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Sarah Pallares: "El baile fue el camino para huir de unas condiciones muy duras"

Criada en la favela carioca de Ciudad de Dios, lidera la Escuela de Samba Unidos de Barcelona tras 20 años de recorrer mundo bailando

Sarah Pallares: "El baile fue el camino para huir de unas condiciones muy duras"

JORDI COTRINA

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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Fue para forjarse un destino más allá de las fronteras de Ciudad de Dios (la favela carioca que hizo famosa la película de Fernando Meirelles) que Sarah Pallares se dedicó a bailar. Le fue bien; se convirtió en profesional. Ha aprovechado la libertad de la vida artística para viajar por todo el mundo, hasta que hace unos años se instaló en Barcelona y se convirtió en coordinadora de la Escuela de Samba Unidos de Barcelona. Con ella –un espectáculo festivo al estilo del carnaval de Río– participará en el Festival Día del Brasil que tendrá lugar el próximo día 8 en el Poble Espanyol.

-¿Bailar para escapar de la pobreza?

-Sí, fue el único camino que encontré para huir de unas condiciones muy duras. Yo tenía mucha angustia de vivir allí, yo quería salir y ver mundo.

-¿El barrio es como lo pintan en la película?

-Es un barrio pobre y difícil. Yo decía: "Yo no quiero quedarme en esta realidad". Cuando volvía al barrio después de bailar me repetía como un mantra: "Yo no quiero vivir aquí, yo no quiero vivir aquí, yo no quiero vivir aquí".

-¿Por qué el baile?

-Porque estuvo presente en mi vida desde niña. Mi padre era director artístico de una gran discoteca y organizaba fiestas. Era la época de la lambada y él organizaba grandes fiestas de lambada, de 2.000 personas o así.

-A las que usted iba, naturalmente.

-Me llevaba mi padre, sí. Me di cuenta de que me encantaba el baile en pareja. Antes de cumplir los 18 me apunté a varios cursos de baile, y a los 21 ya estaba haciendo giras.

-Giras de…

-De salsa. En esa época no se bailaba salsa en Brasil. Era muy conocida porque era la única que bailaba salsa en línea. Mi pareja de baile se llamaba Rogerio Mendonza. Nos iba muy bien.

-Cuando decimos que ha bailado por todo el mundo, ¿de qué hablamos exactamente?

-He estado en casi 30 países bailando. Argentina, Japón, Noruega, Suecia... En muchos países europeos. Sobre todo salsa, samba y samba de carnaval. La samba de carnaval es mi especialidad. Samba no Pé, se llama. Lo que vendría a ser “samba en los pies”.

-¿Cuándo llegó a Barcelona?

-En el 2011. Yo vivía en Suecia y hacía pareja con David Bosco, y nos invitaron Adrián y Anita, que son una pareja de baile muy famosa aquí en España.

-¿Puede que sea el lugar donde más tiempo ha vivido aparte de Brasil?

-Sí, así es. Después de vivir en sitios como Japón, Suecia y Noruega, llego aquí y me encuentro una ciudad organizada, donde las cosas funcionan, segura… ¡y donde hay sol! Me sentí muy integrada. Extranjera, pero integrada. ¿Le he contado que bailé con Shakira?

-¿Bailó con Shakira?

-En un videoclip, el de Dare (La, La, La). En el 2014. Salimos seis chicas bailando. Y una vez asesoré a Neymar y Alessandra Ambrosio para un anuncio en el que tenían que bailar samba.

-Es maestra en la Escuela de Samba. ¿Le gusta dar clases?

-Es lo que más me gusta ahora mismo. Más que bailar. El intercambio con la gente. Sus historias. Este año organicé una excursión de 30 mujeres de la escuela al Carnaval de Río. Fue espectacular.

-¿Me quiere adelantar algo de lo que va a hacer el Día de Brasil?

-Sí, claro: digamos que será una versión mini de una escuela de samba de Brasil. Las bailarinas, el cuerpo de danza, la música...

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-Cuénteme, ¿qué opina de eso de que el baile se lleva en la sangre?

-El baile no se lleva en la sangre. Se lleva en el corazón. Todo se puede aprender. La experiencia corporal está al alcance de todos.