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GENTE CORRIENTE

Juan Arnau: «Que ustedes lo pasen bien y que el baile os acompañe»

Es quinta generación de una estirpe volcada en divertir al personal con baile, música y entrega. Sus fiestas elRow se celebran en 45 urbes de 30 países. Y son adictivas.

Patricia Castán

Juan Arnau, en sus oficinas de Barcelona.

Juan Arnau, en sus oficinas de Barcelona. / ÁNGEL GARCÍA

Pocos trabajos deben de ser tan agradecidos como proporcionar felicidad a espuertas. Solo con la varita mágica de la música, el baile y la animación. Juan Arnau III lo lleva en el ADN, con una saga que hizo historia desde Fraga (Huesca) hasta coronar Las Vegas, que ha hecho danzar a generaciones, que lanzó el festival de los Monegros y que cocinar las fiestas más divertidas que uno puede pisar hoy en día en Barcelona (una vez al mes). Tanto, que la marca exporta su ideario a 45 ciudades de 30 países. Incluidas las pistas-templo de Eivissa. De todo ese ajetreo que suma ya seis generaciones da cuenta en su libro 'Bailemos (La verdadera historia detrás de elRow 1870/2019)'.

-Aún es joven para unas memorias. ¿Cómo las lleva?
-Empecé a escribirlas hace cinco años como legado familiar, pero pensé en publicarlo y añadí información sobre los clubs de la época en otras ciudades, los temas que se bailaban... desde 1870. Y me han salido 750 páginas, que ahora dudo si editar así o novelar para que sea más ameno.  Porque es un historión.

-¿Y por qué también un cómic?
-Pensé que muchos no leerían algo así y sería más digerible como historietas. Un ilustrador de El Jueves y un guionista lo han hecho y se editará el año que viene. 

-Sus tatarabuelos fueron pioneros, pero lo mejor es que el asunto le vino por parte de padre y de madre...
-Sí, ella venía de una estirpe que en Fraga (Huesca)fue transgresora al abrir un café casino en 1870. Y mi padre, de los Arnau de Aitona, en Lleida, que empezaron con una taberna y un tinglado que montaban en ferias de pueblos. Cuando se conocieron en Fraga eran competidores, rivales, con sus salas de baile y cines. Pero se casaron. 

-El currículo familiar es de vértigo. Fueron precoces con el charlestón, las carpas de baile, se trajeron a Xavier Cugat de EEUU, abrieron discotecas... ¿Qué méritos aporta usted?
-Las seis generaciones han funcionado tomando el relevo y trabajando en pareja. Yo y mi mujer creamos el festival de los Monegros e inauguramos en 1985 el Club Florida 135, que reproducía una calle del Bronx, tras recorrer los clubs underground y las raves del momento. En el 99 abrimos en Barcelona el Rowclub. Desde hace cuatro años soy asesor pero llevan las riendas mi hijos Juan y Cruz

-Llevando la marca elRow por todo el mundo.
-En el 2010 inventaron un concepto que revoluciona las pistas de baile, donde los asistentes no son espectadores sino protagonistas, son fiestas inmersivas que ya montamos en 30 países, incluso cinco a la vez en cinco continentes. Las trabajamos con un año de antelación. En Las Vegas tenemos contratados 11 espectáculos al año. En Eivissa ahora estamos en Amnesia cada semana y en Ushuaia. Tenemos formatos de club y de festival, que a veces producimos y en otras ocasiones llevamos solo la parte artística.

-¿La diversión es universal?
-Nuestro éxito radica en integrar el teatro de calle, elementos casi infantiles, con música electrónica. Y en la imperfección; no queremosescenarios ni grandes artistas ni que la gente se quede quieta mirando. El éxito es que bailen y disfruten, que se integren en la pista con el 'show'. 

-Sus fichajes son originales... 
-Tenemos a grandes discjoqueys pero para las fiestas temáticas  también contratamos a gente que toca en la calle, como palmeros de La Mina (el Rowcío durante el Rocío) o rumanos con acordeón. En la pista hay confeti, payasos, disfraces... todo muy euforizante. Y casi siempre de día, que es cuando hay mejor energía.

-150 años. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor o lo mejor está por llegar?
-Cada generación hemos sido transgresores y aportado algo. Lo importante es, como digo al acabar el libro, ‘¡que ustedes lo pasen bien y el baile os acompañe!’