19 feb 2020

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GENTE CORRIENTE

Josep Maria Pérez: "Hablo por personas que no pueden hablar"

Hace 10 años, el alzhéimer de su madre le inspiró recaudar fondos para la Fundación Pasqual Maragall, y ya va por 135.000 euros

Mauricio Bernal

Pérez, en la Fundación Pasqual Maragall.

Pérez, en la Fundación Pasqual Maragall. / MARTI FRADERA

Josep María Pérez tuvo que pasar por eso terrible que es tener a una madre con la enfermedad de alzhéimer, una madre que se va apagando poco a poco y que un día deja de reconocer a su hijo. Como no podía hacer nada al respecto, se preguntó: "¿Qué puedo hacer al respecto? ¿Qué está en mi mano hacer?" Tomó conciencia de que su trabajo de camionero le dejaba tiempo libre, que tenía horarios flexibles y margen para pasar a la acción, y organizó una comida para recaudar fondos para la investigación. Reunió a 170 personas y recaudó 9.000 euros. Semejante éxito lo animó a seguir, y hoy es la persona que, a título individual, más fondos ha recaudado para la Fundación Pasqual Maragall. Una especie de rey de los donantes.

-Cuénteme, ¿cuánto ha recaudado en total?

Pues en total… Contando la próxima comida, que es el 6 de abril, unos 135.000 euros.

-Usted solo.

-Yo solo con la ayuda de toda la gente que me ha ayudado.

-Impresionante poder de convocatoria. ¿Tiene algún secreto?

-El secreto es hacer las cosas. Llamar a la gente que te puede ayudar y conseguir que se pongan al teléfono. Recuerdo cuando llamé por primera vez a la fundación. Pregunté por el director, el doctor Jordi Camí, y se puso a la primera.

-¿Qué le dijo?

-Le dije que quería recaudar fondos para la investigación sobre el alzhéimer. Y me dijo: "¿Pero tienes alguien detrás?" Le dije que no, que era yo solo. Le expliqué lo que quería hacer y cómo lo quería hacer y me dijo que se quitaba el sombrero. Luego, el día de la comida, le pregunté qué había pensado cuando lo había llamado, y me dijo: "Tenía claro que lo ibas a hacer. Por tu determinación".

-Alguien lo habrá dejado esperando…

-Yo llamo varias veces hasta que me cogen. Y les digo: "Hablo por personas que no pueden hablar". Para la próxima comida he conseguido 27 patrocinadores privados. Yo mismo me sorprendo.

-Para esa primera comida, ¿de dónde sacó a 170 personas?

-Mayoritariamente del puerto. Por mi trabajo he conocido a mucha gente allí.  Hablé con el jefe de policía y luego con el director y conseguí que me dejaran el polideportivo. Todo el mundo se portó muy bien. Llamé al ayuntamiento y lo mismo: "¿Tienes alguien detrás?" Les pedí mesas, sillas y un escenario. La empresa que los suministró solo cobró la mitad. El buen rollo se pega.

-¿Esto fue hace cuánto? Su madre aún vivía, ¿me equivoco?

-Esto fue hace cosa de 10 años, y sí, mi madre aún vivía. Era un homenaje a ella. Yo pensaba: "Igual estoy haciendo todo esto y no viene nadie, pero al menos habré conseguido que estemos tres meses hablando del alzhéimer en el puerto".

-Corríjame si me equivoco: la del día 6 será la sexta comida… Paella Solidaria de la Comunidad Portuaria de Barcelona para vencer el Alzhéimer. Ese es el nombre, ¿no?

-Exacto.

-La sexta. Realmente no fue un éxito puntual.

-Para mí se volvió la prioridad número uno. Además, ahora que estoy jubilado tengo más tiempo. ¿Sabe que alguien me dijo que esto que yo he hecho se estudia en la universidad?

-No me extraña.

-He hecho lo que tenía que hacer. ¿El fin vale la pena? Claro que sí. Pues ya está. Lo bueno es que tengo la misma ilusión del primer día. Esto es una pasada vivirlo. Y no hago solo comidas, ¿eh?

-¿Qué quiere decir?

-Pues por ejemplo, me refiero a que también logré convencer a Andrea Motis para un concierto solidario. Lo hicimos en enero. Andrea Motis y Joan Chamorro.

-Si yo trabajara en la fundación lo tendría en un pedestal…

-Je, je. Me tratan muy bien cuando vengo. Son muy majos.