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Joan Yll Martínez: "Me invitan a todos los actos del pueblo"

Ebanista, lleva 50 años publicando una columna en 'L'Eco de Sitges'; en el 2017 fue nombrado cronista oficial del municipio

Mauricio Bernal

Joan Yll Martínez: "Me invitan a todos los actos del pueblo"

XAVIER GONZÁLEZ

Muchos años, pero sobre todo, muchos artículos después, el Ayuntamiento de Sitges otorgó el título de Cronista Oficial del municipio a Joan Yll Martínez, el ebanista que en noviembre de 1970 publicó por primera vez una columna en 'L’Eco de Sitges' y ya nunca dejó de hacerlo. Era el año 2017 y el cronista, orgullosísimo. Como lo vuelve a estar ahora, recién publicada su primera antología, titulada con el epígrafe que ha encabezado sus columnas todas estas décadas: 'Un tomb per casa' (Efadós). Así es la vida del cronista del pueblo.

-Joan: 1970. Su primera columna. Hablemos de ello.

-Bueno, piense que yo tenía la ventaja de los semanarios de pueblo, que es fácil proponer cosas y te las publiquen.

-Así ocurrió.

-Así, tal cual. Empecé escribiendo sobre música pero vi que me encasillaba, así que empecé a hacer artículos sobre costumbres, tradiciones, fiestas…

-Un artículo semanal durante 50 años… Son muchos artículos.

-Bueno, no siempre fue semanal. Fue a partir del año 86, cuando el director me llamó y me dijo: "Joan, por qué no te atreves a colaborar cada semana".

-¿Cuántos artículos lleva?

-Más de 1.600.

-¿Siempre acude a la cita?

-Se pueden contar con los dedos de la mano las veces que he faltado. Asuntos familiares, temas de salud…

-¿Nunca se ha quedado sin tema?

- Sí, cuando has hablado de tantas cosas, es difícil hallar temas. Pero yo creo mucho en la observación.

-La observación.

-Sí. A mí la observación me ha permitido escribir muchos artículos a partir de pequeños detalles. Pero también hay muchos temas históricos.

-¿En dónde encuentra el placer? ¿En investigar? ¿En escribir?

-Lo que me gusta de esto es que vivo los temas, escribo de cosas que están ahí, al doblar la esquina, y ¿usted sabe la satisfacción de ir por la calle y que te digan que les ha gustado mucho tu artículo? No es por decirlo, pero mi columna tiene un público.

-Dígame: ¿de qué no escribe?

-Bueno, a veces hay vecinos que me dicen: "Oye, deberías escribir sobre este socavón", ese tipo de cosas, y entonces les digo: "Escribe una carta al director". Yo escribo de cosas que no ofendan ni molesten a nadie. Nada de polémicas. Por supuesto, nada de política.

-¿Se siente orgulloso de ser el cronista oficial de su pueblo?

-Más que eso. Es un honor. Es un reconocimiento muy bonito, pero además implica una gran responsabilidad.

-¿Cómo funciona? ¿Se lo propusieron un día y…?

-No, no. Esto fue una iniciativa de Roland Sierra, que es un historiador de Sitges. Él fue el que empezó a hacer circular que debían nombrarme cronista oficial. La gente en las redes sociales apoyó la idea y el ayuntamiento, bueno, pues actuó en consecuencia.

-Cuénteme, ¿cómo es la vida del cronista oficial? ¿Aún le queda tiempo para la ebanistería?

-Bueno, ser el cronista oficial implica que cada año tengo que hacer un resumen de lo ocurrido en el pueblo. Por eso estoy invitado a todos los actos, todo lo que ocurre en el pueblo. Pero me lo paso bien.

-¿Está contento con el libro?

-Mucho. Es difícil que las editoriales quieran publicar algo tan local. Ha sido una satisfacción enorme, un sueño cumplido.