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GENTE CORRIENTE

Mario Fernández: «¿Mi profesión ideal? Mago 'beatboxer'»

Ilusionista y subcampeón de España de 'beatbox' por equipos, fluye a ritmo de diábolo en un espectáculo de circo

Manuel Arenas

Mario Fernández, ’beatboxer’ e ilusionista de Sant Boi de Llobregat.

Mario Fernández, ’beatboxer’ e ilusionista de Sant Boi de Llobregat. / JOAN CORTADELLAS

Mientras sus amigos jugaban a fútbol y esas cosas, con once años Mario Fernández (Sant Boi de Llobregat, 1997) se quedaba ensimismado con vídeos de tipos haciendo ruidos con la boca, como dice su abuela. De aquellos vídeos, estas percusiones. Ahora, como subcampeón de España de beatbox por equipos, sueña con conjugar esta disciplina con su otra pasión, el ilusionismo. Y, entretanto, trabaja en un circo donde pone su boca al servicio del espectáculo.

-¿Cómo nace un beatboxer?

-Todo empezó cuando mi padre, que es cantante, me enseñó a los once años un vídeo de un castin viral del famoso beatboxer Joseph Pulpo. Nunca lo olvidaré. Lo escuchaba a todas horas.

-Y de verlo a practicarlo.

-Exacto. Empecé en el mundillo del beatbox por Oriol Mata, hoy amigo y por entonces youtuber al que seguía. Un día le hablé, me recomendó dónde conocer a gente y empecé a ir a campeonatos.

-¿Cuál fue su primera actuación?

-Fue de telonero de mi padre, Jordi Arkano, que me sacó a un escenario con él. Después, en el 2013, me presenté a mi primer campeonato, donde logré clasificarme aunque caí en primera ronda.

-¿Qué tipo de actuaciones ha realizado?

-Cabarets urbanos, festivales de hip hop, acompañamientos de bailarines, espectáculos callejeros... el año pasado quedé subcampeón por equipos en la 'Spanish Beatbox Battle' y ahora trabajo en un circo.

-¿Cómo que en un circo?

-Trabajo en una compañía de circo, Improvisto's Krusty Show, donde hacemos cabarets y un espectáculo familiar llamado 'Beatbox circ'. Actuamos en la calle, teatros... donde nos llaman.

-¿En qué consiste el espectáculo?

-Son números donde estamos un diabolista, un 'speaker' y yo. Mientras se hacen trucos con el diábolo, yo acompaño los movimientos con solos de beatbox. Es muy original: no conozco nada igual en Catalunya.

Mario Fernández hace ’beatbox’ en uno de sus espectáculos de circo.

-Y también le gusta el ilusionismo.

-Sí: me estoy sacando el título en un instituto de magia online y ejerzo como mago en bodas, cumpleaños y eventos.

-¿Pero mezcla magia y beatbox?

-¡Sí! (ríe). Lo que más me gusta es el mentalismo. En medio del espectáculo hago un show de beatbox de 5 minutos que nadie se espera y es muy divertido.

-¿Cuál sería, entonces, su profesión ideal?

-Me tira mucho la magia, así que diría que mago beatboxer: un oficio que aunara mis dos pasiones. La magia con beatbox es algo que tengo y que no se ha visto en ningún sitio, y me gustaría vivir de ello.

-Ahí iba: ¿se puede vivir de esto?

-Se puede, pero necesitas moverte mucho. Yo todavía no me gano la vida con esto: ahora es un extra. Pero sí que, desde que me profesionalicé hace unos cuatro años, todos los bolos que hago, uno o dos al mes, son remunerados.

-No está nada mal.

-Ahora estoy estudiando un grado superior de educación infantil: me gustan los niños; con ellos puedo utilizar mi esencia, mi magia. Mi idea es ir a la universidad; si hubiera una carrera de magia, me iba de cabeza.

-¿Cuáles son el mejor y el peor momento que recuerda?

-El peor, cuando te sientes solo al decirte gente cercana cosas como "deja de hacer el tonto y haz algo serio con tu vida". El mejor, la primera vez que hice un espectáculo de magia ante mis padres.

-¿Algún proyecto a corto plazo?

-Mi próximo reto es ganar el campeonato de España de beatbox por equipos de este año, que es en junio. También voy a participar en un espectáculo para personas con Síndrome de Down en Sant Boi, mi ciudad, y por último estoy pendiente de producir un tema que fusione flamenco y beatbox, algo que me han dicho que es pionero.