de sus especialidades.

Esther Velasco, profesora de Secundaria y Bachillerato participante en el debate de Entre Todos. / JOAN CORTADELLAS

Planes de contingencia y nueva realidad educativa

Hacia el final del debate, se dio una situación representativa de las disonancias del coronavirus en la educación: mientras Mayte Pinto daba por hecho que los centros tienen ya listo un plan de contingencia que prevea las actuaciones de cara a septiembre, las profesoras Esther y Encarna se lo negaban gesticulando con la cabeza en pantalla. Las docentes criticaron la transferencia de la responsabilidad por parte de Educació a las direcciones de los centros -"las deja desprotegidas", señaló Maria Masó-, coyuntura que ha generado caos e incerteza entre las familias por la heterogeneidad de decisiones.

"Los profesores especialistas tendrán que pasar a ser tutores; si no, los números no salen"

Encarna Pérez

Profesora de Educación Primaria

Más allá de la necesidad de planes de contingencia y planes en caso de rebrote, los cuales reclamó Esther Velasco, las nuevas medidas en las aulas, especialmente las referidas a los espacios y distancias entre alumnos, centró parte de los argumentarios. El conseller Bargalló ya advirtió que en el nuevo paradigma educativo la escuela deberá abrirse "más allá del centro", algo que Francisco Expósito, quien dio por hecho que los alumnos de Infantil no podrán mantener las distancias, no acababa de ver "viable".

Encarna Pérez, profesora de Educación Primaria participante en el debate de Entre Todos. / ANNA MAS

"La categoría de docente no se le puede dar a cualquiera, aunque sí habrá que flexibilizar requisitos"

Stefania Grassi

Madre de una alumna de Educación Infantil

Sobre esa posibilidad de extender la escuela a espacios abiertos, la maestra Esther Velasco, que tildó la idea de "inasumible, sobre todo cuando haga frío", propuso desdoblar grupos en barracones como analogía a los hospitales de campaña, "algo que suena muy mal y produce urticaria a sindicatos pero que igual es la solución". Mayte y Stefania se pronunciaron favorablemente, si bien la conselleria se inclina de momento por "identificar espacios" cercanos a los centros en grandes ciudades como Barcelona, L'Hospitalet o Badalona.

Stefania Grassi, madre de una alumna de Educación Infantil participante en el debate de Entre Todos. / JOAN MATEU PARRA

"Aunque el coste de más maestros sea alto, ¿cuál es el coste de no educar?"

Francisco Expósito

Padre de un alumno de Primaria y una alumna de Infantil

Si la 'nueva normalidad educativa' va a requerir de más profesorado y más espacios, precisará asimismo de mayor inversión para hacer posible la adaptación a la realidad postcoronavirus. Pero tal y como se preguntó retóricamente Francisco Expósito al final del encuentro, "aunque el coste sea muy alto, ¿cuál es el coste de no educar a la población?".

Francisco Expósito, padre de un alumno de Primaria y una alumna de Infantil participante en el debate de Entre Todos. / ANNA MAS

Familias y docentes piden poder conciliar

Una de las grandes incógnitas que sobrevuelan la conversación pública sobre educación es cómo afectará la 'nueva normalidad educativa' al desarrollo del alumnado, cuyo "olvido" generó consenso entre profesoras y familias durante el encuentro: "Los niños y niñas están siendo los últimos", sentenció la profesora Maria Masó, que destacó las dificultades agravadas del alumnado con necesidades educativas especiales.

A la brecha digital, que tantos hogares ha lastrado, se refirieron las maestras Encarna Pérez y Esther Velasco. Esta segunda, que orienta a alumnos que acaban Secundaria en un centro de máxima complejidad de Badia del Vallès, uno de los municipios catalanes con la renta per cápita más baja, advirtió de las dificultades de los alumnos que cursan 3º de ESO para que el año que viene acaben 4º. "Será muy difícil que acaben 4º porque en el confinamiento no han hecho nada: el abandono que habíamos conseguido reducir va a volver a aumentar", señaló Velasco.

"Los niños y las niñas están siendo los últimos durante la crisis del coronavirus"

Maria Masó

Profesora de Educación Infantil y Primaria

Sin embargo, la preocupación de familias y docentes no recae únicamente sobre los alumnos, sino también sobre cómo los cambios postcoronavirus influirán en la conciliación laboral y en sus vidas personalesLa mamá Stefania Grassi lo dejó muy claro: "La única fórmula que permite conciliar es la presencialidad", una máxima que corroboró Mayte Pinto, farmacéutica sin opción de teletrabajar.

Para poner la conciliación en el centro, Grassi aludió a la perspectiva de género. A su parecer, no es de recibo que los familiares de los alumnos dedicados a su cuidado, mayoritariamente mujeres, vean truncadas sus perspectivas laborales por subrogarse en la posición que le corresponde a la escuela. "Me encanta cuidar a mi niña, pero ya sé cómo funciona el mercado laboral y cómo nos penaliza a las madres", agregó.

"Solo con presencialidad se puede conciliar: el mercado nos penaliza a las madres"

Stefania Grassi

Madre de una alumna de Educación Infantil

También la maestra Esther Velasco quiso recordar que "a veces, se piensa que los profesores no tienen familia", en el sentido de que los docentes también piden compatibilizar la vida personal con las alteraciones educativas. "Yo tengo compañeros que se han encontrado con el mismo problema que cualquier familia: tener que compartir tres personas un mismo ordenador", sostuvo Velasco.

