29 feb 2020

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GENTE CORRIENTE

Marta Fontseré: «No somos 'Star Wars', sino un deporte de combate»

Fisioterapeuta, es instructora de lucha con sables de luz en la primera academia catalana de este deporte emergente

Manuel Arenas

Marta Fonteseré, instructora de combates con sables de luz, en Ludosport Barcelona.

Marta Fonteseré, instructora de combates con sables de luz, en Ludosport Barcelona. / JORDI COTRINA

A Marta Fontseré (Barcelona, 1993) le acompaña la fuerza aunque no sea muy fan de 'Star Wars'. Trabaja como fisioterapeuta y profesora universitaria, empleos que el último año y medio ha compaginado con su aprendizaje en la academia Ludosport Barcelona (74 alumnos), primera escuela catalana de combate con sables de luz. Desde hace pocos días, Fontseré también es instructora de este curioso deporte emergente que le apasiona.

-¿Cómo empezó a combatir?

-Mi pareja, Carlos, es un fanático de 'Star Wars' y abrió la escuela hace un año y medio. Al principio le dije que no me iba a implicar, pero cuando conocí a los maestros fundadores de Ludosport le di una oportunidad al deporte: fui a una clase por curiosidad y me quedé por la gente que hay dentro.

-Ha sido alumna... y ahora también instructora.

-Sí: me saqué el título en Italia hace una semana. En la academia, normalmente un par de horas a la semana, se aprenden estilos de combate, cada uno con sus técnicas, que nos habilitan a participar en torneos y eventos nacionales e internacionales.

-¿Cómo define lo que hacen?

-Mucha gente viene interesada por 'Star Wars', pero nosotros no somos 'Star Wars', sino un deporte de combate: no hacemos coreografías, no es algo preparado. De hecho, ahora estamos intentando desvincularnos de 'Star Wars'. Claro que nuestra herramienta es un sable de luz, pero la gente, cuando viene, se da cuenta de la diferencia: esto es una práctica deportiva.

-Entonces a usted Star Wars no...

-Cero patatero (ríe). Yo puedo ir a ver las películas al cine, pero no soy una fan... precisamente por eso era reacia a apuntarme; pensaba que no encajaría. Pero cuando entras ves que todo el mundo encaja: se puede hablar de 'Star Wars', pero no es el tema principal.

-¿Cómo se toma el típico comentario de "estos son cuatro frikis flipados"?

-Por suerte, tengo bastante machacado a mi círculo cercano con que esto es algo importante para mí: es serio, no somos cuatro matados que cogemos una linterna que suena [los sables de luz hacen ruido al golpear]. A nadie le gusta que le digan eso, pero creo que cada vez hay más concienciación; cuando les pones un sable en la mano, ven que no es tan fácil: hay unas normas, un sistema de arbitraje... es un mundo muy complejo.

-Me sorprende lo poco conocida que es la práctica para estar tan desarrollada.

-Ahora se está empezando a conocer más, pero es cierto que la internacionalización empezó hace cuatro años, cuando comenzó la academia de Madrid, y cada vez que hay películas de 'Star Wars' sí que hay un 'boom'. El trabajo con las federaciones de esgrima que ya se está haciendo nos dará más visibilidad para ser un deporte oficial y dejar de ser actividad de ocio. Me encantaría que algún día llegara a ser olímpico (ríe).

-¿Cómo describe la sensación de empuñar un sable de luz?

-Al principio es un poco abrumador: cuando se enciende, hay muchos estímulos de golpe. Empieza siendo rollo "ostras, 'Star Wars'", pero después te das cuenta de que estás luchando contra otra persona de verdad.

-Por curiosidad: ¿cómo funciona la puntuación?

-Declarando cuando te dan un golpe, porque nosotros no tenemos leds que se iluminan. Cuando te dan en un sitio no mortal, dices "¡Y!"; si es mortal, "¡O!". El árbitro es un juez para cuando hay confusión sobre lo que se declara. Cuando te dan un golpe no mortal, no es un punto sino que debes abrir la guardia y frenar tu ataque, pues representa que quizá te han cortado una mano y el oponente tiene una oportunidad.

-Es divertido ese punto de teatralización.

-Sí, sí. El caso más complicado es cuando yo tengo la espada sobre la cabeza del oponente sin tocársela y ahí él me 'corta las manos'. Eso sería un punto en su contra, porque la espada cae sobre su cabeza al cortarme las manos (ríe).

-Alumna, instructora... ¿qué será lo próximo?

-Me gustaría abrir una sección de fisioterapia en Ludosport Barcelona; ver cuáles son las lesiones más frecuentes y tratarlas. También me hace ilusión tener mi propio clan [grupo de alumnos] como instructora; formarlos de cero y ver cómo crecen. Ése es ahora mi sueño.