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GENTE CORRIENTE

Gretel Rafuls: "Decirle abuelo y abuela a nueve personas... Eso es fuerte, ¿eh?"

Coordina un colectivo que denuncia la discriminación por motivos de edad a través de un documental y una exposición fotográfica

Mauricio Bernal

Rafuls, en compañía de dos mujeres beneficiarias de Amics de la gent gran.

Rafuls, en compañía de dos mujeres beneficiarias de Amics de la gent gran. / FERRAN NADEU

"Lo que más me gusta es poner en común a personas cuya interacción pueda resultar en cosas buenas para ellos y para el grupo", deja caer como una sentencia Gretel Rafuls, cubana nacida en 1988 en La Habana emigrada a Barcelona hace cuatro años. Ser de Cuba y pensar en términos colectivos parece que es natural, o como dice ella, "allí el voluntariado es inherente a respirar". Es lo que ha hecho aquí. Se presentó voluntaria en su día en Amics de la gent gran y a partir de ahí tejió complicidades para sacar adelante un proyecto de homenaje a las personas mayores que de momento ha cuajado en un documental y una exposición fotográfica (‘Inmensas ellas’, en Arts Santa Mònica). Un homenaje, pero a la vez una denuncia de una discriminación muy de nuestro tiempo: la discriminación por edad.

-Le presupongo una sensibilidad especial para con los mayores…

-Cierto. Al emigrar me dolió ver a la gente mayor tan marginada. No es lo habitual de donde yo vengo. Y eso que allí hay menos medios. No lo entendía, me costaba mucho asimilarlo.

-Exactamente… ¿A qué se refiere, exactamente?

-Bueno, no sé. El mismo concepto de residencia, por ejemplo. O lo de no tener a tus nietos todos los fines de semana comiendo contigo. O tanta gente mayor sufriendo de soledad.

-Hablemos de ‘Guerreras del tiempo’. El documental. Tiene que ver con su voluntariado, ¿no?

-Totalmente. La idea salió un día en una reunión de amigos. Pensamos que era necesario contar la historia de mujeres mayores, mujeres de diferentes países. La premisa básica, que corroboramos, es la diferencia en el trato a los mayores entre países pobres y países ricos.

-Mujeres. ¿Y los hombres mayores?

-Nos interesaba centrarnos en las mujeres porque sufren al menos de una doble invisibilización: por ser mujeres y por su edad.

-En el documental aparece una mujer cubana que vive en Cuba, una mexicana que vive en México… Suena a despliegue de medios.

-Medios… no había muchos, la verdad. De lo que es resultado este documental es de un gran trabajo colectivo, un trabajo en red que fue posible gracias al boca a boca y a las redes sociales. Amigos de los amigos, contactos de los contactos… La gente se fue sumando. No somos una productora, somos gente voluntaria que lo hacemos por hobi.

-Esa premisa que corroboraron… La diferencia entre países pobres y ricos. ¿Cómo se explica?

-Diría que es una cuestión relacionada con las dinámicas del consumo. Hablamos de sociedades donde la gente está enganchada a las nuevas tecnologías, lo cual quiere decir que hay menos interacción personal. Donde la publicidad te vende que debes estar más siempre más guapo, siempre más en forma, siempre cuidarte más. Esa cuerda tira para un lado. Del otro lado están los mayores, solos.

-Igual no siempre ha sido así, ¿me equivoco?

-No, de hecho, algunas de estas mujeres hablan de experiencias de su juventud totalmente distintas. "Yo le cerré los ojos a mi suegra, le cerré los ojos a mi abuela, y ahora estoy aquí, en una residencia".

-Esta red de personas tiene un nombre, ¿no? Redespierta…

-Redespierta, mujeres reinventándonos, sí. Se creó al mismo tiempo que fuimos sacando adelante el documental. Ahora somos unas 130 personas. Hay un núcleo fuerte en Barcelona, un pequeño grupo en Cuba y en general gente de muchas culturas y países.

-Hicieron el documental, la exposición fotográfica… ¿Qué proyectos tienen ahora?

-Este año la idea es: oídos abiertos a todo lo que tenga que proponer la gente que conforma la red. Siempre, eso sí, desde la perspectiva de la multiculturalidad, el género y el envejecimiento. Olvidé contarle…

-¿Qué?

-Tuve la fortuna de tener más abuelos que la mayoría de la gente. Eso también me marcó.

-¿Qué quiere decir?

-Quiero decir que mis padres se separaron y se volvieron a juntar. Entonces, tenía a los padres de mis padres y a los padres de sus parejas. Y a la madrastra de mi padre.

-¿Nueve abuelos?

-Imagínese… Decirle abuelo y abuela a nueve personas… Eso es fuerte, ¿eh?