Volver a la escuela para volver a la igualdad

La comunidad educativa asume que el coronavirus ha traído desigualdad a las aulas. Como respuesta congruente, la maestra Encarna Pérez propone que la vuelta a la escuela en septiembre sea precisamente la solución "para volver a la igualdad".

Los lectores de EL PERIÓDICO opinan en Entre Todos sobre cómo debe ser la escuela pública postcoronavirus. / JOSÉ LUIS ROCA

Una igualdad que desde 5º de Primaria y siempre que no se pueda mantener la distancia de metro y medio, se traducirá visualmente en los alumnos en la necesidad de mascarilla. Bargalló ya avanzó materias sobre higiene y prevención. "Los padres tenemos que ser pesados con la higiene", apuntaló Stefania Grassi.

"Volver a la escuela en septiembre será la solución para volver a la igualdad"

Encarna Pérez

Profesora de Educación Primaria

La sobreexposición de los docentes -"categoría que no se le puede dar a cualquiera, aunque sí habrá que flexibilizar requisitos", acuñó Stefania Grassi-, acaparó parte de las intervenciones. Sobre ello se pronunció Francisco Expósito, quien preguntó a los tres participantes que a quién le gustaría que su trabajo estuviera permanentemente en la picota, tal y como a su juicio le ha ocurrido al profesorado. "Es necesario un Pacto de Estado por la Educación y que la Generalitat no solo tenga en cuenta sus centros, sino también las otras elecciones educativas de Educación Infantil", exigió Expósito.

De cara a septiembre, no solo las familias catalanas realizan peticiones a Educació. También lo hacen los docentes. Sin ir más lejos, la profesora Esther Velasco, que con retranca consideró que "si se descuida, el departament no nos da ni las gracias", instó a la conselleria a dar soporte a los centros "para actualizar el programario básico" necesario en esta nueva etapa educativa en Catalunya.

"A veces se piensa que los profesores no tienen familia: nosotros también conciliamos"

Esther Velasco

Profesora de Educación Secundaria y Bachillerato

"Si padres y maestros estamos unidos, lo tiraremos adelante", proclamó esperanzada Encarna Pérez, que junto con el resto de participantes realzó el papel de los docentes durante la pandemia. En algunos momentos, reseñó la profesora Maria Masó, "ha parecido injustamente que los maestros no quisiéramos ir a la escuela; yo, si Educació me lo permite, soy la primera que va", defendió.

Contar con una plantilla de docentes suficiente será uno de los quebraderos de cabeza de la conselleria. "Yo soy minusválida por secuelas de polio. Si me dicen que por eso no puedo ir a trabajar, yo acabo en el psiquiatra porque a mí lo que más me gusta es dar clase", concluyó Esther Velasco.

El 'quién es quién' del debate en Entre Todos

Maria Masó. 27 años. Profesora de Educación Infantil y Educación Primaria en la Escola Bellaterra de Cerdanyola del Vallès. Especialista en Inglés. Puso en valor la atención a las dificultades agravadas del alumnado con necesidades educativas especiales de cara al nuevo curso. “Parece mentira que haya tenido que pasar esto para que nos hagan caso y reduzcan los grupos”.


Esther Velasco. 57 años. Profesora de ESO y Bachillerato en el Instituto Badia del Vallès, de máxima complejidad. Ejerce funciones de coordinadora y orientadora al alumnado que finaliza Secundaria. Criticó la "plantilla coyuntural" que propone Educació para afrontar la emergencia educativa. "Tras la desescalada, el abandono escolar que habíamos conseguido reducir va a volver a aumentar".


Encarna Pérez. 45 años. Profesora de Educación Primaria en la Escola La Roda de Terrassa. Es parte de un grupo de riesgo del coronavirus. Expuso la necesidad de la presencialidad de cara al nuevo curso con tal de que los alumnos puedan aprender en sociedad y vuelvan a la normalidad educativa. "La vuelta a la escuela supondrá la vuelta de la igualdad para los alumnos y la comunidad educativa".


Stefania Grassi. 44 años. Madre de una alumna (4 años) de Educación Infantil en la Escola Pere IV de Barcelona. Reivindicó con perspectiva de género la conciliación de los familiares del alumnado que ve truncadas sus perspectivas laborales por asumir el rol de la escuela. "Me encanta cuidar a mi niña, pero la presencialidad es necesaria porque sé cómo el mercado laboral nos penaliza a las madres".


Mayte Pinto. Madre de dos alumnos (9 y 11 años) de Educación Primaria en la Escola Vaixell Burriac de Vilassar de Mar. Como farmacéutica y trabajadora esencial durante la pandemia, cargó contra el modelo educativo online e hizo de la presencialidad la bandera de la normalidad educativa. "Los centros deben contar con un plan de contingencia que prevea escenarios de cara al nuevo curso".


Francisco Expósito. Padre de un alumno (6 años) de Educación Primaria en el colegio FEDAC Cerdanyola y de una alumna (1 año) de Educación Infantil en la Escoleta Un Món Màgic. Destacó el papel fundamental de los docentes durante la pandemia y dudó de la viabilidad de los espacios abiertos educativos. "Las consecuencias de esta crisis hacen más necesario que nunca un Pacto de Estado por la Educación".